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Están desapareciendo los grupos
armados con ideología política
Entrevista a Vicenç Fisas
Informe Alerta 2008!
Vicenç
Fisas es director de la Escola de Cultura de Pau de
la UAB y titular de la Cátedra UNESCO sobre paz y
derechos Humanos de la UAB. Doctor en estudios sobre
la paz de la Universidad de Bradford, ha escrito más
de 30 libros sobre procesos de paz, conflictos y
desarmes. Como cada año, presenta el Informe Alerta
2008, que analiza los conflictos armados vigentes en
todo el mundo, así como los procesos de paz en
marcha. Fisas se muestra moderadamente optimista:
existen ahora menos conflictos y se negocian más
rápidamente. Lo que sigue es la entrevista de Enric
Tomàs para La Vanguardia de España.
- De los 30
conflictos que hay en la actualidad, 22 están en
África y Asia. ¿Por qué?
- Bueno, hay que
tener en cuenta que no hace muchos años Europa
también tuvo conflictos, y que hoy en día hay
algunos casos como Georgia, Chechenia, Azerbaiyán,
que en el pasado fueron armados y que hoy en día aún
no están resueltos. También hay contextos de mucha
tensión, como en la antigua Yugoslavia. Es por ello
que no hemos de tender a pensar que todos los
conflictos se dan en África o Asia.
- Pero, hoy en día,
el informe Alerta 2008! dice otra cosa.
Efectivamente hay una
vinculación entre conflictos armados y estados
débiles, con poca tradición democrática, con pocos
años de descolonización, y en los que no se ha
podido hallar la manera adecuada de hacer participar
a la ciudadanía en la construcción de su futuro. Son
países que parten, económicamente, de un nivel muy
bajo, y en los que las organizaciones mundiales de
comercio no facilitan su desarrollo. Hay también
mucha corrupción y mala gobernabilidad, factores que
alimentan la continuación de conflictos armados.
-¿Es lo mismo en Asia
que en África?
En Asia hay estos
componentes y otros, como la existencia de
dictaduras muy feroces que dieron origen a
guerrillas de oposición muy potentes, que mantienen
sus reivindicaciones. Asimismo, en Asia hay muchos
conflictos vinculados a procesos de autonomía o
independencia, pese a que el Gobierno de turno haya
abierto fases de negociación. O también hay pueblos
repartidos en diferentes estados, por ejemplo,
India. En el caso de África vemos, como en Darfur,
la escisión de muchos grupos armados: donde antes
había dos grupos armados, ahora hay hasta 18,
luchando todos contra todos. Pese a todo,
personalmente tengo un percepción optimista a medio
plazo: tenemos muchos menos conflictos que hace unos
años y, además, se negocian de manera más rápida.
-¿A qué se debe que
las intervenciones sean ahora más rápidas?
- El conocimiento y
la información de que existe un conflicto lo tenemos
al momento. En la mayor parte de los conflictos
sabemos quién es quien. Sin embargo, esto no es
suficiente para intervenir de forma rápida y
positiva, porque hay otros aspectos que lo
estropean. Por ejemplo, los actores que intervienen
en los conflictos de hoy ya no son ejércitos, sino
mafias, guerrillas, milicias, narcotraficantes,
piratas
Todos estos son actores que están armados y
que tienen una estructura
-Y que no representan
a ningún estado.
- No. Además, la
diferencia con el pasado es que normalmente no
buscan la toma de poder político, sino que quieren
el control de territorios pequeños en los que suele
haber riquezas naturales, tipo petróleo, diamantes,
minerales, etc. No buscan una transformación. De
hecho, una de las conclusiones del Anuario de
Procesos de Paz es que están desapareciendo los
grupos armados con ideología política.
-¿Su ideología es el
dólar?
- Eso es la rapiña.
Pero buscan también el control de una zona, de sus
recursos. Eso da poder a unas pocas personas. Esto
se da sobre todo en África. En Asia, insisto,
dominan más los conflictos en los que se tienen que
negociar formas de autogobierno.
-¿Con estos grupos se
puede negociar de tú a tú?
- Sí se puede, pero
es más difícil. Cuando operan muchos grupos armados
en un país se hace difícil negociar individualmente,
y esto hace que las negociaciones deban afrontarse
de un modo distinto a como se hacía antes porque no
es un trato de Estado a Estado. Estos grupos,
además, están en las listas de organizaciones
terroristas.
-¿Entonces, cómo se
puede negociar con estos grupos?
- De manera discreta,
con terceros países que cedan su espacio. O también
pueden ir a Europa, a Suiza o Noruega, que no están
en la UE, lo que los hace muy activos en las
negociaciones, porque los grupos que están en las
listas terroristas sí pueden ir allí.
- Dice que las
ideologías van a menos como. ¿Qué sucede con las
religiones? ¿Hay conflictos puramente de naturaleza
religiosa?
- No los hay. El
factor religioso es un factor añadido. Está
demostrado de forma estadística que el religioso es
un factor que se añade como legitimador o como
excusa, pero que pocas veces está en el núcleo del
conflicto.
- Por qué la
comunidad internacional interviene en unos
conflictos sí y en otros no?
- Tenemos un problema
histórico: los cinco países del Consejo de Seguridad
de la ONU tienen derecho a veto y son aliados de
países en conflicto. Por ello, vetan la posibilidad
que Naciones Unidas incluya el conflicto en su
agenda. Además, hay un tercio de los conflictos que
hay el mundo que no han recibido nunca una
resolución crítica del Consejo de Seguridad. Por
ejemplo el caso de Birmania, donde China es aliada
de la Juntan Militar [que gobierna este país].
- Dice el informe que
en muchos países en periodo de postguerra, la
transición no empieza por culpa de las clases
políticas dirigentes.
- Sí. Hay liderazgos
políticos muy perversos. Uno de los problemas no
resueltos en los acuerdos de paz es que, una vez los
grupos armados lo signan, éstos pueden conseguir
cuotas de poder, ministerios, etc., lo que implica
que los políticos que no han hecho servir las armas
quedan excluidos de la transición democrática. Esto
es terrible porque da legitimidad al uso de la
violencia. Hay otros acuerdos de paz que son una
repartición del pastel, lo que no lleva a una
democracia. Por otro lado, está comprobado que
Occidente aprieta para celebrar elecciones cuando la
población no está ni preparada ni hay un censo
fiable.
- Una vez se signa la
paz, las personas no pueden olvidar lo que pasó.
- Signar un acuerdo
de paz no quiere decir que haya paz, ya que esto
sólo pone fin a un tipo de violencia, la armada. Es
entonces cuando empieza lo que llamamos un proceso
de paz, uno de cuyos vectores más importantes es la
reconciliación. Esto quiere decir que previamente se
han trabajado los vectores de verdad, justicia y
reparación. Desgraciadamente, ahora predomina el
modelo de impunidad, pese a que estamos en un
proceso lento de creación de tribunales.
- Cómo se puede
reintroducir en la sociedad a los mercenarios, que
no saben hacer nada más que matar?
- Esta gente no los
puedes poner en la prisión, porque son víctimas
también. Existen programas de desarmamiento,
desmovilización, reintegración que pueden durar
varios años. Debe haber recursos para educar a estas
personas así como a las comunidades donde retornan.
Parece como si se premia a los sectores armados y a
las víctimas desplazadas no se les da ni un duro y
esto no puede ser.
- Hay dos fuentes de
futuros conflictos como son el acceso al agua y la
subida del precio de los conflictos. Cómo lo
observáis esto?
- Ya hace años que se
observa una relación entre el cambio climático y la
conflictividad. El cambio climático puede producir
efectos en otros continentes, lo que hace que los
desastres naturales hayan aumentado en los últimos
años, provocando muertes y desplazamientos de
población, lo que es una fuente de conflictos.
Respecto a los biocombustibles (responsables en
parte del aumento del precio de los alimentos) se
plantea un tema hasta ahora no muy conocido: el
exceso del consumo energético. Son los organismos
internacionales quienes tienes tienen que poner unas
pautas para frenar esta dinámicas. Hay estados que
no signan estos tratados y que están haciendo un
puro acto de terrorismo. Por desgracia, el
terrorismo realizado por los estados no se castiga.
Esta una de las cosas que tenemos pendientes de
arreglar dentro del sistema internacional.
- Dice el informe que
las mujeres no suelen participar en las
negociaciones de paz. ¿Por qué sucede esto?
- No están por dos
motivos: uno, porque la carrera de diplomática es
muy masculina; y dos, porque en los grupos armados
los lugares de mando están ocupados por hombres,
pese a que hay guerrillas con una presencia femenina
de hasta el 40%. Por ello las negociaciones suelen
ser entre hombres. Este dato no respeta la
Resolución 13/25 de Naciones Unidas del año 2000,
que pide que las mujeres tengan más presencia en las
negociaciones. Pero esto no lo respeta ni la propia
ONU, ya que la mayoría de enviados especiales del
Secretario General son hombres.
-¿Qué cree que pueden
aportar diferente a los hombres?
- Las mujeres tienen
una mirada sobre el mundo y sobre el desarrollo de
los conflictos diferente a muchos hombres. Hemos
constatado también que al signar un acuerdo de paz
se tiene poco en cuenta el papel de las mujeres.
- Distinguís
conflictos armados y situación de tensión. Que
diferencia hay?
- Cuando hay tensión
hay vulneración de los derechos humanos,
manifestaciones masivas, distancia muy grande entre
la población civil y el gobierno, hay momentos de
crisis económica muy profunda, desigualdades
sociales enormes. Es decir, todos los elementos
previos a un conflicto armado.
-¿Cree que el
conflicto del País Vasco podría aparecer en vuestro
estudio?
- Como conflicto
armado no, porque no la ha sido nunca, porque
académicamente tenemos unas definiciones en las que
el País Vasco no entra por cantidad de muertos o
destrucción de infraestructuras. Pero es un
conflicto no resuelto, con violencia.
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