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¿En que consiste la evaluación
del impacto ambiental?
por Cristian Freís
(Técnico superior en gestión ambiental)
En la actualidad, uno
de los desafíos más importantes que enfrentan los
gobiernos municipales, es el del diseño e
implementación de políticas que compatibilicen el
desarrollo económico y social del municipio, con los
principios rectores de protección y preservación del
ambiente que exige la sociedad moderna.
Para resolver
adecuadamente esta cuestión, se requiere disponer de
una visión global de la problemática ambiental del
municipio y de sus perspectivas futuras, que permita
establecer una adecuada política de gestión
ambiental, tendiente a lograr el objetivo final, que
es el desarrollo sostenido y sustentable de la zona.
La gestión de impacto
ambiental pretende reducir al mínimo nuestras
intromisiones, elevar al máximo las posibilidades de
supervivencia de todas las formas de vida, por muy
pequeñas e insignificantes que resulten desde
nuestro punto de vista, y no por una especie de
magnanimidad por las criaturas más débiles, sino por
verdadera humildad intelectual, por reconocer que no
sabemos realmente lo que la perdida de cualquier
especie viviente puede significar para el equilibrio
biológico.
La Evaluación de
Impacto Ambiental es uno de los instrumentos
preventivos de gestión que permite que las políticas
ambientales puedan ser aplicadas y más aún, cuida
que ellas se incluyan tempranamente en el proceso de
desarrollo y de toma de decisiones.
Por ende, evalúa y
corrige las acciones humanas y evita, mitiga o
compensa sus eventuales impactos ambientales
negativos.
Este estudio permiten
documentar todo el análisis de los impactos
ambientales de una acción determinada como de las
diferentes alternativas para su implementación, las
medidas de mitigación y/o compensación, y los planes
de seguimiento, monitoreo y control.
Además, constituyen
la fuente de la información primordial para aquellas
instituciones que deberán pronunciarse acerca de una
acción propuesta. Por otra parte, un estudio de
impacto ambiental es un conjunto de estudios
técnicocientíficos, sistemáticos, interrelacionados
entre sí, cuyo objetivo es la identificación,
predicción y evaluación de los efectos positivos o
negativos que puede producir una o un conjunto de
acciones de origen humano sobre el ambiente físico,
biológico o humano.
La información
entregada por el estudio debe permitir llegar a
conclusiones sobre los efectos que puede producir la
instalación y desarrollo de una acción o proyecto
sobre su entorno, establecer las medidas a
implementar para mitigar y monitorear los impactos,
y proponer los planes de contingencia necesarios.
Un proceso de
evaluación de impacto ambiental presenta un conjunto
de ventajas que deben ser respetadas e incluidas, y
que lo hace un instrumento apropiado para lograr una
adecuada protección ambiental. Al ser incluida en la
toma de decisiones acerca de una acción determinada
se incorporan variables que de otra manera no son
consideradas. Tradicionalmente, las decisiones se
han realizado sobre la base de los costos económicos
inmediatos, la rentabilidad y las necesidades a
corto plazo, entre otros. Sin embargo, se reconoce
que éstas deben considerar las relaciones de
interdependencia hombre-naturaleza, el uso racional
de los recursos y, en definitiva, la sustentabilidad
de las acciones humanas.
En este sentido,
incorporar un proceso de evaluación de impacto
ambiental a la gestión de una acción propuesta
complementa las decisiones, permitiendo que ellas
sean transparentes, informadas y consensuadas que
debe seguir los siguientes requisitos:
1) Corresponder a las
tareas propias del gobierno y no restar espacio a la
comunidad o al sector privado.
2) Estar integrada
con otras políticas en un programa consistente,
jerarquizado y financiable.
3) Clarificar las
responsabilidades del sector público, pero que
también abra la participación de la comunidad y del
sector privado en un muy vasto número de temas.
4) Tener la gestión
más adecuada a su propósito, estableciendo mayores
responsabilidades en los ejecutores, sumando a mayor
transparencia y responsabilidad.
5) Ser objeto de
controles internos y externos en forma clara y
rápida.
6) Ser evaluada en
todos los casos.
7) Permitir una
fluida comunicación del sector público con la
comunidad, en cada una de las etapas.
El término evaluación
de impacto ambiental es reservado en la actualidad a
aquellos estudios referidos a determinadas etapas de
la vida de la empresa o emprendimiento, como son su
emplazamiento o instalación, pues habitualmente es
necesaria para la obtención de autorizaciones de
funcionamiento, y por lo tanto, previa al
funcionamiento de la empresa.
Estos estudios son
actualmente solicitados para la realización del
procedimiento administrativo de Evaluación de
Impacto Ambiental.
A su vez, la
realización de dichos estudios, se ha convertido en
una modalidad adoptada frecuentemente, como parte
del procedimiento administrativo para la toma de
decisiones, en relación con actividades productivas
en funcionamiento o para la aprobación de proyectos
o planes de inversión para la instalación y
funcionamiento de las actividades de producción y/o
de servicios, así como para la construcción de
edificios y habilitaciones de diversas actividades
comerciales e industriales, entre otras actividades.
Antes de empezar
determinadas obras públicas o proyectos o
actividades que pueden producir impactos importantes
en el ambiente, la legislación obliga a hacer una
Evaluación del Impacto Ambiental que producirán si
se llevan a cabo. La finalidad de los estudios es
identificar, predecir e interpretar los impactos que
esa actividad producirá si es ejecutada.
Se denomina impacto
ambiental a las consecuencias provocadas por
cualquier acción que modifique las condiciones de
subsistencia o de sustentabilidad de un ecosistema,
parte de él o de los individuos que lo componen. No
existe una valoración cuantitativa universalmente
aceptada para determinar el grado de afectación de
un impacto, salvo aquellos casos en que la acción
que lo provoca está asociada a una cantidad
mensurable; Por ejemplo, la concentración de un
determinado contaminante en el agua.
Sabemos que la
provisión de agua potable para el consumo de la
población, así como el suministro de ese elemento a
las industrias y establecimientos que la requieran,
es una de las mayores responsabilidades de las
autoridades de los municipios.
La alta
contaminación detectada en las napas proveedoras de
agua de la mayoría de las ciudades de nuestro país,
así como la de los cursos de aguas superficiales,
ocasionada fundamentalmente por la falta de
servicios adecuados en las concentraciones humanas y
por la actividad industrial marginada del
cumplimiento de las normas ambientales, determina
que los municipios deban reforzar el control de la
calidad de las aguas de consumo humano.
Uno de los propósitos
básicos de la evaluación de impacto ambiental es
prever que un proyecto no provoque impactos
ambientales significativos que afecten las variables
ambientales por encima de lo que la sociedad ha
acordado proteger. Para hacer viable este propósito
es indispensable contar con un marco legal adecuado,
en el que consten las políticas y la legislación
para la protección del ambiente, a las que tiene que
adecuarse el proyecto o acción.
En la evaluación de
impacto ambiental, el mayor problema para la
aplicación eficiente de este instrumento reside
en el bajo nivel de cumplimiento y efectividad de
los planes de manejo ambiental, en buena parte
por la debilidad de los mecanismos de
seguimiento y control y la aplicación oportuna de
medidas correctivas.
Cristian Frers
– Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico
Superior en Comunicación Social – E-mail:
cristianfrers@hotmail.com
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