La herencia de Bush,
los otros y nosotros
por Antonia Yáñez

“Para concluir el acuerdo (en la OMC)

 se requerirá coraje y algunos de ustedes

 podrían estar flaqueando”, Pascal Lamy.

 

 

En un artículo anterior colocaba lo que piensa el escritor Stephen King sobre Bush y su gobierno, hoy quiero agregar otras opiniones sobre el presidente de los también norteamericanos Dustin Hoffman, Robert Redford, Richard Ford y Nancy Spero.

 

Dustin Hoffman, uno de los actores más reconocido en EEUU y el mundo, ante la pregunta de un diario europeo de cómo ve su país responde; “Es el país más poderoso, el más rico, pero los estadounidenses sólo hablan un idioma: el suyo. No sólo estamos perdiendo poder e influencia: estamos perdiendo el derecho a ser respetados”.

 

Robert Redford, veterano actor y director estadounidense, en una entrevista de la revista Playboy calificó a George W. Bush como un "un líder malévolo, miope y tirano". Agregando; "Comienzas a preguntarte si somos solo otro imperio como el otomano o el romano, el cual aplastaba y destruía por arrogancia".

 

Richard Ford escritor norteamericano premio Pulitzer 1996, al presentar en Milán, su último libro, “El estado de las de las cosas” manifestó hace pocos días: Los dos mandatos de George W. Bush fueron una “calamidad” y la situación en Estados Unidos es “desastrosa”.

 

Cuando una sociedad y su gobierno empieza a perder la confianza de aquellos que construyen su imaginario social  es porque su salud política transita por enfermizos y patológicos procesos de miedo y temor. Eso es lo se ha vivido durante las dos administraciones republicana del segundo Bush. Lo más preocupante es que este es el síndrome que quiere dejarle como herencia al resto del mundo en los días finales de su mandato. Deberíamos estar alerta.

 

En el escenario de la economía mundial es donde pueden quedar las espinas más envenenadas de la administración Bush y su vice Cheney, estos apuran a que la ronda de Ronda Doha termine con una resolución antes que finalice su mandato. Los delegados de EEUU allí tienen una imaginación inagotable para una y otra vez  desconocer la imprescindible baja de los aranceles y subsidios agrícolas y las reducciones en las barreras a los bienes manufacturados. Cuando en algún momento han mostrado una insignificante variante a estos “sacrosantos aranceles” solo lo han hecho para reclamar todos los derechos comerciales, sobre mercados de bienes y servicios de los países pobres.

 

Brasil junto a India y México es y ha sido un activo protagonista en las negociaciones de la OMC, además su presidente Lula Da Silva mantiene otra polémica con los grandes, la validez del etanol; "Brasil no aceptará ese argumento atravesado de que el biocombustible provoca inflación de los alimentos. Estoy yendo a Japón, a la reunión del G-8, sólo por eso", había apuntado el mandatario del segundo país productor de etanol, detrás de Estados Unidos.

 

Esta postura sobre la OMC, el Etanol, y un creciente enfrentamiento por temas específicos sudamericanos, provocaron dos movidas contra Brasil en menos de quince días de parte de la administración republicana. Bush se opuso terminantemente a que Brasil y otros países integrantes del G5 se integraran al G8. (Solo la mediación del francés Sarkozy permitió que Lula finalmente hablara desde la tribuna de los grandes). Luego de 58 años de inactividad y en abierto desafió a varios países sudamericanos y críticas específicas de Brasil, la Casa Blanca puso en marcha la IV Flota con  su almirante Gary Roughead al frente.

 

Simultáneamente a que Brasil se enfrentaba en G8, en la OMC y decía que no permitirá que la IV Flota ingresara a sus aguas territoriales, el subsecretario de Estado norteamericano, Tom Shannon horadaba en Buenos Aires, sobre un gobierno argentino en crisis, la posibilidad de que este actué separado de Brasil en la OMC y  brinde más seguridad jurídica para las inversiones externas en la Argentina.

 

Esto en un contexto de peligrosos juegos de guerra de EEUU, sobre el  programa de armas nucleares de Irán que puede precipitar hechos imprevisibles en una campaña electoral norteamericana  que no ve alejarse los temores de un escenario de “caos”, donde la imagen de la democracia  norteamericana estará más cerca que nunca de la percepción de Robert Redford de tener como guía a "un líder malévolo, miope y tirano".

 

Los gobiernos europeos con la anuencia de su opinión pública, impactados por una crisis económica que no logran encausar  y un horizonte de guerras en oriente que vía la OTAN cada día les demanda mas recursos económicos y humanos, ingresan en la más grave persecución xenófoba de su historia generando una política anti inmigración sin límite en los procedimientos  coercitivos.

 

No son muchas (y esto alarma) las voces en Europa y en los países emergentes que “gritan fuerte” ante estos peligros de “caos”. A Bush le quedan pocos meses en el ejercicio constitucional de gobierno, el gran tema hoy es cuánto tiempo se prolongará su herencia, que la gran creadora Nancy Spero definió así; “con George Bush todo ha sido más evidente y pornográfico. Como americana, todo esto me decepciona. Y está ocurriendo en un país que tiene una idea maravillosa de lo que es la democracia. El nuestro no es un mundo feliz. Todo esto me da miedo y a la vez me enoja. No hay mucha diferencia entre el mundo que inspiró mis dibujos de las War Series y el de ahora. Es un contínuum terrible. La culpa la tienen nuestros políticos. ¿Cómo hemos podido permitir este horror? ¿Qué está ocurriendo con la raza humana? Y me hace pensar que las mujeres no somos perfectas. Muchas están orgullosas de mandar a sus hijos a la guerra. Es mejor creer en el individuo”.

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