“Africom” ¿un nuevo paradigma estratégico de Estados Unidos?
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis

Continuando con algunas consideraciones respecto a la importancia que tanto para China como para Estados Unidos,  viene adquiriendo el continente africano, (ver laondadigital.com (3, junio, 08),  la  política internacional de Washington  caracterizada como  “imperialista”, en realidad,  no ha variado  en su forma de proceder como “militarista”. Así,  bien  la   define  el prestigioso sociólogo Michael  Mann.

 

El 6 de febrero de 2007, el presidente Bush, anunció el establecimiento del 10º Comando Unificado de combate, denominado el “Comando de África” o el AFRICOM, que asumirá la responsabilidad de todos los países de África (salvo Egipto) del EUCOM, CENTCOM y el PACOM, a partir de octubre de 2008.

 

¿Por qué en este momento?

El establecimiento del Comando de África es más que sólo un cambio administrativo en el DOD (departamento de Defensa). Este obedece a la creciente importancia geopolítica que África representa para los intereses de Estados Unidos.  Ha indicado el Vicesecretario Embajador Henry: “África está emergiendo en el escenario mundial como un participante de nivel estratégico y necesitamos relacionarnos con él como un continente”.

 

Como Estados Unidos lleva a cabo la guerra contra el terrorismo, el contraterrorismo abarca la mayor parte de la política de seguridad estadounidense. De una forma muy distinta al pensamiento de la Guerra Fría, el informe titulado “National Security Strategy”, elaborado  en el año 2002, asevera que, “actualmente Estados Unidos está menos amenazado por Estados capaces de conquistarlo, que por los Estados fallidos”.

 

Desde la perspectiva de Washington, la incapacidad o falta de voluntad de algunos Estados frágiles de gobernar el territorio dentro de sus fronteras, puede facilitar la creación de santuarios para organizaciones terroristas. La mayoría de los Estados fallidos en el mundo, se encuentra actualmente en África, convirtiéndose así en la principal atención en los esfuerzos de la guerra contra el terrorismo.

 

El AFRICOM supervisará los programas de contraterrorismo que actualmente desarrolla Estados Unidos en África, tales como la Operación “Enduring Freedom” ;  “Fuerza de Tarea Conjunta Combinada Cuerno de África (CJTF.HOA); y la Iniciativa del Contraterrorismo Transahariana (TSCTI).

 

Estados Unidos  -al igual que China-  tiene intereses con respecto a los recursos naturales de África, especialmente en términos de seguridad energética.  A medida que se incremente el nivel de inestabilidad  en el Medio  Oriente y la demanda internacional por energía aumenta considerablemente,  el mundo  -y Estados Unidos piensa en singular-  llegarán a depender cada vez más de la capacidad de África de producir petróleo. La CIA dio a entender que África podría exportar hasta un 25 % de los productos petrolíferos que Estados Unidos requiere para el año 2015.

 

El AFRICOM podría involucrarse cada vez más en la seguridad marítima del Golfo de Guinea, con la finalidad de cooperar en el control del nivel de volatilidad indicado, dado que existe  un gran potencial para perforación petrolífera en aguas profundas.

 

El Gral. Bantz Craddok  -Comandante del EUCOM-  considera que en África Occidental y el Golfo de Guinea, la situación de la energía llega a ser más clara, por lo cual salvaguardar la energía es, obviamente, la mayor preocupación.

 

Estados Unidos preocupado

Para el gobierno de Bush, fundamentalmente para éste, el “nuevo imperialismo” que caracteriza a su gobierno, no es más que realismo (real politik)

 

La creciente influencia de la República Popular China en África es una preocupación constante para Estados Unidos. El continente está emergiendo rápidamente como un campo de batalla competitivo, que ha sido descrito por algunos intelectuales estadounidense especializados en defensa, como una guerra fría económica con China, especialmente por la obtención de recursos.

 

La necesidad insaciable que tiene China por el petróleo y otros recursos naturales es la consecuencia de sus propios éxitos. La situación económica de la RPCh, ha mantenido el increíble ritmo de crecimiento promedio de un 9 % por año en las últimas dos décadas, casi triplicando así el PBI del país en el mismo período.

 

Hasta el año 1993, China fue un exportador neto de petróleo. Ahora es el segundo mayor consumidor de energía en el mundo, obteniendo un 30 % de su suministro de petróleo de fuentes africanas, en particular Sudán, Angola y el Congo (Brazzaville) .

 

El alto nivel de influencia ejercido por China, molesta a Estados Unidos,  máximo cuando  éste le ha advertido al gobierno de Pekín  no apoyar    a “los países abundantes en recursos naturales,  sin considerar el nivel de desgobierno interno o mal comportamiento en el exterior, de estos regímenes”.

 

El tema se circunscribe en el hecho que   los intereses de seguridad estadounidenses en África son considerables y  que la posición de ésta en la agenda estratégica de Washington  ha pasado de ser considerada menor, a ser central.

 

Por tanto, el AFRICOM,  más que un solo mero cambio cartográfico, representa una actitud “preventiva” –como suele considerar el gobierno de Bush- a aplicar en África con fines de su  seguridad nacional, ejerciendo su poder en su anárquico  mundo hobbesiano.

 

AFRICOM: un nuevo paradigma estratégico

Como viene demostrando en Afganistán e Irak , para Estados Unidos    hay una sola lección que aprender para poder  alcanzar destacados índices de  desarrollo nacional: establecer primero la  seguridad antes de realizar esfuerzos de desarrollo. Este es el núcleo del nexo que Washington concibe  entre la seguridad y el desarrollo. No hacer caso de esta conexión produce una brecha entre los mismos; pues la falta de seguridad impide a los esfuerzos de desarrollo echar raíces, perpetuando como consecuencia  conflictos y , poniendo en peligro el proceso de desarrollo en un círculo vicioso.

 

Aclara el Vicesecretario  Ryan Henry: “El propósito del comando es el que consideramos medidas anticipatorios. Éstas son la toma de acciones que impedirán que los problemas se conviertan en crisis y las crisis en conflictos. De este modo, la misión del comando es la de poder prevenir esto”.

             

Reacciones políticas africanas

A  pesar de la campaña excepcional de consultas del DOD  , los esfuerzos estadounidenses de ubicar el cuartel general del AFRICOM , con bases en países africanos , hallaron oposición.

 

Los superpoderes regionales de Nigeria y Sudáfrica han negado el permiso a Estados Unidos para instalar el AFRICOM dentro de su territorio nacional y han advertido a los países vecinos que hagan lo mismo. Marruecos, Argelia y Libia también han rechazado las solicitudes de Washington  para asentar a las fuerzas del AFRICOM en sus países. Los   Estados Miembros de organizaciones como la Comunidad de Desarrollo Africana Meridional (SADC), compuesta de 14 países, también han acordado no ser anfitriones del Comando de África y existe conocimiento de conversaciones dentro de la ECOWAS compuesta de 16 países, para hacer lo mismo.

 

CONCLUSIÓN: ¿el AFRICOM, será eficaz, o es  un anticipo de una nueva guerra fría, enmarcada   en  el enfrentamiento  geopolítico por  controlar y explotar imprescindibles recursos estratégicos?

 

Con datos ofrecidos por el  Prof. Sean Mcfate, Miembro Consultor de GEOSUR,

experto en la política de seguridad africana de la Universidad Kennedy (USA)

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