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No fue una buena semana
para el FA, sí para Tabaré
por Raúl Legnani
Crisis en el PIT-CNT: comienzan a predominar
las tendencias ultras.
El tema de los derechos humanos se puede volver
un boomerang contra la izquierda.
Mujica se equivocó al visitar a
Larrañaga.
No
fue una buena semana para el Frente Amplio, aunque
cayó la campaña mediática para crear miedo sobre la
violencia en nuestra sociedad. Quizás el fenómeno
más grave, que no está directamente involucrado con
la orgánica del FA, fue que en el PIT-CNT ganaron
los sectores ultras, imponiendo un paro general de
24 horas, minutos después de que en el parlamento se
votara la mejor ley jubilatoria que se haya conocido
para los trabajadores de la construcción.
Esta situación
mostró, una vez más, que el Frente Amplio no orienta
al movimiento social, su tradicional aliado durante
décadas. En este clima, donde dirigentes lúcidos
como Juan Castillo quedan en minoría y enfrentados a
sus propios camaradas, es de esperar un Congreso del
Pueblo que tome resoluciones contrarias al gobierno
progresista, lo cual va a generar un nuevo
distanciamiento de la fuerza política con el
movimiento social.
Quizás el punto más
auspicioso, para los intereses del proyecto del
cambio, haya sido la rebelión de los trabajadores
del Teatro Solís y de la Filarmónica Municipal,
quienes se negaron a acatar un paro establecido por
la mayoría de la dirigencia de Adeom, lo que puede
ser una primera señal de que, el sector ultra del
movimiento sindical, puede comenzar a perder pie.
Sector que muchas veces recoge reivindicaciones
justas, pero que, en la mayoría de los casos, su
estrategia parte de la base de que lo mejor, para el
futuro de la "izquierda revolucionaria", es el
fracaso del gobierno progresista y del Frente
Amplio. En estos están dirigentes sindicales que
integran Adeom, el sindicato de Canal 5 y del IMPO,
controladores aéreos, Sutel y algunos de la
enseñanza. Esos dirigentes son una mezcla de
integrantes de Asamblea Popular ( 26 de Marzo) más
algunos militantes del Partido Comunista, del MLN y
del Partido Nacional..
La agenda es de la
derecha
A la vez, otro de los
grandes problemas que ha tenido el Frente Amplio, es
que desde hace más de dos meses la agenda política
la puso sobre la mesa la derecha política del país.
Y lo ha hecho con poca lucidez, pero lo ha hecho.
El tema de los
derechos humanos, tan caro para los uruguayos y para
la izquierda, está a punto de transformarse en un
boomerang que termine dándole al Frente Amplio en la
cara.
Hoy, si usted quiere
charlar un rato con los viejos y queridos amigos
tupamaros, no los busque en sus casas sino que hay
que ir a las puertas de los juzgados para poder
conversar con ellos.
Es que la derecha
logró, por incapacidad de la izquierda, pasar de
víctimas a acusadores, con cualquier tipo de treta y
de burdas maniobras. Por eso sobrevuela, una vez
más, la teoría de los dos demonios, donde la
historia del Uruguay parece reducirse a un
enfrentamiento entre colorados civiles y militares,
con los tupamaros de la década del 60.
Esta situación coloca
en un escenario ideal a los blancos, el único
partido que le puede disputar el gobierno al Frente
Amplio, en una posición cómoda, colocándose en una
zona ajena a aquellos enfrentamientos de las décadas
del 60 y de comienzos del 70. En esta guerra
mediática y judicial sólo ganan los blancos, por lo
menos hasta ahora, en tanto el wilsonismo tiene su
perfil antidictatorial y le ha ganado el espacio
liberal y democratón a los colorados, que cada vez
más se van transformando en una colectividad reseca,
cerrada, donde predominan las intrigas internas por
encima del debate de ideas y de programas.
Mal a
Pepe, bien a Tabaré
En este marco José
Mujica se entrevistó, hace ocho días, con el senador
nacionalista y blanco Jorge Larrañaga. La idea que
quedó de esa reunión fue que líder tupamaro asumía,
por primera vez y públicamente, que el Frente Amplio
no va a ganar en la primera vuelta.
Tesis que, por
cierto, es la base de la estrategia de los blancos
para alentar a sus electores a votar en 2009 a su
colectividad, con la casi certeza de que los
colorados, a cambio de algún ministerio y dirección
de ente autónomo, van a prestar sus votos para
desplazar al Frente Amplio del gobierno.
El error de Mujica
fue tan grande, que su hermano del alma, el senador
Eleuterio Fernández Huidobro, tuvo que salir a
sostener otra cosa ante los medios de comunicación.
Fue así que dijo a Compacto 1410 de AM LIBRE:
"Ganamos cómodos en la primera vuelta. Soy un hombre
optimista, si no, no me dedicaría a lo que me
dedico". Asimismo precisó que ello ocurrirá "si
hacemos las cosas bien. Si hacemos las cosas mal
también podemos perder las elecciones".
Este panorama sombrío
también tuvo sus rayos de luz: 100 mil laptop
entregadas y el presidente Tabaré Vázquez tiene un
57% de popularidad. Por eso no todo es sombrío.
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