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Unos 300.000 soldados
de EEUU, con trastornos
psicológicos por guerra
de Irak y Afganistán
Un 19% de quienes regresan de
misiones militares en la zona
tuvieron algún tipo de lesión
cerebral
(Informe:
www.rand.org )
En la misma semana
que el presidente Bush anuncio que suspendía la
retirada de las tropas de EE.UU. de Irak
prevista para este verano, se conocieron dos
informes muy destacadas en relación a los soldados
norteamericanas en Irak y Afganistán.
1)
Unos 300.000 soldados de EE.UU. de
1,6 millones participantes rotativamente en Irak y
Afganistán, sufre trastornos psicológicos, en muchos
casos irreversibles. 2) Un reciente estudio
revelan que las Fuerzas Especiales de EEUU. han
estado golpeando, quemando y a la vez empapando a
los prisioneros con agua fría antes de enviarlos a
"un ambiente climático gélido" en Afganistán, revelo
la División de Investigaciones Criminales del
Pentágono. ACLU señaló que los abusos son cometidos
por los interrogadores en el Centro de Detención de
Gardez, en el Sudeste de Afganistán, estos abusos
consisten en obligar a los reclusos a arrodillarse
con las ropas mojadas y luego se les patea y golpea
en los riñones, la nariz y las rodillas, agrego
Amrit Singh, abogado de ACLU.
Pero el presidente
Bush sin hacer ninguna alusión o comentario a estas
denuncias dijo que, de acuerdo con lo recomendado
por David Petraeus, el máximo jefe militar de
EE.UU. en el país árabe, esta medida es
necesaria (no retirar ningún soldado norteamericano)
para poder evaluar la situación en la que se
encuentra Irak antes de decidir el camino a seguir.
"Le he dicho (a
Petraeus) que tendrá todo el tiempo que necesite",
dijo Bush. EE.UU. inició la invasión a Irak en 2003,
con cerca de 135.000 soldados. En enero del 2007,
elevo el número de sus tropas a 168.000 efectivos.
Informes manejados por el senado norteamericano
hablan de que el número real podría estas en estos
momentos en doscientos mil si se agrega el personal
de inteligencia militar y otros destacamentos para
tareas especiales.
Daños colaterales
internos
Uno de cada 5
soldados que regresan de Irak y Afganistán, sufren
de depresión y otros trastornos psicológicos,
informa un estudio divulgado por la Corporación
Rand. El informe, titulado las Heridas invisibles
de la guerra, indica además que cerca del 19 por
ciento de quienes regresan de misiones militares en
la zona tuvieron algún tipo de lesión cerebral.
El estudio de 500 páginas,
divulgado como Invisible
Wounds of War, señala que
los soldados han reportado síntomas de trastorno de
estrés postraumático o de depresión grave, pero
solo poco más de la mitad de los afectados ha
solicitado tratamiento.
En el primer análisis
de su tipo, los investigadores a cargo del estudio
advirtieron que esos trastornos entre los veteranos
de guerra le costarán a Estados Unidos hasta 6.200
millones de dólares en los dos años posteriores al
desplazamiento de los soldados por concepto de
cuidado médico, suicidio y pérdida de productividad.
El estudio señala que
Estados Unidos podría ahorrar cerca de 2.000
millones de dólares en un plazo de dos años si
invirtiese más dinero en cuidado médico de alta
calidad.
Muchos de los
soldados no buscan tratamiento por estos trastornos
psicológicos porque temen que eso les vaya a
perjudicar sus carreras, y entre los que sí
solicitan ayuda, casi la mitad recibe tratamiento
adecuado, según el análisis de la organización sin
fines de lucro.
Hay una grave crisis
de salud entre los hombres y mujeres que prestan
servicio a nuestra nación en Irak y Afganistán,
dijo en un comunicado Terri Taniellan, a cargo de la
investigación.
A menos que ellos
reciban un cuidado apropiado y eficaz para estas
condiciones de salud mental, habrá consecuencias a
largo plazo para ellos y para la nación.
Desafortunadamente, vimos que hay muchas barreras
que les impiden obtener el cuidado de alta calidad
que necesitan, agregó.
El trastorno de
estrés postraumático, conocido por su sigla en
inglés PTSD, se refiere a un estado de ansiedad que
puede surgir después de sufrir o haber presenciado
algún trauma -violación, guerras, desastres
naturales, abusos o accidentes serios- que haya
causado horror extremo.
Según fuentes
médicas, la ansiedad o depresión es frecuente en
dichos casos pero las personas que sufren PTSD
tienen esos síntomas por tiempo prolongado y no
pueden vivir una vida normal sin la ayuda de
terapia.
Desde octubre de
2001, poco después de los atentados del 11 de
septiembre de ese año, casi 1,6 millones de soldados
estadounidenses han sido desplazados a Irak y
Afganistán, y muchos han estado expuestos a periodos
prolongados de estrés o de traumas, señaló el
estudio.
Fuente Diarios Agencias
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