El poder del Club Bilderberg
Estados unidos y la comunidad
europea insisten con sus subsidios
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis

La  mini cumbre ministerial de la Organización Mundial del Trabajo,  integrada por Australia, China, Estados Unidos, India, Japón y la Unión Europea, fracasó en su ronda de negociaciones realizada en Ginebra  para salvar la Ronda de Doha, en cuanto  a conseguir un acuerdo basado en  lograr una actitud de los países ricos bajando los subsidios agrícolas , con el fin de equilibrar el comercio mundial de los productos en actitud   humanizante, , de modo de establecer una  protección a los países pobres.

 

La OMC quería concluir la titubeante Ronda Doha, dejando de lado las otras prioridades mundiales claves como la crisis alimentaria, los precios de los combustibles, el calentamiento global, la pobreza en el mundo y la deuda externa.

 

El fracaso de la Ronda de Doha era un hecho previsto. Así lo había decidido  el Club Bilderberg.

Durante los nueve días de debate en  Ginebra, los países designados por el Director General de la OMC  -Pascal Lamy-  no lograron atenuar el  diferendo que existe entre países ricos y países en desarrollo para el acceso en el  mercado de productos agrícolas.

 

 Estados Unidos y la Unión Europea, fueron considerados difícilmente accesibles  por los países emergentes.. Tal situación señalaba que un  acuerdo  sobre  el arancel a la importación de producción agrícola sería imposible de establecer, por lo cual el Director  General de la OMC decidió que en el encuentro de Ginebra debatieran solamente las siete potencias clave, con la esperanza que pudieran ellas salvar la Ronda de Doha (o del Desarrollo) y destrabar el desacuerdo que la tenía  paralizada durante siete años.

Un hecho destacado sucedido en esta mini-cumbre fue el enfrentamiento entre India y Estados Unidos por la  insistente actitud negativa dispuesta a por el   gobierno de Washington en cuanto a establecer reservas contra una eventual avalancha de las importaciones agrícolas.

 

A ello siguió la decisión de la Unión Europea negándose a firmar un acuerdo para reducir el arancel la importación del banano procedente de los países de Iberoamérica, un acuerdo que en oportunidad anterior había dado  por finalizada la “guerra del banano”, que según los representantes de los países iberoamericanos exportadores, la “guerra”  sigue vigente y, jurídicamente, independiente del resultado de las discusiones de la Ronda de Doha.

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Dos posiciones enfrentadas

El tema de fondo se centra en las posiciones antagónicas presentadas y defendidas por  el bloque de los protagonistas. Por un lado, los países ricos (G-8 + Rusia) exigen que se establezca una liberalización de productos industriales y de servicios, (que ellos exportan)  además de los agrícolas. Los países emergentes , simultáneamente, exigen que las naciones ricas supriman los subsidios a los productos agrícolas (que ellos producen)  y, separadamente el grupo integrado por Brasil, India y China, reclama el establecimiento de cláusulas de salvaguardia,  quizás la principal : la de establecer la posibilidad de intervenir temporalmente en áreas de fronteras con el fin de proteger a sus agricultores ante una posible avalancha de importaciones, una  cláusula no recíproco para las economías más ricas”. (Jaime Seguía-España). Los países del G-7 no aceptan este supuesto.

 

A juicio del Comisario europeo  -Peter Mandelson-  el fracaso de esta reunión con la consiguiente ruptura, “se ha producido por pequeñeces sobre las salvaguardas del sector agrícola propuesta por el Director de la OMC”. 

 

La Ronda de Doha comenzó en noviembre de 2001, con expectativas de llegar a un acuerdo global a fines de 2004. Su objetivo primario  era ayudar, fundamentalmente, a los países menos avanzado del sistema internacional.  En ese entonces, la autoridades de Banco Mundial consideraban que un tratado de ese tipo, traería beneficios de unos 100.000 millones de dólares anuales para la economía global.

 

Según Estados Unidos y la Unión Europea, el fracaso de la cumbre de  Doha en Ginebra, es marcada culpa de las posiciones adoptadas por India y China, por cuanto  -según algunos analistas en el tema-  estos dos nuevos grandes protagonistas buscan salvaguardar sus mercados (conocido como el MSE) que autoriza a subir los aranceles a cualquier  “invasión” de algún(s) producto(s)  que pusieran en peligro su economía. En actitud contraria,  tal medida es practicada por la Unión Europea ante la “invasión”  de productos chinos.  Política que incide en las economías de cualquiera de los países iberoamericanos.

 

El Ministro de Agricultura de Kenya  -William Rot- les recordó a los representantes del G-7:  La liberalización del comercio se inició con los productos y servicios que beneficiaron a los países hoy más industrializados y ahora le tocaría el turno a las naciones menos desarrolladas. Nosotros abrimos mercados a sus productos con promesas de que nosotros podríamos vender nuestras frutas y verduras en las tiendas suyas. Esto fue sólo una promesa porque seguimos pagando altos aranceles” . (Guanarteme,30,07,08)

 

Con una fuerte dosis de cinismo   -a mi criterio- ante el fracaso de esta cumbre indica el "Financial Times": “El impacto de Doha hubiera sido mínimo en la economía global, un aumento de crecimiento de sólo el 0,1 %.”(02/08/2008). Entonces, ¿para qué se reunieron en 2001 en Doha (Qatar ) países ricos y pobres durante 7 años). ¿A negociar? ¿A mirarse las caras ? ¿La   Ronda de Doha la constituyó    el Club Bilderberg,  ante la preocupante situación económica que comenzaba a presentarse en Estados Unidos?    Por algo en su campaña electoral, Hillary Clinton manifestó su duda “de que valga la pena volver a impulsar la Ronda de Doha” (03/12/2007)  Casualmente (¡) el domingo 8 de julio de 2008, en Chantilly (Virginia,USA) se reunieron los “amigos estadounidenses de Bilderberg”, asistiendo  “disimuladamente” el candidato demócrata Barack Obama y la candidata republicana Hillary Clinton  quienes se escabulleron desde el aeropuerto de Dallas  a  la citada  reunión reservada, en un alto de sus respectivas  campañas pre-electorales en Virginia.

 

Mercosur ante el fracaso de Doha

El 12/ 07/ 2007, en www.laondadigital.com y en el semanario Crónicas,  reflexionaba   respecto al alcance que podría tener  un fracaso   la reunión de Doha, tomando en cuenta que el motivo de fondo que llevó a realizar la cumbre , parecía estar vinculado directamente a los requerimientos funcionales del sistema económico internacional, particularmente ante la segmentación de los mercados.

 

En un exhaustivo análisis, que simultáneamente realizara  el  profesor   argentino Marcelo Halperín, titulado “MERCOSUR y la revelación de los hechos: la Ronda de Doha nueva fuente de amenazas y oportunidades”,  el destacado investigador consideraba que “era posible y justificada la expectativa de alinear las estrategias de los cuatro países miembros, en un ámbito multilateral”.

 

Mi inquietud se centraba en la falta de una política regional de consenso entre los países miembros del Mercosur -pues la realidad  indicaba y actualmente  indica más - ¿que  el bloque regional carece de una estrategia inteligente y  consensuada?  Hay que tener en cuenta que los países mercosurianos, independientemente de la vigencia de un arancel externo común (AEC), cada uno individualmente, ha ido  consolidando  -en la medida que se le permitió-  sus propios aranceles en la OMC, conjuntamente con las respectivas excepciones y la utilización de subvenciones “prohibidas”. 

 

El alcance del problema tiene mayor trascendencia: radica en la destrucción de una sociedad por causa de  finanzas desreguladas, aumento de precios de alimentos, acentuación de las desigualdades, baja en los salarios acompañada por desempleo, especulación, que conduce  a los países más empobrecidos, a convertirse,  finalmente,  en los principales perdedores.

 

El informe OMC “&#8211” indicaba poco ante de la Cumbre de Ginebra: “Las proyecciones económicas de un potencial acuerdo de Doha efectuada por expertos, indican que los costos acumulados por la pérdida de empleos, la limitación del espacio político y los ingresos aduaneros no percibidos, superan con creces los supuestos beneficios de la mal llamada Ronda de Desarrollo”.

 

Lula visita Argentina tras discrepar en Ginebra

Si bien la visita del presidente Luiz Lula, acompañado por una importante delegación de empresarios  de su país estaba prevista desde hace meses, las divergencias que ambos gobiernos sostuvieron en la reciente Cumbre de Ginebra,  motivó su concreción inmediata.

 

Argentina se mostró disgustada por la decisión de Brasil en aceptar una propuesta de apertura comercial, con la cual el gobierno de Cristina F. Kirchner no estaba de acuerdo.  Para el canciller Celso Amorío, “Toda historia tiene también su otro lado”.

 

El encuentro podrá servir  para disipar tensiones en las relaciones comerciales bilaterales , como para cimentar la marcha de la integración regional, en la cual Lula está muy interesado. El presidente Chávez,  más preocupado por el armamentismo y su acuerdo con Rusia, llegó sorpresivamente a Buenos Aires. ¿Por qué? ¿Por el gasoducto continental? ¿Por el tren bala ¿ ¿Por no permitir tanto espacio geopolítico a Brasil? ¿Por crear un bloque ABV+Bolivia.? Las inquietudes y opiniones de  Paraguay y Uruguay,   para los socios mayores del MERCOSUR, fríamente, no tienen trascendencia.

 

Nuevos actores entran  en escena

Conforme a información de “Financial Times” (31 /07/ 2008) Rusia  -quinta mayor exportadora de cereales del mundo-  está dispuesta a establecer una compañía estatal granelera que el Foreing Office considera como “un importante retroceso hacia tiempos de la era soviética”. “La recreación del estilo soviético de estatizar el comercio va a agravar la preocupación de los países importadores de alimento sobre la dependencia que tienen de los mercados externos”, aseguró  el diario inglés.

 

En nuestra región, los cuatro países del MERCOSUR deben establecer una política unificada de defensa de nuestros recursos, de lo contrario nuestras economías serán controladas por una docena de compañías claves que vienen aumentado su dominio en la cadena alimenticia.

 

India procura firmar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. Chile ya firmó un TLC con China, su segundo socio comercial  después de Estados Unidos. Perú y Chile acordaron ampliar el Acuerdo de Complementación Económica (ACE) que tienen vigente desde 1998. Los ministros de economía de la Asociación de Naciones del Sudoeste Asiático (ASEAN)   decidieron en su 38º reunión realizada en Kuala Lumpur,   adelantar en cinco años (2015) la creación de la zona de libre comercio.

 

Desde Washington Bob Davis y John W. Miller desde Ginebra, opinan  que   todos los esfuerzos de cooperación luchan contra las mismas fuerzas, entre las que cabe destacar el resurgimiento de un fuerte sentimiento nacionalista en todo el mundo, la imposición de gigantes económicos emergentes como China e India y la ruptura de muchos lazos  de la  Guerra Fría que unían a varios países en desarrollo a Estados Unidos y Europa.

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