|
Habla Leonardo Favio
de su Aniceto
A poco días del estreno de una
renovada versión de "Aniceto" Leonardo Favio,
director de cine y cantautor argentino habla con
Adrián De Paulo para el
diario Perfil de la realidad política de su país y
de su nueva propuesta de cine.
(
)
Amable y seductor, el hombre
invita un café, un caramelo, propone escuchar música
clásica durante la charla con PERFIL. En fin, fiel a
su vocación y a la tradición árabe, Fuad Jorge
Jury, tal su verdadero nombre, se adueña de la
puesta del reportaje. Confiado en esta nueva versión
de Aniceto, se siente seguro. Esta es la obra de mi
madurez y ya no tengo pretextos para nada. Dios
quiera que las críticas me acompañen porque el cine
es un trabajo de convocatoria, pero si así no fuera,
seguiría sintiendo lo mismo, asegura.
Perfección. Disfruta recordando
tal proceso. Sostiene que no quería que la estética
de la danza quedara acotada a un cuadrito del
escenario y que el cine, le permite trasladar a
Aniceto hacia cualquier lugar. Esta es mi obra más
perfecta, sostiene y, batallador, confirma: Me
sirve de trampolín para las próximas. De hecho ya
estoy elaborando el mantel de hule. Sabe que,
como en el cine, sus palabras ante cualquier
auditorio cobran un nuevo sentido. Así logró
convencer a Fernando Ayala en los setenta para
filmar Juan Moreira, asegurándole que Toshiro Mifune
sería el protagonista de la historia. Es que tenés
que saber seducir a la gente. En serio, porque el
cine es muy caro. Fijate lo que sucede conmigo, no
consigo productores. ¿Sabés por qué? Porque me
tienen miedo. Ahora que ya terminé la película me
dicen que quieren participar. Se lo pierden. Los
números me avalan. En realidad, algunos de mis
proyectos fueron a parar al cajón, pero el tiempo
siempre termina dándome la razón.
¿En qué sentido?
Fijate que con Soñar, soñar
me dieron para que tenga. Bueno... hoy en día es la
película más vista por los amantes del cine, la más
estudiada.
Tu biografía de Adriana
Schettini (Pasen y vean), confirma que estuvo sólo
una semana en cartel. Aunque el contexto era otro.
Obviamente, ¿sabés qué pasa?,
el miedo penetra silenciosamente. Pero en estos
tiempos no sería así.
¿Se acerca tu idea de
felicidad a aquella que imaginabas en la niñez?
Es que he sido muy feliz, por
algo conservo cosas de mi niñez, aún las más
dolorosas, como ésa (señala una foto, de su etapa en
el instituto de menores), o a la orilla del río con
mis amigos. Yo no tengo de qué quejarme, realmente.
¿Y desde lo social?
¿No querés un café? En mi
niñez ser feliz era un hecho natural, como sístole y
diástole. Era feliz, tal como fueran dadas las
circunstancias; poco a poco, comencé a mirar a los
costados. Hoy ya no sé si puedo lograr la felicidad,
puedo intentar estar más sereno. Y la única manera
es involucrándome con la gente. Donde ya tus
opiniones no parten de una mesa de café.
¿Te referís a la mirada
intelectual de otros tiempos?
De otros tiempos no. En
realidad, depende de la edad y de la madurez
individual. Es hora de aprender a leer entre líneas.
Quien no quiera ver la mano de la Embajada de
Estados Unidos en todos estos movimientos, en países
como Bolivia y Ecuador que encontraron su identidad,
se equivocan. O nosotros, que hemos tenido un país
hecho pelota.
Pero hay hechos recurrentes
que remiten a otros tiempos. Puede sonarte
antipático...
No, dale, decí...
La pelea en Almagro entre
UOCRA y Camioneros, en el acto de Kirchner, ¿no te
remitió a Ezeiza? (N. de la R.: Favio fue conductor
del acto del regreso de Perón en el 73.)
Nada que ver (pausa), no sé
qué ocurrió ese día, estuve muy metido en el
laboratorio, recién ahora estoy saliendo, pero si el
conflicto fue entre UOCRA y Camioneros, no sé cómo
fue, pero tiene razón Camioneros. Conozco el paño
porque fui sastre durante muchos años.
Homenaje. En pocas semanas,
Leonardo podría viajar a Venecia, donde se realiza
una retrospectiva de su obra. ¿El público
argentino? Bueno, no puede haber otro director más
agradecido que yo. No lo sorprende que la frase de
Caballos salvajes (La p... que vale la pena estar
vivo) haya reemplazado a otras de su autoría (como
la emblemática Con este sol, de Bebán en Juan
Moreira), pero no elude el tema.
La ignorancia explica, y no lo
digo en un sentido peyorativo, es madre de muchos
males. Nosotros tenemos que levantarnos todos los
días y agradecerle a Dios por este país bendito. Que
ha resistido tantos grados de mediocridad en su
conducción.
¿Por qué es bendito?
Por la mezcla: tanos,
españoles, árabes, moishes. Además, aquí llegó la
información de la posguerra como a ningún otro país
de Latinoamérica.
A propósito, ¿ves televisión?
No mucha; Tinelli, también el
canal Encuentro.
Bailando... me gusta
bastante. No tanto lo del ciego. Ahora van a decir
que discrimino. No me gustó. Pero bueno, ellos saben
más que yo.
¿Cuándo volvés al canto?
En eso estoy. Tengo que
superar una serie de problemitas físicos. Vamos a
ver.
¿Escribís?
¿Canciones nuevas? Y para
qué, si la gente no quiere escucharlas. Piden Fuiste
mía un verano, Ella me olvidó... si no te empiezan a
silbar. Aunque hace un tiempo le preparé algunas
canciones a Rafael, para su disco El regreso. Quiero
otro café (pide a Verónica Muriel, asistente y
coautora del guión de Aniceto. Ella, con sutileza,
le dice que no).
Te reta.
Nunca llegues a viejo. Boldo,
no. Bueno, dame ese yuyo mezclado.
¿Te cuidás mucho?
Y, si no... Hoy le digo a
Puppy, mi hija: Mirá que me quiero morir... déjense
de joder, hagan algo. ¿Sabés qué responde? No
señor, tiene que seguir aguantando. Por eso me mato
haciendo gimnasia (señala la cinta, siempre sin
dejar de sonreír).
¿Qué pensás sobre el
conflicto entre Actores y Francis Ford Coppola?
Hay que ser respetuoso con
los contratos. Como norma y con orgullo, jamás le
debí un peso a nadie. Yo amo a Coppola, pero El
Padrino 1 y 2, eh, nada más.
Pero así como hay actores que
dicen: Con Coppola, gratis, otros podrían decir lo
mismo con vos.
Es relativo, porque aunque se
apasione por laburar conmigo, si no te pago, si no
te doy todo mi amor y ternura, con lo doloroso que
es el camino del actor en la Argentina, estoy
jugando en mi contra. Vos querrás trabajar gratis,
pero yo no te necesito gratis.
¿Vas a hacer ruido con la
promoción de la película?
No sé, tengo alma de
chimentero. Me gusta mandarle el material a Mirtha,
a Polino.
Con el Festival de Cannes,
pensaba por qué Maradona con Kusturica y no Favio.
El la puede hacer mejor.
No te creo.
Sí, yo hubiese empezado a
volar y Diego tiene un vuelo propio. Es mi
debilidad, es una de las tantas rarezas que
acontecen acá, esos cuerpos que tienen inteligencia.
Cada músculo es inteligente en él. Yo no podría
apartarme del amor y el respeto que me inspira.
¿En serio?
Te voy a contar algo, nos
hicimos una foto en un teatro, él me mandó la suya
autografiada y otra más para que se la firme. Nunca
se la devolví, porque nunca supe qué decirle.
Por ahí te animás a hacerla
después de El mantel...
A lo mejor...
(
)
Con música de Iván Wyszogrod y
guión de Rodolfo Mórtola, Favio y Verónica Muriel,
la historia se completa con dos bailarinas: Natalia
Pelayo (del Ballet del Colón) y Alejandra Baldoni
(del Ballet del Argentino de La Plata). Filmada
íntegramente en un hangar de Quilmes, la nueva
puesta realza las imágenes de la danza clásica (con
sábanas reemplazando a los paisajes) que tanto
entusiasman al director. Aunque con una salvedad.
En esta vuelta, cambia el triángulo amoroso. Es el
tipo quien queda entrampao, confirma Favio.
Fuente
Diario Perfil
LA
ONDA®
DIGITAL |