Ante las próximas elecciones en
EEUU, desafíos para la nueva
administración
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis *

El 20 de enero de 2009,   un nuevo inquilino ocupará  el sillón oval de la Casa Blanca. Hoy es tiempo de recordar, de analizar lo que fue y lo que pudo haber sido  la actuación de la administración que se va. Respecto a quien  vendrá,  -demócrata o republicano- se pueden ir realizando  pronósticos, diseñando estrategias,  conforme a las respectivas  exposiciones  preelectorales, sin desconocer que se pueden ir identificando tendencias y contradicciones.

 

“Predecir el futuro es, sin duda, una misión arriesgada” reconoce la revista británica “The Economist”, pero se atreve a afirmar algunas características que pueden perfilarse en el mañana inmediato.   Prestigiosas  publicaciones internacionales han comenzado a editar monografías en las que vaticinan   -con mayor o menor acierto, se verá-  lo que el mundo espera  -en particular- del próximo gobierno de Estados Unidos.  Para comprender la seriedad del momento es preciso ahondar en la magnitud del drama, en lo que Lipovetsky calificó como “la era del vacío”

 

Para el 2009 son varios los temas principales  -muchos de ellos aun pendientes , encuadradazos en un marco interrogantes,  que la Casa Blanca deberá enfrentar. Situarse ante el imparable auge de China, seguida por India:  El futuro de las relaciones con Irak. El diálogo con países como Siria, Jordania e incluso Irán. Los desafíos que   presentan  diversas  crisis: energética,  cambio climático,  y los graves temas centrados en la alimentación y   los movimientos migratorios.  En el campo interno, su notorio declive financiero.

 

Es indudable que el mundo  está en continuo movimiento, por lo cual Estados Unidos  -como  gran potencia  deberá rever   -además-  temas tan importantes como sus  relaciones con  India,  Rusia, la Comunidad Europea,   Medio y Cercano Oriente, Iberoamérica y, la olvidada   África, sacudidos sus países   ante la estrategia que en dicho continente está desarrollando el gobierno de Pekín.. Es indudable que  -gane quien gane el próximo 4 de diciembre, la política exterior estadounidense va a sufrir importantes cambios. Hasta los más severos “halcones afirman que deberá cambiar la forma de hacer política en Oriente Cercano, señalando el citado “The Economist” que el nuevo gobierno de Estados Unidos deberá dialogar en profundidad con Irán con el fin de acordar  en abandonar la peligrosa  competencia por dominar  el importante espacio geopolítico petrolífero de Oriente, conformando un pacto respuetoso de cuotas de poder de cada uno de ellos.

 

En los últimos años Estados Unidos ha estado liderando el mundo  prácticamente en solitario. Ha impuesto  sus criterios, a veces incluso contra la opinión de sus más cercanos aliados. Le ha llegado el momento que su política exterior presente algunos cambios, pues observando el “tablero mundial” de Brzezinski , desde 1997 en él se vienen desarrollando jugadas estratégicas que pueden “jaquear” al  rey.

 

“La necesidad de una nueva era”

En un artículo bajo el título in supra Barak Obama, candidato del Partido Demócrata, afirma que “Estados Unidos tendrá un a ventana abierta cuando George W. Bush deje la Casa Blanca. Es necesario renovar su liderazgo mundial y afrontar  las nuevas amenazas con otra perspectiva será mucho más que4 reemplazar a un presidente. Es el momento para que Estados Unidos mue4stre una nueva cara al mundo. Y el primer reto será reparar el daño causado por la forma en que nos enfrentamos al terrorismo: invadir a Irak no es la respuesta. Debemos retirarnos del país y buscar la estabilidad con sus vecinos y el resto del mundo”.

 

Tales declaraciones, publicadas en  la revista estadounidense Newsweek, están acompañadas por un artículo , muy válido por el desafío que contiene. Se titula: ”Tiempo para empezar a hablar con Teherán” El autor del mismo (la revista no lo  cita) plantea la oportunidad que el próximo mandatario de Estados Unidos  podría impulsar  un diálogo de “puertas abiertas”; con Irán, aunque   reconoce que en estos tiempos, es el presidente iraní quien controla los movimientos respecto al tema en conflicto. “El reto será como sacarle partido a las nuevas relaciones con este país islámico” –dice el articulista. “Washington tiene que diseñar una estrategia capaz de ofrecer vínculos, pero también de ser capaz de controlar las ansias de poder y las constantes amenazas militares que caracterizan al presidente  Mahomoud Ahmadinejad”.

 

En un detallado análisis de la política estadounidense, David Cooper, señala que Estados Unidos   -George W. Bush  fundamentalmente-  no tiene ninguna intención en desarmarse, por lo cual  nunca pensó en acceder  a que sus arsenales sean inspeccionado  como se lo exigió insistentemente a  Irak y últimamente a  Irán. “Tampoco está de acuerdo con ningún tipo de  control generalizado sobre el armamento convencional, dado que sus propias ventas de armas constituyen la mayor proliferación de armamento devastador”. Es oportuno recordar que el gobierno de Washington no firmó el Tratado de Prohibición Completa de los ensayos nucleares ( CTBT), actitud que provocó que India tampoco lo firmara y, que como lo recordé en el artículo del viernes pasado, India realizó pruebas atómicas subterráneas en 1874 y luego en 1998.

 

Si bien, los presidentes Bush (padre) y Clinton  presionaron a favor de los tratados de antiproliferación , sus burocracias  -muy particularmente el Pentágono los bloquearon, actitud acompañada por los principales congresistas republicanos. En sí mismo, Estados Unidos constituye el mayor peligro contemporáneo de proliferación nuclear, situación ésta que no inspira demasiada confianza al resto del mundo.

 

¿Cómo actuará el próximo gobierno estadounidense?

Estados Unidos, actualmente,  va perdiendo espacio en el sistema unilateral que promovió y ejerció luego de la desaparición de la URSS. China e India son los nuevos y pujantes actores en el actual sistema multilateral. En este sistema siempre está presente la geopolítica blanda , que enfoca y se ocupa de temas del medio ambiente, de economía , de recursos, de aumento de la población, de migraciones, entre otros temas.

 

En ciertas oportunidades suele aparecer la geopolítica dura manifestada en acciones bélicas contra el terrorismo y también por mantener un ambicioso control de áreas con  importantes recursos estratégicos, como sucedió en Yugoslavia, Afganistán, Irak, Corea. Frente a esta geopolítica dura, nada pudo hacer el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas , pues Estados Unidos  “se burló” de las resoluciones de dicho organismo, ha hecho oído sordos a sus sanciones , decidiendo en la práctica  quien debía ocupar el puesto de Secretario General de la ONU, como lo demostró al forzar la renuncia de Boutros –Boutros-Gahli , a quien sustituyó por el “anodino” Kofi Annan.

 

“Estados Unidos junto a su bloque occidental , logró determinar lo que hacía Naciones Unidas, convirtiéndose en un Estado Global emergentes. Esto fue así porque era Estados Unidos y no Naciones Unidas quien velaba por la seguridad de la mayor parte del mundo”.  (Michael Mann). El problema se circunscribe  en el hecho que, si el militarismo unilateral que todo el clan Bush (h) , sabe muy bien que si el  militarismo que ejerce Estados Unidos se salta las reglas, se arriesga a perder la hegemonía.

 

Un punto muy importante a encarar por el   gobierno estadounidense que asumirá en enero de 2009, es lo relacionado a  la interacción  que,  a partir de la caída de la ex URSS el sistema internacional  debe resolver entre un  mundo en que existe realmente el Estado con  relación a  otros países en el no lo hay. A esta situación, deben sumarse variadas zonas del  mundo en las cuales  se viene ahondando la desaparición de cualquier  traza de Estado. Caso de Irak, Kosovo, Afganistán, Albania, Somalia,  en las cuales la administración del Imperio viene interviniendo unilateralmente,  desorientado , sin lógica política.

 

 Vencer a la  crisis civilizacional

Analizando el momento actual del sistema mundial, los teóricos del  “sistema mundo” son pesimistas en cuento a la continuidad de su desarrollo bajo la forma capitalista. El grupo que sigue la perspectiva analítica de la teoría de Fernand Braudel,  donde se destacan Wallrestein y Arrigí  (ver GEOSUR Nº 287/288), señalan  el  probable agotamiento del sistema Estado-Nación creado en Westfalia, como motivo más destacado de esta inviabilidad capitalista, En 1990, André Gunder Frank planteó que el desarrollo de la civilización se realizó en  ciclos de aproximadamente 500 años de duración cada uno , donde se fueron organizando la expansión y la decadencia de los sistemas mundiales.

 

Los denominados “Ciclos de Kondratief “ son parte del capitalismo histórico desde la revolución industrial y articulan revoluciones tecnológicas y revoluciones organizacionales, aunque para este economista ruso, los ciclos  se extienden entre 50 a 60 años,  con su fases expansiva y depresiva.  Estados Unidos, conforme a esta teoría, se ubicaría en la “faz depresiva” del ciclo que comenzara en la década de los años ´70, cuando comienza a perder terreno el modernismo para comenzar a dejar paso a ciertos círculos del denominado “ pos-modernismo”,  bajo  el cual todo se vale, en tanto sea crítico de lo previo.

 

La administración por venir en Estados Unidos  en enero de  2009, le cabe  responder a la interrogantes que hiciera el sociólogo inglés Anthony Guddens (premio Príncipe de Asturias,2002) : ¿“Son los Estados-nación y por ende los líderes políticos nacionales, todavía poderosos o son cada vez más irrelevantes para las fuerzas que modelan el mundo?. Las naciones, en los momentos actuales,  afrontan riesgos y peligros en lugar de enemigos, en tanto Erich Hobsbawn , considerando que la economía mundial es un actor cada vez más poderoso e incontrolable (y si lo fuera, ¿por quién?),  sostiene que “La distribución social y no el crecimiento dominarán la política en este nuevo milenio”. 

 

El siglo XXI ante 14  grandes desafíos

La Nacional Academy of Engineering (NAE) de Estados Unidos, ha hecho pública una lista de los 14 retos prioritarios que debe enfrentar la sociedad mundial  -no sólo los Estados Unidos- selección  debatida y revisada por más de 50 especialistas y que están relacionadas con cuatro temas clave para el éxito de la humanidad:  la sostenibilidad, la salud, la reducción de la vulnerabilidad y la calidad de vida.

 

Estos 14 desafíos, según los científicos, serían: Energía solar accesible. Suministrar energía a partir de la fusión. Métodos de secuestración del carbono. Gestionar el ciclo del nitrógeno. Acceso al agua potable. Mejorar las infraestructuras urbanas. Avanzar en informática para la sanidad. Diseñar mejores medicamentos. Prevenir el  terror nuclear. Proteger el ciberespacio. Enriquecer la realidad virtual. Avanzar en el aprendizaje personalizados. Diseñar nuevas herramientas para el descubrimiento científico.

 

El sistema internacional  compartido  que se está fortaleciendo,  –venciendo al unílatralismo imperial actual-  tiene la enorme responsabilidad de poder hace realidad la  PAZ PERPETUA que proclamar Emmnuel Kant..

 

+) Presidente Academia Uruguaya de Geopolítica y Estrategia

Secretario Gral. Asociaciópn Sudamericana de Geopolítics

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