La experiencia de un gremio en conflicto:
diálogo con Marcelo Marmissulle,
delegado de “El Trigal”

Entrevista a Marcelo Marmissulle, delegado de la Fábrica de “El Trigal”, que por estos días mantiene un conflicto por reivindicaciones propias de ese centro de trabajo efectuando diversas manifestaciones

en las puertas de la fabrica

 

- ¿Por que se inicia este conflicto?

- La verdad es que nosotros los trabajadores hoy por hoy estamos viviendo muchos conflictos en puertas de los Consejo de Salarios.  “El Trigal”, de hecho, es una empresa que tiene mucha trayectoria en materia sindical y fue una de las fábricas que mantuvo el gremio de los trabajadores del dulce afiliado al PIT-CNT que, hoy por hoy, regula a más de 600 trabajadores.  El conflicto que nos trae hoy son problemas internos, problemas pequeños, pero que sumados son problemas muy importantes, que vienen acarreándose hace tiempo a las puertas de los Consejos de Salarios. No es casualidad y se está dando en varias empresas del gremio del dulce. Básicamente, a nivel interno, entró mucha gente de “Anselmi” en la época que no había sindicatos en en momentos de la crisis y ahora vienen acomodados acá y quieren hacer lo mismo y se encuentran con una muralla humana de trabajadores con una experiencia sindical que le puso freno a estas cosas.

 

- ¿Y esa gente en qué condiciones ingresó?

- Lo que pasa que la gente que ingresó entraron acomodados,  de encargados, de gerentes y ellos mismos traen a su gente.  Ponen dos o tres en cada lugar, que los tenían de encargados donde trabajaban antes, y los ponen de encargados que intentan minar el sindicato – cosa que no van a poder – porque, te repito, que el sindicato de “El Trigal” tiene mucha gente de muchos años que conoce el tema, entonces ahora se están dando cuenta en el lío que se metieron.  Es mucha gente que trabajó en “Anselmi”, por ejemplo, que en una época hacía lo que quería con la gente: les cambiaba turnos, los echaba cuando quería, no había respeto por nada y, acá, se dieron cuenta hay que hacer los derechos de los trabajadores.

 

- ¿En qué cosas los están presionando, qué pasa con las categorías?

- Las categorías, debido a la gran experiencia sindical que tiene esta empresa, están bastante bien.  En el último Consejo de Salarios, en el cual tuve el gusto de ser delegado con otro compañero, se logró unificar bastante a las categorías a nivel del gremio.  Y nosotros, como teníamos armado algo nos sirvió como modelo para el gremio y arrastramos a muchos compañeros que estaban “en la lona”.  Incluso del gremio del Pan. 

 

- Se está refiriendo al sindicato de los trigueros.  ¿Y qué pasa en otras fábricas del gremio?

En otras fábricas del gremio la situación es bastante similar. Había muchas fábricas anteriores a los Consejos de Salarios pasados que estaban “en la lona”.  No tenían categoría, no tenían ropa, no tenían vestuario, no tenían nada.

 

- Y sin organización sindical...

- Exactamente. Nosotros fuimos puerta a puerta y costó porque la gente tenía miedo. Parece mentira que, en plena democracia, aún hoy tenían miedo.  Íbamos a fábricas como “Portezuelo” o al “Maestro Cubano” – que era una fábrica importante a nivel sindical – pero tuvieron un problema interno muy grave que se desarmó el sindicato, entonces la gente como que perdió credibilidad.

 

-¿Se puede afirmar que el sindicato esta integrado y organizado por varios gremios representativos de distintas fabricas? 

- Si, hoy por hoy el gremio es muy importante.  Hay muchas fábricas organizadas, costó, pero estamos integrados a la COFESA y nos reunimos en el sindicato de los tabacaleros y son muchas fábricas, muchas empresas (caramelos, galletitas, golosinas, mermeladas).La última asamblea que realizamos en el UMTRA se llenó y habían más de 700 personas.

 

- Volviendo al conflicto de la fábrica, ¿hay algún tipo de represión? ¿Cómo es el tema de las tercerizaciones?

- Si. Lamentablemente, como en todos lados, no se pudo erradicar ese gran mal que tiene todas las empresas. Por ejemplo, en la parte de expedición, hay un grupo tipo “pandilla” que son tercerizados que viven de la carga y descarga.  Entonces el sindicato vio que hay mucha gente que no tiene ni para comer, porque ni carné de salud tienen y tienen una familia atrás. Y por no cortarles el pan a esta gente hasta hoy están trabajando.  El sindicato está luchando porque ingresen a la actividad. Y la gente que entra a planta, entra por agencia y estamos peleando porque entren directamente como era antes.

 

- ¿Hay una bolsa de trabajo, por ejemplo?

- Claro, porque hace un año atrás la gente que entraba por agencia, estaba uno o dos años sin ingresar a la empresa.  Y, hoy por hoy, gracias a la lucha de muchos compañeros, están tres o cuatro meses y ya les dan el ingreso. Y eso se logró con la lucha de todos los trabajadores.

 

- Usted decía que en los años más difíciles el sindicato mantuvo la organización. Puede hablar un poco de eso.

- Sí, como no.  Fueron años muy duros.  En la época de la crisis, en la época de que las fábricas cerraban y mucha gente tenía miedo.

 

- ¿De qué año me estás hablando?

- Y estoy hablando, lo más cercano, del año 2002 y de ahí para atrás.

 

- Pero yo me refiero a los años de la dictadura.

- Si, yo ingresé a la fábrica en el año 80. En el 81 los compañeros empezaron a hablar. Éramos todos jóvenes en esos tiempos, teníamos unos 20 años, estudiábamos y nos empezamos a juntar.

 

- ¿Así que la experiencia sindical ya arranca desde ahí?

Sí.  Aparte había mucha gente ya joven que nos orientó.

 

- Usted hablaba de la ayuda del dirigente Pedro Aldrobandi

Sí, Pedro Aldrobandi nos dio una mano bárbara y nos reuníamos en el UMTRA. Y muchos otros que estaban presos también. Pero fundamentalmente fue la gente del Partido Comunista que nos abrió el camino hacia la etapa sindical.

 

- Volviendo al conflicto actual de su fábrica. ¿Cuáles son las cosas concretas que reivindican?

- Y, las cosas concretas, son que debe haber un respeto hacia el trabajador y que no se digiten los lugares de trabajo.  Una vacante generada, primero tiene que ser válida para el trabajador que ya está trabajando y no para cualquiera de afuera o a dedo.  El que sea más antiguo y más capaz que tenga la posibilidad de esa categoría.

 

- ¿Cómo han evaluado la política de este gobierno, las libertades sindicales, las posibilidades de los Consejos de Salarios? ¿Ha sido positivo?

- Sin lugar a dudas.  Porque no se olvide que los Partidos Blanco y Colorado durante años, fueron más de lo mismo. Y ahora este gobierno nos da todas las herramientas para que los trabajadores se organicen y para que luchen.  Pero el gobierno no puede hacer todo.  El trabajador también tiene que “ponerse las pilas” y salir a la calle, juntarse, unirse y pelear por un salario que nos deben desde la dictadura.

 

- En el gremio hay muchos trabajadores jóvenes. ¿Ha avanzado la experiencia y la conciencia de la necesidad de luchar y organizarse?

- Ha avanzado pero no todo lo que nosotros pensábamos.  Porque hay muchos jóvenes que los padres, lamentablemente, no tienen una conducta sindical.  Entonces  a los jóvenes, hoy por hoy, tenemos que hablarles en las fábricas y explicarles y enseñarles lo que es un compañero, lo que es el sindicato y de a poquito van agarrando la mano, porque la gente es muy inteligente. Los gurises hoy están estudiando y son muy inteligentes y muy capaces.

 

- Desea agregar alguna opinión que en nuestras preguntas no este reflejadas.

- Bueno, hoy por hoy, la industria, y fundamentalmente la industria alimenticia, está trabajando como nunca, gracias a Dios, para todos los trabajadores.

 

- ¿Cuántos trabajadores hay en la industria?

- En la Mesa de la Alimentación, en COFESA, que reúne todo lo que es la alimentación del país y es una de las más importantes, se está trabajando muy bien.  Los empresarios no tienen argumentos para no dar un buen aumento.  Entonces están ensuciando la cancha, creando conflictos. Hay muchas fábricas que las compraron multinacionales como el “Maestro Cubano” que la compró “Bimbo” y también “Ricard”.  Entonces se complica, porque ellos vienen acá a implantar un modelo.  Y el trabajador uruguayo es muy noble y es muy inteligente y es difícil entrarle a eso.  Por eso yo pienso que los trabajadores unidos y luchando por un fin común y teniendo argumentos válidos para salir adelante, tenemos que sacar un buen aumento en el Consejo de Salarios.

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital