|
Torres García en España,
una vida en papel

El Museo Valenciano
de la Ilustración y de la Modernidad (MuVIM) y Caja
Mediterráneo (CAM) han organizado en las últimas
semanas dos exposiciones centradas en el dibujo:
Joaquín Torres-García. Una vida en papel y
Forma, línea, gesto, escritura. Aspectos del dibujo
en América del Sur. La exposición consta de noventa
obras de todas las épocas de la producción artística
de Torres-García en las que se refleja la
importancia capital que siempre dio a esa disciplina
en la creación plástica, tal como corroboró con sus
propias palabras 1934: Toda invención está en el
dibujo; así como todo ordenamiento en la
proporción.
Joaquín Torres-García
(Montevideo, Uruguay, 1874-1949) no sólo fue uno de
los nombres relevantes del arte del siglo XX, sino
también una leyenda. Su obra, absolutamente
vinculada a la extensa obra que realizó, fue la de
un pintor apasionado, la de un esforzado
teorizador y viajero incansable que buscó, sin
claudicar, su tradición de origen.
La trayectoria
artística de Torres-García, reflejada en una
producción considerable y sistemática, transcurrió
en un amplio panorama: desde el decorativismo
modernista y las vanguardias de comienzos del
pasado siglo, a la unión constructivista de
las culturas precolombinas con la universalidad del
arte moderno. Es decir, un dilatado periplo vital y
artístico en el que, en distintas ocasiones, la
presencia de Torres-García fue fundamental tanto
para conciliar propuestas encontradas como para
llevar a cabo una labor pedagógica de profunda
influencia, que se puede descubrir ya sea en el
desarrollo de la abstracción en el París de
entreguerras o en los orígenes y evolución del arte
moderno en América Latina.
Esta
exposición de artistas sudamericanos, comisarida por
Marianne Manley, se centra en cuatro elementos
esenciales del dibujo moderno:
forma, línea, gesto y escritura.
Se
trata de una visión personal de la comisaria de la
muestra, Cecilia de Torres, que recoge aspectos del
desarrollo del dibujo con obras que datan de 1936
hasta la actualidad. Los trece artistas
representados -Augusto Torres, Julio Alpuy, José
Gurvich, León Ferrari, Juan Calzadilla, Luis
Fernando Roldán, Gerd Leufert, Emilio Renart, Germán
Cabrera, Magdalena Fernández, Alessandro Balteo
Yazbeck, César Paternosto, Gustavo Díaz- proceden de
Bogotá, Buenos Aires, Caracas y Montevideo, ciudades
donde, a pesar del alejamiento del núcleo
París-Nueva York, se originaron importantes
movimientos de vanguardia. Se puede afirmar que la
inestabilidad económica y política ha sido, quizás,
la causa de un fluir de artistas entre América y
Europa, aunque tampoco se puede descartar el empeño
del artista que, en el caso del latinoamericano,
busca superar circunstancias vitales periféricas
para entrar directamente en contacto con los medios
culturales metropolitanos. Así, varios de los
artistas incluidos en esta muestra emigraron a Nueva
York, atraídos por el clima estimulante de la
capital del arte de las Américas y del mundo desde
1940. Y otros dejaron su país por los avatares
políticos adversos.
Sin embargo, frente a
las obras, no hay nada que impida distinguirlas de
las realizadas en otras partes del hemisferio
occidental o, si se prefiere, en el panorama
internacional. Aunque es necesario señalar que el
ingrediente constitutivo, de lo específicamente
sudamericano, es cómo los artistas han ido
respondiendo a las circunstancias sociales,
políticas y culturales.
Respecto al constante
trabajo sobre papel de estos trece artistas, es muy
reveladora la opinión de Juan Calzadilla, uno de
ellos: la esencia universal del dibujo siempre está
configurando y constituyéndose en sistema de
representación, en motor de lo vendrá, base de todos
los géneros. Es, pues, una línea que pasa por todos
los grandes períodos del arte occidental. En su
esencia, el dibujo es determinante para la
existencia y la continuidad del arte, siendo, en si
mismo, lo que contribuye a su diversidad y a la
pluralidad de estilos y lenguajes.
La vida en papel del
primero consta de 90 dibujos, en los que
Torres-García despliega, a veces sobre una hoja
cualquiera e incluso en el dorso de una invitación,
su atenta mirada sobre la realidad. Esa mirada está
recogida en los más de 5.000 papeles que abarca su
obra. El MuVIM acoge casi un centenar realizado
entre 1900 y 1946. Una muestra que incluye apuntes
de viaje y ediciones facsimilares de libros
manuscritos.
Aspectos del dibujo
en América del Sur también se centra en la técnica
manual por excelencia, como bien lo apunta el título
de la exposición: 'Forma, línea, gesto, escritura'.
13 artistas latinoamericanos, muchos de ellos
discípulos precisamente de Torres-García, exhiben un
total de 70 piezas y dos videos.
LA
ONDA®
DIGITAL |
|