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Los juegos del
olimpismo
dieron
comienzo por fin
y
en Uruguay tal festín,
nos
convoca por sí mismo.
Comparación de civismo
regalan
los gobernantes,
y
cual perro vigilante
estos
versos los reflejan,
en
los juegos ya los deja
cual
fieles participantes…
La rama del tiro al blanco
la
tienen hoy las encuestas,
donde
Lacalle le
asesta
al
Guapo, un tiro franco.
Disputándose los blancos
sus
espacios de poder
les
falta un “Cacho” pa’
ser
primeros
sin discusión.
Por esa linda porción
se
pelean por doquier…
En pagos de San José
también
foguea la interna,
y
en esa lucha moderna
a
un intendente se ve.
Sin respetar lo que fue
sintió
que lo ningunearon,
amenazó
y lo dejaron
gritando
pa´la tribuna.
Hoy coquetea por alguna;
con
Cacho, ya se encontraron…
La carrera está movida
y
acompaña la olimpiada
mas
que embestida baguala,
una
muy clara estampida.
Los colorados se apilan
atrás
de un Pedro que reza
por
lograr ser la cabeza
de
un partido en franca baja.
Repartidas las barajas,
esto,
recién empieza.
Una ecuestre disciplina
tiene
a Ministra famosa,
no
será por otra cosa
que
por su pasión equina.
En corcel luce divina
pasando
a tropas revista,
mientras
se arma una lista
sus
críticos le disparan.
Daisy
ensilla y se prepara
¡No hay potro que se resista…!
Sea con fondo marchoso
o
al son de hermoso bolero,
luciendo
botas de cuero
ensilla
corcel muy brioso.
Diputado caprichoso
la
criticó ásperamente,
y
la Ministra inteligente
contestándole
lo invita
a
practicar en calesita
con
caballitos sonrientes…
En estos juegos también
el
boxeo y su pegada
tienen
en Buby Casada
a
otro fiel expositor.
Luciendo el rol de Asesor
supo
lucirse muy fino
con
un Bombón Asesino
siendo
campeona mundial.
Cris
Namús fue un
vendaval
y
Buby, su fiel
padrino.
El ciclismo tiene a Milton
pero
resulta evidente
que
un pelotón de gente
ruedea
por los caminos.
En ese andar peregrino
un
montón de seguidores,
reelección
piden con flores
y
se empecinan porfiados.
Tabaré
sigue plantado,
no
quiere renovaciones.
Las preseas varias veces
llegaron
por los remeros,
al
igual que esos pioneros
Uruguay se agranda y crece.
Los orientales parecen
hoy
esforzados atletas
que
reman y que se aprietan
para
empujar con más fuerza
hasta
lograr que se tuerza
todo
lo que les inquieta.
La llama olímpica está
flameante
en su pebetero,
el
juego en el candelero
impone
a los gobernantes
a
relucir sus instantes
de
claro protagonismo.
Aunque sea más de lo mismo
se
aprontan los uruguayos
a
recibir los ensayos
del
deporte del civismo…
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