Cambios en Cuba van en
dirección de mejorar
la vida de la población
Profesor Luiz Alberto Moniz Bandeira

Luiz Alberto Moniz Bandeira autor del consagrado libro “De Martí a Fidel: la Revolución Cubana y América Latina”, doctor en Ciencia Política en la USP y profesor titular (aposentado) de Historia de la Política Exterior de Brasil, dialogó con la periodista Adriana Pompean del diario ABC de San Pablo, sobre los cambios en la Cuba de estos días.

Lo que sigue es la versión en español de este diálogo donde Moniz Bandeira analiza las circunstancias que determinan que Raúl Castro tome e implemente las medidas de Estado que se vienen conociendo en las últimas semanas

 

– ¿Usted es optimista con relación a los cambios implementados en Cuba? ¿Cree que tendrán algún efecto económico en la vida cotidiana de la población o serán meramente medidas políticas?

–Los cambios implementados en Cuba seguramente tendrán un efecto económico y deben mejorar el  nivel de vida de la población, que no puede vivir permanentemente en el “período especial en tiempo de paz”, así llamado por Fidel Castro, en virtud del desmoronamiento del Bloque Socialista.

 

– ¿La apertura económica del gobierno de Raúl Castro podrá, de alguna forma, dejar de lado los principios de la Revolución Cubana y de esta manera romper la igualdad social en el país?

– De nada sirve la igualdad social, cuando todo el  pueblo es pobre y vive bajo las más severas restricciones económicas. Marx y Engels no concibieron el  socialismo como vía de desarrollo económico y sí como vía de distribución de la riqueza, que el  capitalismo produce de forma excluyente. El  desarrollo económico sólo es posible con la acumulación de capital. Así, el socialismo no es un modelo económico alternativo para el  capitalismo, que fue el  único modo de producción que se expandió mundialmente. El  socialismo sólo es posible como consecuencia del alto desarrollo de las fuerzas productivas. La desvirtuación del pensamiento de Marx y Engels, por Stalin, fue lo que llevó a la Unión Soviética y a todo el Bloque Socialista al colapso.

 

– ¿Usted declaró a la prensa que el  gobierno de Raúl Castro iniciará una rápida apertura económica con una gran aproximación a los países del MERCOSUR? ¿Como deberá ser la relación con Brasil?

– No hablé de una rápida apertura económica. Creo que él promoverá la apertura, pero de forma gradual. Y la aproximación a Brasil y a los demás países del Mercosur es necesaria de modo que Cuba no quede dependiente de Venezuela, como estuvo dependiendo de la Unión Soviética. Brasil es el  país, económicamente, más adelantado de América Latina, la mayor potencia industrial, y podrá hacer muchas inversiones en Cuba. Argentina también.

 

– ¿Una mayor proximidad a los países del continente podrá resultar en algún tipo de apertura política?

– Una mayor apertura política es muy difícil debido exactamente a la política agresiva de los Estados Unidos y al comportamiento de los exiliados cubanos en Miami, que no quieren reconocer a la revolución y pretenden restablecer el  statu quo anterior. De todas formas, ya se da cierta flexibilización del régimen, tanto que las críticas y debates ya se reflejan en la prensa, sobre todo en el órgano de la Juventud Comunista.

 

– Usted ya estuvo en Cuba y conoce a los dirigentes del país. ¿Cual es la diferencia entre los hermanos Castro? ¿En qué se va a diferenciar el  gobierno de Raúl del gobierno de Fidel?

– No se puede focalizar la cuestión bajo este ángulo, aunque existan diferencias personales. La diferencia consiste en las circunstancias en que Raúl pasa a gobernar, circunstancias que determinan una mayor apertura económica, inclusive como forma de legitimar la permanencia del régimen político, tal como ocurre en China y en Vietnam.

 

 – La entrega de tierras ociosas, mejores precios para los productores y la descentralización de las decisiones en la isla constituyen el  trípode de la nueva reforma agraria emprendida por Raúl Castro para aumentar la producción de alimentos. ¿El  campo constituye uno de los mayores desafíos del nuevo gobierno?

– La agricultura siempre constituyó el  desafío de todos los gobiernos, sobre todo de aquellos oriundos de revoluciones. La Unión Soviética nunca consiguió resolver  su problema agrícola. Y hasta el día de hoy, los gobiernos de los países de la Unión Europea están subsidiando la agricultura. Fidel Castro, a lo largo de todos estos años, efectuó varios cambios en su política agrícola y el  hecho de que durante décadas, hasta el  inicio de los años 1990, dependiera de la caña de azúcar, fue muy negativo. Y Cuba necesita ahora de seguridad alimenticia.

 

– ¿En su opinión, existe alguna posibilidad, en el corto plazo, del fin del embargo de los Estados Unidos contra Cuba? ¿Las relaciones entre los países podrán cambiar, dependiendo de los resultados de las elecciones norteamericanas?

– Hay segmentos importantes, dentro de los Estados Unidos, que quieren acabar con el  embargo, que sólo han perjudicado los negocios de las propias empresas de los Estados Unidos, así como, sobre todo, el  pueblo cubano, sin conseguir el  objetivo político de derrotar el  régimen de Fidel Castro. Pero es muy difícil acabar con el  embargo mientras la colonia cubana en Miami constituya un importante factor en la política interna de los Estados Unidos.

 

–¿Usted cree que la sombra de Fidel Castro se proyectará sobre los gobernantes cubanos? ¿Mientras viva, ejercerá su influencia?

– Fidel Castro es la personalidad más importante de América Latina en el siglo XX. Su sombra continuará proyectándose dentro de Cuba, incluso después de su muerte. Él es un héroe nacional, un héroe para gran parte de los pueblos latinoamericanos, pues consiguió resistir y enfrentar al  Imperio durante 50 años, y no fue derrotado. Esto, sin embargo, no significa que no se produzcan reformas económicas. Cuba necesita hacerlas y Raúl Castro, más pragmático que Fidel, comprende que el  futuro del régimen depende del éxito económico, o sea, de que pueda mejorar el  nivel de vida de la población. Y esto es lo que está intentando hacer, pues sabe que Cuba no puede vivir aislada, dependiendo apenas del apoyo de Venezuela.

Traducido para LA ONDA digital por Cristina Iriarte

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