Dramático aumento de
indocumentados en
cárceles de EEUU
por Luis Sierra y Carolina Amengual

 

Estudio refleja dramático aumento de indocumentados en cárceles de EE.UU.

El número de inmigrantes indocumentados procesados y detenidos en las cárceles federales de Estados Unidos está aumentado dramáticamente, según un estudio reciente de la organización Transactional Records Access Clearinghouse, de la Universidad de Syracuse.

 

Según el estudio basado en datos del Departamento de Justicia de EE.UU., en marzo de 2008 hubo un total de 9,350 procesados por supuestos delitos relacionados con faltas a las leyes de inmigración, lo que representó un aumento del 50 por ciento del mes anterior y un 73 por ciento respecto del mismo mes en el año pasado. De esos casos, 1,669 fueron procesados en el Distrito del Sur de Texas, con base en Houston.

 

Los casos han sido resultado de la Operación Streamline y, en su mayoría, los juicios terminan con una penalidad que va de un mes a dos meses de prisión, dice el estudio de la organización Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) de Syracuse, universidad ubicada a unas cuatro hora al noroeste de la ciudad de Nueva York. La mayoría de los delitos perseguidos es de reingreso a EE.UU. después de haber sido deportado, alojar indocumentados e ingreso por lugares no autorizados.

 

Esta operación, que el Departamento de Seguridad Interna empezó en octubre de 2007 en la zona fronteriza con México, permite a las autoridades de inmigración detener a los indocumentados y llevarlos a proceso en lugar de dejarlos regresar a su país de origen, afirmó el secretario Michael Chertoff en un testimonio ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, el 5 de marzo (Si quieres ver el testimonio, en inglés, pulsa aquí).

 

Chertoff dijo que la Operación Streamline ha dado como resultado que los agentes del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) reportaran una reducción del 20 por ciento en las aprehensiones de indocumentados en la región fronteriza con México.

 

Este incremento es interpretado de diferente manera por las organizaciones que están de un lado o del otro en relación al debate de la inmigración indocumentada. Para Curtis Collier, director del capítulo Houston del grupo US Border Watch, estas detenciones "han sido tardías, y necesitamos más".

 

Collier afirma que el gobierno tiende a procesar a los indocumentados y no a los empleadores. "Al mismo tiempo necesitamos el procesamiento (legal) de los empleadores que los contratan", asegura en una entrevista telefónica. "Y aún estamos viendo una carencia en este aspecto".

 

Sin embargo, ese aumento en el número de inmigrantes indocumentados bajo proceso en cortes federales es una muestra de la "criminalización" de los inmigrantes, dice Gabriela Lemus, directora ejecutiva del Consejo Sindical para el Avance de los Latinoamericanos, una organización que defiende los derechos de los trabajadores latinos en Estados Unidos.

 

"Criminalizan al inmigrante de esa forma", dice Lemus en relación con el procesamiento de indocumentados en cortes federales. "Al hacer eso, esas personas ya nunca jamás van a poder regularizar su estatus".

 

Lemus considera que esa política del Departamento de Seguridad Interna es "una forma administrativa de llevar a cabo la Ley Sensenbrenner que nunca se pudo pasar (aprobar)", agrega la activista en una entrevista telefónica desde Washington D.C., donde labora.

 

 

El proyecto llamado Ley para la Protección Fronteriza, Anti-terrorismo y Control de la Inmigración Ilegal, que propuso el congresista republicano James Sesenbrenner, representante por Wisconsin, logró la aprobación de la Cámara de Representantes, pero no la del Senado. Ese proyecto, cuyo debate en el Congreso ocurrió en medio de grandes manifestaciones en las principales ciudades de Estados Unidos, proponía, entre otras medidas, aumentar las penas para quienes ayudaran o albergaran a indocumentados.

 

Lemus afirma que la política de EE.UU. debe enfocarse hacia el impulso del desarrollo en las comunidades y países de origen de los indocumentados.

 

Collier está de acuerdo con esa idea, pero afirma que la ayuda de EE.UU. para desarrollar a esas comunidades en países de América Latina debe ser otorgada a individuos y no a los gobiernos.

 

"El problema es que hay mucha corrupción en el gobierno de México y el dinero nunca llega a la gente, tenemos ese problema en muchos países del mundo", concluye Collier.

Fuente: Pulso latino

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