El protagonismo no ayuda
a la integración
Entrevista a Marco Aurelio Garcia

Video donde Marco Aurelio García,
habla de la resolución de la OEA

(Telesur)

 

Entrevista publicada inicialmente en BBC portugués al asesor del presidente de Brasil Luis Inácio Lula da Silva, Marco Aurélio Garcia,  sobre los recientes acontecimientos en Sudamérica a partir de la crisis entre Colombia y Ecuador, que dio lugar a las declaraciones del Grupo Rió y de la OEA observando a  Colombia por violar las frontera de Ecuador.

 

- Existe, por parte de los otros países de América del Sur, una demanda por un cierto liderazgo brasileño y también un cierto escepticismo, una crítica de que Brasil no hace lo suficiente. ¿Brasil no está haciendo lo suficiente?

- Brasil ha hecho lo que tiene que hacer. El gran problema es el siguiente: Brasil no quiere una actitud arrogante, una actitud de protagonismo exacerbado. El liderazgo no es una cosa que se reivindica. El liderazgo es una construcción colectiva. Nosotros creemos que una posición muy protagónica de Brasil ayudaría menos al proceso de integración. Pienso que es preferible que estemos en una posición más solidaria, más discretas, pero sin por eso, menos firme. La semana pasada, tomamos una posición firme, sin ninguna ambigüedad, y al mismo tiempo una posición de pacificación. Yo diría incluso que lo que terminó ocurriendo en la República Dominicana (en la reunión del Grupo de Río que culminó con la crisis entre Colombia y Ecuador) y anteriormente en la OEA (Organización de los Estados Americanos), fue en gran medida, resultado de nuestra propia acción. O si, por lo menos, no fue el resultado, coincidió con  nuestra acción.

 

 - Pero, ¿con la ausencia del presidente Lula en la reunión, Brasil no perdió la oportunidad de liderar o incluso de participar de este hecho?

 - El presidente tenía un compromiso con la venida del presidente (de Portugal) Cavaco Silva que no le era posible postergar. Era la conmemoración de un evento histórico (200 años de la llegada de la Familia Real), por invitación del presidente Lula. No cabía la menor posibilidad de cancelarla.

 

- Algunos críticos piensan que ella no se está dando y algunos hablan incluso de desintegración de la región. ¿Cuál es su opinión?

- Mire, depende mucho de los parámetros que nosotros tenemos. Yo creo que existe una situación paradojal. Tenemos un proceso de integración en marcha, que está siendo beneficiado por el hecho de que la región está en una situación económica muy razonable. Está con mejorías sociales también razonables, vive una situación política importante, dado que todos los gobiernos son gobiernos democráticos, con elecciones recientes, masivamente electos y la región tiene una perspectiva fuerte de presentarse frente al mundo en un papel relevante. Al mismo tiempo vemos incidentes como éste que surgió ahora.

 

- ¿Usted cree que esto limita un poco el papel de Brasil?

– Creo que esto introduce un elemento distorsionante, evidentemente. Si usted está en un proceso de integración, y éste proceso de integración es afectado por incidentes, es evidente que esto se torna más complejo.

 

- ¿Cuáles son los principales limitadores de la integración?

– Yo creo que hoy en día tenemos dos grandes problemas para resolver y una dificultad. La situación social del continente todavía es muy desigual y tenemos también la desigualdad de naturaleza económica, las llamadas asimetrías. Tenemos economías asimétricas en la región y no disponemos de todos los mecanismos para corregir estas asimetrías. Uno de los mecanismos es exactamente el que está siendo discutido en la Unasur: la integración física, la integración energética, la creación de un instrumento financiero como el Banco del Sur. Y enfrentamos una dificultad de naturaleza política: como los procesos políticos son desiguales, como responden a realidades muy particulares, muchas veces ellos afectan (la integración).

 

- Los críticos dicen que Brasil debería concentrarse más en los mercados más ricos y dar menos importancia a la región. ¿Usted cree que es realmente la mejor política concentrar tantos esfuerzos en la región?

- No tengo la menor duda. A esos críticos les pregunto lo siguiente: ¿cuándo las relaciones con los Estados Unidos estuvieron mejor que hoy? Nunca. ¿Cuándo las relaciones con la Unión Europea estuvieron mejor que hoy? Nunca. Tanto que hace seis meses la Unión Europea nos invitó para ser socios estratégicos. Esto es una bobada rematada, que trae escondido un tipo de subordinación. Nuestra relación con los Estados Unidos es excelente.  Nuestra relación con la Unión Europea es excelente. Y no es excelente porque Dios lo quiso o porque cayó del cielo. Es excelente porque hubo una construcción política del gobierno brasileño unánime con respecto a esto. La cuestión es si Brasil quiere ser polo solito o si Brasil quiere ser polo con América del Sur. Nosotros queremos ser polo con América del Sur. Y para ser polo con América del Sur  tenemos que empeñarnos en la construcción de la unidad sudamericana. Este es el aspecto fundamental.

 

 - Y justamente para esta integración, Brasil, como el país más grande de la región, ¿no tendría que hacer un esfuerzo mayor, incluso financieramente? ¿Cuál es el límite para eso?

- Tenemos límites, pero estamos sorteando algunos de estos límites. ¿La Petrobras no está invirtiendo fuertemente en Bolivia,  Brasil no ha estimulado y creado todas las condiciones para la internacionalización de nuestras empresas para que ellas puedan hacer inversiones en Colombia, en Venezuela, en Perú etc? ¿No estamos financiando en condiciones relativamente ventajosas inversiones que son de fundamental importancia para nuestros países, como las carreteras al norte en Bolivia, el proyecto Manta-Manaus con Ecuador? Ahora, nosotros tenemos límites, porque también tenemos problemas internos para resolver.

 

- Este es el limite de Brasil, ¿el hecho de que el país tenga desigualdades internas dificulta la solución de las desigualdades regionales?

- No, no es este porque el problema de las desigualdades regionales nosotros lo entendemos como un problema nuestro también.

 

– ¿Pero la frazada da para todo?

- No, la frazada evidentemente no da para todo. Pero hemos creado una serie de mecanismos. Estamos participando del Banco del Sur. El BNDES está estudiando mecanismos de ampliar su actuación en la región. Se están haciendo muchas cosas.

 

 - ¿Hay algún tipo de aversión por parte de Brasil en liderar este proceso? Sé que esta palabra liderazgo está prohibida ahí en el gobierno.

- Nosotros hemos procurado participar lo más posible. Hay una contradicción de nuestros críticos. Hay unos que dicen que nosotros nos dedicamos exclusivamente a América del Sur y dejamos de ocuparnos de los grandes. Y hay otros que dicen que nosotros no ejercemos liderazgo en América del Sur. De las dos una: una de estas posiciones debe estar equivocada.

 

 - ¿Y cuál de ellas procede?

– Yo creo que las dos están equivocadas. 

Traducido para LA ONDA digital por Cristina Iriarte

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