Ocurrió “lo imposible”,
se formó la Unasur
Crónica

Al cerrar de la reunión en Brasilia  donde se firmó el documento constitutivo de la Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas), el presidente de Brasil Luis Ignacio Lula Da Silva dijo que la creación de esta nueva instancia de integración sudamericana; “permitió tornar real, algo que parecía totalmente imposible. Nacimos como un espacio abierto para toda América Latina y El Caribe, que queremos ir integrando gradualmente.

 

Aquello que parecía imposible, ocurrió. A los ojos de los incrédulos, América del Sur está ahora más integrada que nunca, porque acabamos de aprobar el Tratado Constitutivo de la Unasur, mucha gente trabajó mucho, desde la reunión de 2004 en Cusco, para vencer las adversidades, y así llegar a este día jubiloso”. La firma del Tratado Constitutivo de Unasur, dijo el mandatario brasileño, es “motivo de orgullo para todos los que gobernamos los países de la región”.

 

De esta manera el presidente de brasileño parecía enfrentar las críticas que desde varios frentes se ha realizado a este nuevo emprendimiento regional

que algunos analistas advierten que no le ven un futuro claro.

 

Por su parte la presidenta chilena Michel Bachelet quien se convierte en la primer presidente de Unasur al asumir la dirección del mecanismo de integración, indicó: "Nos llena de alegría porque tenemos la oportunidad de trabajar todos en conjunto en las nuevas tareas".

 

"Estamos muy comprometidos y entusiasmados en poner nuestra energía para colocar en marcha las infraestructura institucional para que el tratado entre en vigencia", expresó.

 

La mandataria chilena dijo que "con la firma de este tratado constitutivo, la integración latinoamericana (entra en una) nueva etapa, en la cual queremos contribuir en la construcción de este nuevo siglo XXI, donde América Latina es capaz de tener una voz firme y fuerte porque hemos sido capaces de poner en marcha un proceso de integración eficaz".

 

En ese sentido, dijo que los presidentes suramericanos tienen la gigantesca tarea de hacer que "el siglo XXI sea mejor que el siglo XX para nuestros pueblos".

 

Doce presidentes estaban convocados para la Cumbre, que inicialmente se celebraría en Cartagena de Indias (Colombia), y todos ellos acudieron a la cita, excepto Uruguay, que estuvo representado por su vicepresidente. El acta constitutiva prevé que todos los países de América Latina y El Caribe podrán solicitar su adhesión a la Unasur a partir del quinto año de la entrada en vigor del Tratado, que ahora deberá ser aprobado por los parlamentos nacionales.

 

De acuerdo al tratado constitutivo firmado en Brasilia este 23 mayo de 2008,  el bloque está formado por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

 

Entre sus rasgos fundamentales el tratado expresa entre sus “principios rectores” la “democracia” y el “irrestricto respeto a la soberanía, integridad e inviolabilidad territorial de los estados”.

 

Esta nueva instancia de integración se da en un continente signado por dos factores que emergen con gran fuerza; la asuncion por primera ves en la mayoría  de los países que lo integran de gobiernos de izquierda o “progresiítas” y un creciente enfrentamiento entre diversos gobiernos por conflictos limítrofes de índole políticos económicos y militares.

 

Ha sido notorio el efuerzo durante un largo periodo, puesto por el gobierno brasileño del presidente Lula para concretar esta Unión de Naciones Sudamericanas, que en la visión  de Itamaraty debe complementarse con un Consejo de Defensa Sudamericano.

 

El documento, firmado en la cumbre de Brasilia, prevé además la creación de una institucionalidad de la UNASUR integrada por una Secretaría Permanente con sede en Quito, un Consejo de Jefes de Estado y otro de Ministros.

 

Varios países parecen aun tener reservas sobre el verdadero alcance del nuevo organismo, aunque el único que lo ha dicho abiertamente es Colombia, el presidente Álvaro Uribe había sido propuesto para desempeñar el primer periodo al frente de la presidencia de la Unasur, pero a ultimo momento no acepto el cargo. Simultáneamente, Colombia divulgó un comunicado de tres puntos afirmando que "no puede ser parte del Consejo de Seguridad Conjunta de Sudamérica, dadas las amenazas del terrorismo y las derivaciones conocidas'' que enfrenta esa nación andina, con un conflicto interno que ya dura más de 40 años. "Sin embargo, Colombia no se opuso a la creación de un grupo de trabajo que continúe en el estudio del tema'', expresa el documento de colombiano. Por su arte el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim, quien impulsó la iniciativa, dijo que los presidentes no firmaron la creación de la nueva instancia, sino que decidieron crear un grupo de trabajo que a partir de ahora y por 90 días estudiará la forma y organización que tendrá ese Consejo.

Afirmando “que la decisión política está tomada”. 

 

Las reservas e interrogantes sobre la UNASUR se expresan en varios países, en el propio Brasil; el académico Argemiro Procopio, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Brasilia, afirmó que la Unasur “nació muerta”.

 

“Desde la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) hasta el Grupo de Río, que estamos fabricando organismos sin funcionalidad, sin saber a quién representan. Son la cara de la confusión que existe en los proyectos de integración. No sé por qué sería diferente con Unasur, que cambió de nombre antes de nacer, que nació muerta”, declaró Procopio.

 

El senador del partido opositor Demócratas Heráclito Fortes opinó que: “Es una dispersión de energías el hecho de crear mecanismos paralelos con el mismo fin”.

 

Para el presidente venezolano Hugo Chávez la cita sudamericana "fue muy productiva, ya que la Unasur está tomando forma. Se manifestó de acuerdo con la iniciativa brasileña de crear un Consejo Sudamericano de Defensa,  reveló que se había reunido con el presidente colombiano Alvaro Uribe; "fue una conversación de varios minutos, muy distendida, relajada. Di mi mano y la voluntad de recuperar confianza perdida y retomar el camino de la cooperación como en estos últimos años lo hicimos siempre. Creo que (la reunión) fue positiva" dijo Chávez.

 

Y a diferencia de lo que pasó en Lima en el 2006, casi ningún presidente suramericano ha estado ausente de la cita de Brasilia. Los presidentes de todos los países de la región - incluyendo los habitualmente ausentes de Guyana y Surinam - no faltaron esta vez, la excepción fue la de Tabaré Vázquez, que envió a su vicepresidente Rodolfo Nin Novoa. Paraguay estuvo representado por dos presidentes el recientemente electo Fernando Lugo y el en ejercicio, Nicanor Duarte Frutos, quien no quiso hacer declaraciones, señalando;“yo soy el suplente, hablen con (Fernando) Lugo”.

 

El presidente de Brasil no dudó en ubicar en un contexto mundial los objetivos de la Unasur diciendo: “Suramérica tiene capacidad para mover el tablero político de todo el mundo en beneficio de nuestras naciones”. Es decir, que en un momento en que Oriente Medio y Asia copan la atención mundial, Suramérica quiere ejercer de actor principal, aprovechando, como señaló el mandatario brasileño, que “más de 300 millones de personas que se benefician de una excepcional fase de crecimiento y de exitosos programas de inclusión social convierten a la región en un gran mercado de consumo”.

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