Los viejos sueños
del pasado viejo...
por Félix Duarte

Este país nuestro supo ser referenciado como “La tacita de plata...” Con el siglo pasado aun joven, reinaba en el tres por cuatro Alberto Castillo y con la orquesta de Xavier Cugat, en carnavales de serpentina y pomos se bailaba en el Solís. La Coca Sarli impactaba en dúo con su realismo transgresor, mientras Eduardo Sandrini nos hacía lagrimear, en blanco y negro. Un plebiscito definía suerte para aumentar dos centésimos –el famoso “vintén”–  cada boleto de transporte, en donde aun trillaba rieles el tranvía. No había Tinelli ni morfina y aquellos bailes no eran por un sueño.

 

¿Qué nos ha pasado? Nos hemos hecho viejos como cualquier ser vivo y un país lo es. Los jóvenes se fueron, a trabajar dieciséis horas para tener coche y amoblar la casa  desde las volquetas, con lo que “botan” sus patronos consumistas. Pocos nacen hoy en Uruguay. En una sociedad fracturada, con problemas serios en un tercio de la población, los niños de la marginación son savia de la pobreza estructural. En el sector del medio luchan por seguir ahí. A los infantes del nivel alto, se los adiestra desde niños, como eficientes manejadores del mango de la sartén.

 

En el mundo rico (que llegó a eso y asi sigue puesto que la otra parte, en este Tercer Mundo, es cada vez más pobre) un ejecutivo de política o negocios anda por los 35 años y con 45 no más. Nosotros aquí si no superamos los 70 no somos nadie. Y cuando andamos largo los 80 –para eso esta la ciencia– más “pilares de la comunidad” llegamos a ser. Hasta podemos ser nominados en alguna fórmula, como una que se rumorea por ahí y dicen muchos que...”con esa fórmula arrasamos...”  Mientras el “Chef” ve que en la olla, el agua hierve y la campaña espera.

 

Cuando en los noticieros, además de choques y de violaciones, toca el turno a la parte de algun tema político o noticia de algun Ente, Parlamento, Organismo público, o hecho de economía o algun otro etcétera... ¿Algún joven vemos por ahí...? “No tengo visto, aura que dice...” respondería presto Don Verídico, desde “El Resorte” y el Barcino, abriendo a medias un ojo, emitiría un “miauuu...” de total coincidencia. No olvidemos que tiempo para esos menesteres, en “las noticias” no hay mucho, pues están los deportes. La agudeza del crack de fútbol distrae... ¿Para que pensar...?

 

Esto de las campañas electorales y de los candidatos y de los programas y los “acuerdos” y otros detalles  que se usan en esas lides, no deja de ser espectáculo de interés... o al menos de curiosidad. ¿No habrá más de uno que se lamente del tiempo perdido? ante alguna “orfandad” de hoy, cuando el ómnibus toca bocina, con su apuro por salir a trillar el país. Orfandad como podría ser la falta de “ganas” para movilizarse que parece haber en la gente que responde a la fuerza política que llegó al Gobierno. ¿La gente organizada no es algo que sirve en campañas electorales?

 

En ese punto del programa. ¿Hay certezas de que se cumplió con lo que se levantó como bandera en la campaña que permitió estrenar gobierno del Frente? No digamos todo. Sería absurdo pensar en todo. Pero, poniendo la mano en el corazón y con la autocrítica sin muletillas... ¿Están seguros los compañeros, desde el Gobierno, que se cumplieron con “los cambios”, “el país productivo”, “la justicia social”, etc. etc. ? No en todo, digamos en avances razonables. Y no vengan con los números de estadísticas, ni presentaciones. Dejad en paz el Power Point, please...

 

Por estos días se ha noticiado que hay como 500 técnicos, en muchísimos grupos de trabajo, siendo uno de los objetivos hallar las “ideas fuerza” para el asunto del programa, nave estrella de la flota proselitista. Todo suena muy lindo. Aunque lo principal en estos menesteres, aunque suene prosaico, sigue siendo la gente, que las ideas fuerza las tienen asumidas, aunque no sepan lo que eso es, en sus rutinas de sobrevivir, en el milagro repetido de llegar a fin de mes. En tener luz, casa, agua, comida, como hace si se enferma, la muela que duele, la catarata que no deja ver.

 

¿Tonterías o melodrama? A lo mejor esos y algunos muchos más detalles tienen que ver con una cosa muy simple que es la realidad, donde los opuestos operan a sus anchas. Nunca en este país entró tanto dinero por exportaciones, pero la fractura social... ¿Se beneficio algo de la bonanza que favoreció a sectores que se beneficiaron de la coyuntura de los precios externos? En el trabajo, desempleo, etc. ¿Hubo una recuperación real aunque sea en parte del nivel de ingresos para los que trabajan? El PIT CNT explica que no y aclara el déficit que hay aun en la materia.

 

Esa orfandad que anotábamos con relación al ánimo de la gente en lo electoral, no es ajena a la fórmula que se propondrá a la gente.  El punto es que al llegar a estas alturas en estos temas, donde el propio tiempo plantea revisiones. Ver que se ha hecho y a partir de ahí, analizar que se va a hacer. El objetivo es uno. Que este Gobierno debe y necesita continuar. Y la verdad que es bien difícil...”Y como le digo una cosa, le digo la otra...” aconsejaría uno muy conocido. Pensamos que hay demasiado “estofado” de grupos. Pero muy poco animo tomar en cuenta a la gente.

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital