Sistema político
busca elección
por Félix Duarte

Don Luigi Pirandello (1867–1936) premio Nobel italiano, es considerado uno de los más importantes autores teatrales del país europeo con forma de bota. Acredita en su haber una larga lista de títulos y una profusa y fecunda labor académica. En particular es autor de una obra, original y transgresora para su tiempo, ya que data del año 1921. Conocida a nivel mundial, se trata de “Seis personajes en busca de autor”. Ya el título entra en colisión con la lógica. ¿Dónde se vio que esos seis actores irrumpen en la escena sin tener un autor que les hubiera escrito  la obra?

 

Recordado ese antecedente y mirando en derredor y pensando “pa’los adentros” diría el gaucho de El resorte, nos damos cuenta que en los corrales y chacras de la política vernácula hay un montón de gente, que está en el proscenio  mentalizada en  la elección como destino, sin darse cuenta que no tiene libreto. Que le falta el autor.  En un tiempo que nos parece muy prematuro, por caminos que no parecen ser los orgánicos en las internas de un sector político, en la izquierda se oyen con insistencia un par de nombres, buscando que empiecen a ser asumidos por la gente.

 

Uno, trae “carrada” de votos bajo el brazo, tal vez eso diría él mismo. Compañero muy querido. Histórico en las luchas populares y que ya es, sin la menor duda parte de la Historia, de esa que sigue tiempo adentro. Y punto. En la izquierda ¿Quién se va a oponer? Ahora bien, hay un detalle que anda por la biología, señora rigurosa con la que no se debe discutir. El otro es un economista. De fuste y de cátedra y con imponente historial académico. Técnico riguroso en eso de la macro economía y de la deuda y cosas de esos niveles;  a veces tal vez, puede haber algun detalle.

 

Por ejemplo, una cosa es que el docto técnico Grado 5 tenga sapiencia en intricados asuntos de alta economía, tenga aplomo y dominio de la retórica en polémicas de la mayor dificultad, desplegando artillerías del Power Point al que es muy adicto y otra muy diferente, que logre hacerse entender en un acto allá por Piedras de Afilar en lo hondo del interior profundo, o en algun barrio de la capital de los que están en eso de los “contextos críticos”, que es como los tecnócratas definen a la pobreza, pues no olvidar que la nuestra sigue siendo una sociedad fracturada.

 

La gente común, la gente de a pié a veces no entiende al político en un acto, pero lo juzga por “como le cayó...” y si le resulto simpático o como los miró y aunque parezcan tonterías, para esas personas no lo son. Y si el político habla de precios y de la desocupación... lo va a juzgar según pase en su casa o en los vecinos, si tienen o no tienen algun trabajo y cuanto le rinde su magra jubilación o salario cuando va a comprar algo al almacén. A ellos no le sirve que digan que 400 mil jubilados no pagan el IRPF...o como se llame ahora...pues es hablarles en griego.

 

Aunque parezca traída de los pelos, la referencia a Pirandello tiene lo suyo. Los candidatos no pueden salir al escenario como los actores de la obra citada. Deben tener bien estudiado el libreto. O sea tener un autor. No basta que sean propuestos por alguien. Es de suponer que las estructuras orgánicas con que cuentan todos los partidos políticos, en el caso de los candidatos, deberían ser para estudiar, sopesar y discutir todos esos aspectos, porque en resumidas cuentas, el candidato es el principal elemento que tiene un partido para ganar o para perder. Así de simple.

 

Un error de casi todos los referentes de la izquierda y de este gobierno, cada vez que hablan o escriben, o los medios que son afines cuando informan, es manejar números y porcentajes para demostrar los avances del gobierno. Veamos un solo ejemplo. El viernes 23 la prensa cito a la ministra Daisy Tourné, diciendo que a los policías este gobierno les aumento 26,3 por ciento y dijo... “A ver, ¿quién dio ese salario policial?”  El punto es saber cual era el salario de un policía. Y no es desmerecer esa cifra, por favor, ni es restar valor a lo conseguido. No! No es eso!

 

El tema es que eso significa más por mes de $1.000 o algo más y todos sabemos lo que han crecido los precios de los artículos comunes de primera necesidad. Lo que esta mal es no abarcar toda la realidad. Valorar esa cifra pero dentro de algo aun insuficiente y en un camino de trabajar por más, porque en ese triunfal...”A ver, ¿Quién dio ese salario policial,”  está implícito casi decir...”vean que grande que somos en este gobierno... ahora ustedes se van a dar la gran vida...” De esto hay cientos de casos. Con ciertas realidades no valen triunfalismos.

 

En la reciente interpelación sobre el ex–IRPF cientos de veces se cito la forma en como la Reforma Tributaria había...”redistribuido la riqueza...” Carlos Santiago (*) dijo que...” ‘Que paguen más los que tienen más’ se ha cansado de repetir el presidente de la República. Sin embargo ese es un axioma ideal, que se convierte en simples palabras cuando advertimos que en este país paga más la clase media, los trabajadores que están en planilla y los jubilados (...) que quienes están llevándose la gran tajada de la torta del crecimiento, o sea los exportadores e importadores, los frigoríficos.”  El tema no esta por cierto agotado, si el espacio. 

(*) La nota completa esta en: "Bitácora"  Suplemento de “La República” domingo 18/05.

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