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El 51,8% de las familias brasileñas
se consideran de clase media
por Rodrigo Cavalheiro
Capital :Brasilia Gobierno:
República Federal Población:
191,908,598 (2008)
Becker pudo comprar
su primer MP3 el sábado pasado- álbum familiar Por
primera vez en la historia, la mayoría de los
brasileños pertenece a la clase media. El periodista
Guilherme Becker ignora el número (51,9%), hecho
público esta semana, pero sí que nota el fenómeno en
su propia piel. Hace un año, dobló un sueldo mensual
que solía ser de 600 reales (255 euros). Ingresó
formalmente a la clase media brasileña, la franja de
los que ganan entre 1.064 y 4.591 reales (452 a
1.954 euros). "El sábado pasado finalmente pude
comprar un MP3. Era un sueño que solamente ahora he
podido conseguir", cuenta Becker, de 25 años, desde
la sureña Novo Hamburgo, una de las ciudades de
colonización alemana en el Estado de Rio Grande do
Sul.
Hay
otras pequeñas conquistas, además del MP3 de 25
euros. Hartarse de sushi en un restaurante, por
ejemplo, le resultaba imposible cuando dejó la
facultad de Comunicación Social hace tres años. "Me
encanta la comida japonesa, se me hacía imposible.
Vivía para pagar el alquiler y comer. No tenía ni
siquiera con qué comprar unas zapatillas", añade.
Pero lo que realmente celebra de esta repentina
ascensión social es poder ver en el estadio al Inter
de Porto Alegre, equipo de fútbol ubicado hoy en
décimo lugar en la liga brasileña. "Soy adicto al
fútbol. Antes, no podía ni pensar en ir a todos los
partidos".
"Después de años de
aumento de la desigualdad y la miseria, florece una
nueva clase media, que se está comprando coches y
portátiles", explica a ELPAÍS.com el coordinador de
la investigación de la Fundación Getulio Vargas,
Marcelo Neri. Según el experto, hoy es mucho más
probable que Becker ascienda a las clases más ricas
que baje a la miseria. Desde 2004, la renta media de
la familia brasileña ha aumentado un 25%. Con eso,
las ganancias antes dedicadas exclusivamente al pago
del alquiler, de la alimentación y transporte,
acaban invertidas en entretenimiento y ocio.
Licenciado en Ciencias Actuariales (un estudios
similares a contabilidad) en el segundo semestre de
2006, otro joven brasileño, Lúcio Sartori, "vivía
para pagar los estudios y la habitación". Hasta
julio de 2002, su sueldo era de 600 reales (255
euros). Ascendido en la oficina, con un sueldo de
2.500 reales (1.039 euros) pudo viajar a España,
Francia, Holanda, Alemania, Suiza e Italia el año
pasado. La próxima meta es un nuevo viaje en abril,
esta vez a Dinamarca, República Checa y Austria.
Sartori, como Becker, también se se ha hecho adicto
a lo que es un símbolo para esta nueva clase media
brasileña, la comida oriental: "Siempre me gustó la
comida japonesa, pero no podía darme al lujo. Ahora
voy con frecuencia a japoneses y tailandeses". En
Porto Alegre, la capital de Rio Grande do Sul, con
1,4 millón de habitantes, el restaurante
especializado en comida japonesa de bufet libre (una
institución en Brasil) más barato, cobra 35 reales
por persona (unos 14 euros). Un menu básico,
semejante al español, puede costar 2 euros.
Los
ricos, más ricos
Otra
investigación publicada esta semana, del Instituto
de Investigación Económica Aplicada (IPEA, en sus
siglas en portugués), revela que el número de ricos
también ha crecido en Brasil. Actualmente 476.000
personas pertenecen a la clase A, o sea, ganan más
de 16.000 reales (6.917 euros). En 2002, eran
448.000.
Según el IPEA, esto
revela un problema del que Brasil no ha logrado
librarse: los ricos se benefician de la mayor
productividad, que no se traslada a los sueldos de
los trabajadores. La investigación gubernamental
señala que entre 2001 y 2008 la productividad de los
trabajadores ha tenido un alza del 22,6%. El sueldo
del operario, en cambio, ha crecido tan solo un
10,5%.
Fuente: El Paises
LA
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