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¿Sería este el país
que buscaba Alicia?
por Félix Duarte
Hay
veces que nos da la impresión de que este país
nuestro que habitamos, en cierto momento hubiera
sido tocado por algún ser celestial con su varita
mágica, o cosa parecida, a la vez que le dice...tu
no eres más parte de este planeta... ¿Por qué? Si
nos motivamos para escuchar o ver lo que ocurre por
ahí más allá de nuestras fronteras cualquier
observador aprecia que el mundo se ve sacudido por
los cuatro costados. Desde crisis varias y desde
burbujas de todo tipo. Financieras, energéticas,
las alimentarias o bien inflaccionarias, así como
calentamiento global y más etc. y las bolsas que
andan de temblor en temblor y de un sacudón a otro.
Dólar se desploma. Petróleo en viaje espacial. Pero
en este reino de Uruguay se nos dice que no pasará
nada y que si pasa, será muy poco. Tenemos las
espaldas a cubierto por diez años Palabra
santa de ministro. Nos alegramos con estadísticas
que nos dicen que pasaría con las urnas, eso si la
elección fuera en el día de hoy y se disparan los
titulares: Ganaríamos en primera vuelta y
celebramos. Pero existe un pequeño detalle. Faltan
17 meses para votar. Y si varias tuercas que se ven
flojas en la carrocería no se ajustan, la
celebración tal vez sea llanto ¿No se ven esas
tuercas? Otrosmás calificados lo dicen desde hace
un largo tiempo.
Todo esta bajo control y la seguridad es nuestra
bandera de identidad, nos tiramos en caída libre a
las elecciones. Todos. Los propietarios de locales
con capacidad para valuartes electorales, se
restregan las manos. Porque los interesados ya se
mueven y mucha demanda pone levadura en los precios.
La cosa electoral proselitista vibra en los
referentes políticos de cualquier pelo y color. Por
un lado, la oposición está nerviosa y esta vez les
va la vida y el Pepe les podía prestar para esta
patriada, aquello de que,,,no es moco de pavo.
Y la fuerza de gobierno con su problema: Cada
chacrita es un escenario particular. Tremendo lío si
los hay.
La
oposición anda con sus movidas de candidatos y allá
ellos. Nos interesa el Frente Amplio y ahí se está
instalando un par de candidatos. No oficiales, pero
ahí están, no propuestos según estatuto. De hecho
tampoco proclamados, pero ahí están. El querido
Pepe, con cierto desaliño estudiado, carajea y
putea dirigiéndose al espacio de electorado que lo
mantiene como inamovible ídolo. El Contador, con la
seguridad profesional de años de cátedra y con
elegancia que da el buen gusto en la percha, hace lo
propio hacia el otro espacio del espinel. Al parecer
coinciden con aquello de la película de
que...Juntos son dinamita... Cuidado...la dinamita
explota.
En
este pensar en voz alta, sin mucho orden, algunos
otros flancos. Se invoca el punto de Uruguay lugar
atractivo para la inversión extranjera, pero casi
nada se dice y menos se divulga el trabajo de una
universidad sobre el nivel de los salarios en
Uruguay. Ese nivel esta entre los más bajos de
America Latina. Está en el lugar ocho, disputando
espacios con Bolivia y Perú. ¿Será que ese nivel
viene bien como atractivo para las inversiones,
por eso de las ventajas comparativas? Por otro lado
se expone a menudo la baja de la desocupación. El
punto es ¿Qué salario percibe un trabajador sin
especialización? Desde el PIT CNT se dice que nadie
puede vivir con cuatro mil pesos, por citar una
cifra. Son apenas apuntes de una realidad.
Aunque se diga que aquí no pasará nada, este es un
país dependiente. Mucho se alabó la importancia de
las materias primas en el gran aumento en
exportaciones y se citaba como ramo líder a los
lácteos. (Uno de ellos) Hace unos días circuló la
noticia de que, en mercados del exterior, se produjo
una caída del 15 por ciento de los valores. Solo eso
puso fuera de competencia rubros lácteos, como el
queso. Del exterior empezaron a comprar esas líneas
a la Argentina y Chile. Y también decía la noticia
que esa circunstancia ocasiona una crisis en la
industria de lácteos de este país. Lo cierto es que
Uruguay tiene enorme vulnerabilidad en toda su
economía.
Y
eso pasa en la energía. Ahí está el lío con el
aumento del impuesto al gas que Argentina vende a
Uruguay. ¿Y si pasa algo con las carnes? No queremos
decir modestamente hablando que todo este mal y
que se hicieron las cosas mal. Nunca dijimos eso. Ni
diremos eso. Pero no dejaremos de creer que los
países, que la gente (de abajo, del medio, de
arriba, como mal se nos califica a las personas)
somos hijos de la realidad. Nos guste o no. Realidad
en la que a veces se puede incidir. Pero las más de
las veces, como es porfiada, no nos da para incidir.
Y debemos sufrirla. A veces se nos muestra una
realidad. Pero la auténtica no se ve.
Creemos que las crisis que se están gestando por el
mundo, están dejando de ser puntuales, para entrar a
la globalidad. De pronto tienen razón las voces que
nos dicen que en el Uruguay no va a pasar nada. Y
por lo tanto, los uruguayos puedan seguir atendiendo
la campaña electoral que desde todos lados se sopla
y sobre la que tenemos año y medio para sufrirla.
Ojalá que suframos eso y no cosas peores y no
rebajamos la importancia de una campaña electoral al
decir esto. El tema es que mientras los candidatos
trillarán el país un año y medio, hay deuda social
que espera, hay un tercio de la población en la
marginación. Tampoco nadie dice que un periodo seria
tiempo para arreglar eso. Pero la realidad es esa. Y
duele.
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