De Doha al Forum Social Mundial 2009
Brasil y América del Sur
en el Tablero Global
por Héctor Valle
hectorvalle@adinet.com.uy

“Tenemos un proyecto desde el inicio del gobierno, que es llevado adelante con mucha coherencia, que objetiva una participación del Brasil en las relaciones internacionales – política externa más activa, relaciones más fuertes de integración con América del Sur y una renovada relación con el continente africano.”

 

Embajador Celso Amorim

Ministro de Relaciones Exteriores del Brasil[i].

 

 

“En un sistema mundial cuyo centro acumula cada vez más poder económico, político, militar, tecnológico e ideológico; en que cada vez más aumenta el hiato entre los países desarrollados y subdesarrollados; en que el riesgo ambiental y energético se agrava; y en que este centro procura tejer una red de acuerdos y normas internacionales que aseguren el goce de los privilegios que los países centrales adquirieran en el proceso histórico y en que de tales negociaciones participan grandes bloques de países, la actuación individual, aislada, en dichas negociaciones no es ventajosa, incluso para un país con las dimensiones de territorio, población y PIB que tiene el Brasil. Así, para el Brasil es de indispensable importancia poder contar con que los Estados vecinos de América del Sur en las complejas negociaciones internacionales en que participa. Pero tal vez, aun sea de mayor importancia para los Estados vecinos la articulación de alianzas entre sí y con el Brasil para actuar con mayor eficiencia en la defensa de sus intereses en estas  negociaciones (…)”.

 

Embajador Samuel Pinheiro Guimarães

Secretario General del Ministerio de Relaciones Exteriores del Brasil[ii].

 

“(…) Los fenómenos políticos, cuando se manifiestan, resultan de transformaciones cuantitativas y cualitativas de tendencias históricas, razón por la cual deben ser estudiados y comprendidos en su encadenamiento mediato, en su condicionalidad esencial y en su constante devenir. La comprensión del acontecimiento, que fluye, y de su desdoblamiento, en el futuro, requiere el conocimiento del pasado, como sustancia real del presente, en que posibilidades y contingencias se esbozan, a suprimir y a conservar (aufheben / aufbewahren) las contradicciones intrínsecas del processus histórico.(…)”.

 

Profesor Luiz Alberto Moniz Bandeira,

Historiador y pensador brasileño.[iii]

 

Se trata de avanzar, estratégicamente, con equidad para con los propios y en armonía con los copartícipes de la región. Pero siempre de cara al mundo, como el todo que es y lo será más aun en el futuro cercano, la América del Sur. ¿O serán, quizá, mundoS?

 

El triángulo de epígrafes, conformado por la base con sus lados: Pinheiro Guimarães y Moniz Bandeira, y su vértice superior, el Canciller Amorim, como exponente último de la política de Estado que lleva adelante el Presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, busca producir la imagen de la concatenación de reflexiones, acciones y consecuencias derivadas de lo que hoy por hoy, y crecientemente desde hace cinco años, la América del Sur propone y expone: su unidad en la diversidad, con el eje Brasil. Argentina en el concierto de naciones y agrupamiento de naciones del mundo.

 

Lo sé. No faltará, con razón preliminar, que usted piense que esto no es tan así al haberse dado la dispar actuación de ambos países en el último momento de las negociaciones de la Ronda Doha, en la fase que culminara hace algunas semanas.

 

Sin embargo, creo coincidirá el lector que, a poco que veamos estas acciones en el entramado de pesas y contrapesas en tales instancias (que a su vez se emparentan con otras, directa e indirectamente, en el corto como en el mediano y largo plazo a lo largo y ancho de esta mundo).

 

Notaremos que antes que valer por sí mismas, oficiaron de movimientos, sean aislados o enroques que, en la partida que el mundo está desplegando sobre el campo ajedrezado de las relaciones internacionales y comerciales, específicamente, va teniendo lugar.

 

Nada ha terminado. Y, menos aun, nada puede tildarse de fracaso o de derrota. Esto no es un match de fútbol sino el movimiento de piezas en el tablero mundial de un ajedrez que tiene aun un, un solo sistema-mundo, pero no nos anticipemos.

 

La instancia que culminara desalentadoramente en las negociaciones de la ronda Doha, no tuvo al Brasil por victimario, quedando el asunto reservado a la no aproximación de posiciones entre otros actores como los EEUA, la India y China.

 

Esta es la visión a la hora de evaluar posturas y movimientos de países de nuestra región, sea el Brasil, moviéndose al costado, sea la Argentina, sustentando una postura diferente, sea también los EEUA, quedando atrapado en una acción que lo tuvo, ahora sí, como protagonista: la irresolución de las negociaciones.

 

Así y todo, importa el destacar que el Sur ha condicionado fuertemente al Norte. Y esto sucede por primera vez. Y seguirá sucediendo. Esto es lo que debemos entender: las futras acciones, inmediatas y mediatas, de nuestros países, concertadamente, en el proceso que, así lo pienso y espero, habrá de culminar con bien, muy próximamente.

 

 

Los acuerdos entre países y su razonabilidad.

Entrevistado el pasado 12 de agosto, por el periódico francés Le Monde, el canciller brasileño Celso Amorim, dijo lo siguiente al ser consultado sobre si y en tanto que gigante agrícola, el Brasil no era el que más perdía:

 

Brasil no se peleaba por 1 millón de aquí o de allá. El Brasil es un país que cuenta: sin ser tanto un poder mundial. Su visión geopolítica es, sin embargo, muy clara: estamos convencidos que el sistema multilateral es esencial en el mundo de hoy y que los acuerdos bilaterales no son una buena solución.”

 

“La OMC tiene defectos, pero funciona bastante bien. La ausencia de acuerdo afectará sobre todo a los países pobres, puesto que las subvenciones y las barreras aduaneras se pagan con vidas humanas, en privaciones para pueblos numerosos y en retardo de desarrollo para ciertas naciones”.

 

“Por supuesto, Brasil pierde a corto plazo, pero tenemos suelos no explotados, sol, agua, tecnología y nuestras exportaciones agrícolas no cesan de aumentar.

 

Ya practicamos el multilateralismo y nuestras exportaciones están bien repartidas: 25% para Europa, 25% para América Latina, 15% para EUA y 15% más para el Asia.”[i]

 

De modo tal que, a la vez que creemos, firmemente, que las negociaciones están muy lejos de ser dadas por “perdidas”, así también creemos en esto que entre otras afirmaciones ha dicho el ministro de relaciones exteriores del Brasil y, por lo tanto, la Presidencia brasileña: los acuerdos bilaterales no son una buena cosa.

 

 

Los detritus de nuestra propia casa

Menos aun lo son si queremos, por ejemplo desde el Uruguay, salirnos de la región tan sólo provistos y vestidos con una pequeña cesta de arándanos.

 

Esto, con ser ilusorio, esconde una verdad de puño: lo que el Uruguay recibe y lo que el Uruguay, también no hace o hace muy poco.

 

Me explico:

 

  1. callamos, groseramente, que el grueso de nuestras exportaciones va para la región:

  2. callamos, también, que lo poquísimo que el país produce con valor agregado va en tales ventas;

  3. callamos, impúdicamente, la vastedad y profundidad de mecanismos que, desde el MERCOSUR, por ejemplo, el FOCEM, el Uruguay se beneficia y, si no lo hace más, es por la propia incapacidad, o falta de interés o, si aun fuera posible: desconocimiento,  de los diferentes actores, públicos, sociales y privados del país.

 

Pero en estas cuestiones de los cantos de sirena, el Uruguay tiene también lo que el resto de los países de la región no carece, incluido el propio Brasil: esos colectivos intelectuales pro-americanos, pro-mercado, que se han apresurado en estas pocas semanas –a riesgo de minar la salud de esos hombres ya muy mayores que, en una época fungieron en cargos de relevancia y que hoy, sus plumas apoyan la libertad mercantilista que sólo parece estar, pruebas al canto, en el discurso del dogma neoliberal.

 

En este sentido, hemos visto en prensa, a razón de un artículo cada 48 o 72 horas, como algunos de estos señores se extremaron el publicitar falencias ajenas de los que hoy protagonizan los hechos y recordar virtudes propias (¿?) de sus acciones (¿o fueron inacciones?) pasadas.

 

Se trata de otra cosa: se trata de construir un nuevo sistema-mundo o, si lo quieren llamar así, un nuevo sistema histórico.

 

 

El Forum Social Mundial 2009 (Belém, Brasil)

Recomiendo visiten el sitio del medio periodístico brasileño Carta Maior, a fin de dar cuenta en su totalidad del artículo que aquí apenas citaré al pasar y que versa sobre el vital contenido de la preparación de una nueva edición de un Foro esencial a los emergentes y por tanto, a la mejor vida, en equidad y en dignidad, de las mujeres y de los hombres de todo el mundo.

 

El sitio en cuestión es www.cartamior.com.br y el artículo deberá ser buscado por: “Rumo a Belém: Os 10 objetivos de ação para o Fórum Social Mundial 2009”.

 

Diré esto, ya próximo a finalizar esta nota: son diez los objetivos en torno de los cuales serán organizadas las actividades de este evento.

 

Todos los cuales nos merecen la mayor consideración pero que, a fuer de querer ser responsables, luego copartícipes, nos permitimos levantar la posibilidad de colocar el undécimo objetivo. 

 

El mismo tendrá por finalidad, no ya disentir o marcar una nueva inflexión en las variantes propuestas sino, y justamente, aunar esfuerzos y buscar mejores consensos respecto de lo buscado y de lo posible.

 

Sería este, en breves y sencillas palabras:

 

11º. Consecuentemente, propiciamos la gestación de nuevos sistemas-mundo o sistemas-históricos que, coexistiendo entre sí, puedan hacer la vida en el planeta no sólo más llevadera sino con sentido, es decir con una cabal dimensión existencial, para las diferentes cosmovisiones que cada sistema histórico tiene y respeta.

 

Es decir, debemos comenzar descolonizándonos, al asumir nuestra propia cosmovisión, por ejemplo la sudamericana, a la vez que vamos en pos de una mejor relación del Sur, desde su propio sistema-mundo, con el sistema-mundo euro norteamericano, por ejemplo.

 

Y que ellos, poco a poco, como ya comienzan a percibirlo, aprendan de nosotros a pensar que la vida es también la posibilidad del diferente; de ese otro que hasta ayer sojuzgaron y denigraron.

 

El mundo es posible para que todos podamos compartirlo. Con dignidad, ciertamente. Y con equidad.

 
[i] Amorim, Celso, diario francés Le Monde. Cita textual: “En tant que géant agricole, le brasil n”est-il pas le grand perdant? Amorim: Le Brasil ne se battat pas pour un milliard par-ci, par-lá. Le Brasil est un pays qui compte, sans éter pour autant une puissance mondiale. Sa vision géopolitique est pourtant très claire: nous sommes convaincus qe le système multilateral est essential dans le monde d”aujourd”hui et que les accords bilatéraux ne sont pas une bonne solution. L”OMC a des défauts, mais elle fonctionne plutôt bien. L”absence d”accord affectara surtout les pays pauvres, car les subventions et les barriers douanières se paient en vies humaines, en privations pour le nombreuses populations et en retard de développement pour certaines nations. Bien sûr, le Brésil perd à court terme, mais nous avons des sols inexploités, du soleil, de l”eau, de la technologie, et nos exportations agricoles ne cessent d”augmenter. Nous pratiquons déjà lê multilatéralisme et nos exportations sont bien réparties: “5% vers l”Europe, 25% vers l”Amerique latine, 15% vers lês Etats-Unis et 15% vers l”Assie. (...)”

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