Este humo que ayuda
a confundir caminos
por Félix Duarte

“Hay humo en tus ojos...” repetía la letra de aquel clásico de la música melódica que inspira recuerdos de juventudes y andares en antiguos tiempos. Eso que viene a cuento del humo argentino que nos invade, no llega  a ser el motivo de hoy para la nota, pero aporta su afinidad cómplice, porque desdibuja el paisaje cotidiano, en su nebulosa confunde los caminos y a lo mejor, lo político en estos tiempos en alguna parte de su operativa, coincida en esos contextos donde los caminos no andan estando todo lo visibles que deberían estar. Entonces, este sí sería el punto.

 

En la medida que el tiempo –con la dinámica propia que generan las situaciones que se plantean– apura eso que aun no debería estar en la agenda de hoy y meses cercanos, como es la campaña electoral, nos hallamos ante circunstancias que no quisiéramos tener delante. Explicando esto que a lo mejor no esta claro, la cosa es así: El partido político que gobierna se halla ante una puerta de dos partes. Y a las dos debe entrar ya. Una parte es seguir con el gobierno que la gente le confió. La otra parte, entrar a la campaña electoral y convencer a la gente que confíe otra vez.

 

¿Porque decimos que no quisiéramos estar ante esta circunstancia? Porque andamos en la izquierda desde que gurises en un pueblo, había uno solo que decía cosas contra el caudillo del lugar. A veces repartía unos papelitos porque haría un acto. En el lugar se subía a un humilde cajón y empezaba. La gente iba, como en carnaval a reírse y desde unos matorrales, los gurises tiraban huevos podridos. Aquel obrero, de apellido extranjero, seguía y terminaba lo suyo. Tomaba su cajón y la gente lo despedía con aplauso y risotadas, como expresión de burla y escarnio.

 

No entendíamos aquel zapatero remendón. No le tiramos huevos. Sin saber por que lo respetábamos... nunca nos olvidamos de él. Veinte y pico largos de años después –en la capital– estuvimos en el acto fundacional del Frente. Y en lo humilde de nuestro aporte lo hemos acompañado. Creemos que en ese futuro que viene después debería  seguir estando el Frente donde está hoy, porque el humano no merece este mundo. Y lo que deberá ser distinto nunca, jamás, podrá llegar con lo que había antes de este Gobierno. Y este Gobierno debería acomodar la carga.

 

Creemos que la fuerza política, obligada a largarse al ruego mucho antes de preparar el caballo –sin desatender el Gobierno– va a encontrarse en un terreno minado. Además porque la campaña va a ser de golpes bajos. El Frente tiene equipos capaces y muy buenas ideas, aunque algunas –en el ejercicio del poder– perdieron parte del objetivo comprometido. Mirando pasar la vida, sentados al cordón de la vereda, como dice el verso, creemos que en esto de Gobierno y fuerza política existe un gran bache, una gran dicotomía que aflora a cada rato.

 

Veamos. Hay un Parlamento, dos Cámaras, larga lista de Comisiones y etcéteras y en todos los ámbitos, voceros calificados de todos los grupos de la fuerza gobernante. Están todos, no falta ninguno. Hay un Poder Ejecutivo, con una infinita cantidad de ministerios, organismos, comisiones técnicas, legales, etc. de lo que sea, también con todo el espectro en el caben todos los sectores políticos de la fuerza política. Digamos que hasta aquí, esto seria el Gobierno. ¿Falta algo? Tal vez el nexo  Gobierno–Partido. ¿No es esa la función de la Mesa Política del FA?

 

Como puede ocurrir que luego de todos los estudios y análisis de algún tema en ese ámbito del Gobierno, donde participaron referentes calificados de todos los grupos –que se supone consultaron con sus sectores– y el asunto llega al decreto, a la decisión presidencial y luego parlamentaria, pero ocurre que de pronto se reúne un Plenario y se decide lo contrario que el Poder Ejecutivo o Parlamento. Como puede ser que en largos meses no se puede definir la Presidencia del FA y que para disimular un poco el desencuentro se alarga en el tiempo lo del vicepresidente.

 

El senador Fernández Huidobro ha dedicado mucha atención al tema de la burocracia y lo ha hecho con un dominio por demás acertado de la materia. Este es un país enfermo de burocracia. En el gobierno, en el relacionamiento Poder Ejecutivo- Parlamento–Partido... ¿No reinará la burocracia en su mejor nivel?  ¿No será que el Frente Amplio funciona en su estructura tal cual funcionaba como cuando era la oposición? ¿No será que en cuanto al relacionamiento con el Gobierno, la burocracia no le permite comprender que el Gobierno hoy es del FA?

 

A veces nos pasa que al ir a entrar al tema que nos proponíamos, ya no da el espacio.  Este es uno de esos  casos. Intentábamos decir algo sobre las “contras” que va a encontrar el Frente en esa ya inminente campaña electoral, en función de algunas “tuercas flojas” que tiene en su interna, en donde seguimos creyendo están instalados los principales puntos débiles. Aunque mucho de lo dicho antes pase por la crítica, de alguna manera es así. Pero citamos lo que nos parece no está bien, imaginando que en algún momento si estará bien. Así de simple es la cosa. En cuanto al tema que impide el espacio, es posible lo intentemos en la próxima.

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