Los superelectores del Frente
por J. González Olascuaga

Tabaré se pronunció por Astori, Mujica también, también Valenti, entre otras cabezas de grupos de poder dentro del Frente Amplio que ya era más previsible que aceptaran al Ministro de Economía como el candidato presidencial de la coalición. Está en duda el voto del PCU para completar eso que llamado “consenso”, es en los hechos la cuota que en la interna frentista tienen sus superelectores a la manera de los partidos norteamericanos.

 

Hoy asistimos a los cálculos que se hacen en Estados Unidos sobre cuánto pesarán los superelectores en el Partido Demócrata, verdaderos representantes de lobbys que dentro del partido tienen poder de decisión. En caso de que la votación directa de los simples electores no proporcione una contundente victoria a alguno de los candidatos, los superelectores inclinarán la balanza e, incluso, si se ponen todos los superelectores de acuerdo, pueden –matemáticamente hablando como cuando calculamos nuestras chances en las eliminatorias– cambiar el candidato elegido.

 

En el Frente Amplio las formas legales son otras, deudoras de aquel “mi autoridad emana de vosotros” tan conceptual y concreto a la vez que seguirá manteniendo a José Artigas muchos siglos adelantado a las actuales tendencias a extender y no restringir los contenidos de los derechos humanos y de las prácticas democráticas.

 

El candidato del Frente será votado de acuerdo a la Corte Electoral y todas las formas democráticas del caso serán tan respetadas como en Estados Unidos, donde las formas son distintas pero igualmente garantidas. Lo que me temo es que por este sistema de “consenso”, los superelectores del Frente están ganando la elección interna antes de las elecciones internas.

 

Esto ocurrirá, tal me parece, al amparo de cierto ánimo entre los frenteamplistas que podría expresarse de esta manera: “¿Si no es Danilo, quién? El Pepe Mujica tiene la piel más popular que le falta al Ministro Astori, pero Mujica es un notable productor de palabras a las que en cierta medida el gobierno les ha descubierto falta de sustento. A la altura de Tabaré como candidato presidencial sólo está Tabaré sin reelección: no hay nadie”.

 

Y para eso de ganar las elecciones antes de las elecciones, yo podría elegir muchos adjetivos para agregar a la palabra “poco”, pero en este caso alcanza con decir que es poco artiguista.

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