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Es tiempo de
los árboles...
por Félix Duarte
El
Gobierno que hoy gobierna es el mejor que ha
existido desde muchas décadas para atrás. Mucho de
lo que ha quedado en veremos, a grandes rasgos tiene
dos grandes causas, dicho así a grosso modo, porque
cada una de ambas se pueden dividir en varias sub–causas
o algo parecido. Pero es otro tema. De una de las
dos, no es culpable la fuerza política y se trata de
cómo y de que manera y en que estado, recibió el
Uruguay este Gobierno. La segunda causa –y ahí el
talerazo le cabe a la fuerza política– se trata de
la interna del Frente. Relajo gordo si lo hay.
Es
muy cierto que esto ha sido tema desde hace tiempo
y en infinidad de ámbitos, pero también es cierto
que no aparecen indicios de que se tome en cuenta la
situación que todo el mundo percibe. La jornada del
25 de agosto se inscribe en el marco de una
operativa que apunta al posicionamiento de cada
sector dentro de la fuerza política, lo que en la
perspectiva del próximo congreso los resultados del
25 van a ser elementos a manejar para jerarquizar
cada sector del Frente en función del valor
intrínseco de los votos con que se cuenta, como
tarjeta de presentación.
La
actual realidad en la fuerza política del gobierno
es preocupante. El que la quiera ver que la vea,
porque la vida circula por un grupo de lugares,
cuando esos lugares –es lógico que existan– deberían
estar en la casa grande. Si prestamos algo de
atención a las entrelíneas de eso que asumió como
“la opinión de los medios” se ha generado un detalle
que es casi una razón de identidad. Empieza a ser
menos protagonista el Frente y más relevancia tienen
los grupos. La prensa no va a la Mesa Política, sino
que se acostumbró a golpear la puerta de cada uno de
los partidos.
En
el punto candidatos para la elección que viene, ya
es un aquelarre. Dicen todos que los candidatos los
resuelve el Congreso, pero todo el mundo político
dice y piensa y actúa que ya hay candidatos. La duda
está quien va uno y quien dos o viceversa. A tal
punto se da eso que el viernes 22 (Pág.2 de “La
República”) se dan los cambios en Ministerio de
Economía, los nuevos destinos de los principales en
las jerarquías existentes. Se dice que según Tabaré,
la tercera jerarquía actual, no va a tener otro
destino, sino que...”Quedará adjunto a Astori para
apoyarlo en la campaña”
Han
pasado cosas que sorprenden al grueso de la gente. Y
cuando la gente no entiende, es un paso a favor de
los que promueven otros discursos. Si la gente no
esta informada, es tierra fértil para la
desinformación. Y es dejar una ventaja en la cancha
contraria. No se entiende, por citar solo dos
ejemplos, alguna visita en chacra del interior, con
menú de colita de cuadril con chorizos. No se
entiende una firma que hubo por ahí en viraje de
conceptos asumidos y con argumentos no fáciles de
digerir. Y el protagonista no es anónimo. Es un
referente de primer nivel político.
Este es un país con enormes problemas, con una
sociedad fracturada y si esto se repite mucho, es
porque hay realidades que no pueden nombrarse de
otra forma que no sea forma que tienen. Goza de
ciertas bonanzas por causas que pueden cambiar en el
día de mañana. Estamos a las puertas de una
elección, a la que se va a entrar con un número nada
chico de asignaturas pendientes. No podemos dejar de
ver las debilidades, la dependencia de este país,
incluso en la comarca y con nuestros vecinos, y para
entenderlo ver ese Mercosur que no hace pié.
Todo este panorama de lo que se dan pálidos
chispazos de ejemplos, es mucho más vasto. Y
adquiere mayor gravedad enfrentados a una campaña
electoral que va a ser tremendamente dura y sucia y
donde todo va a valer para buscar que la fuerza
política que gobierna sea desplazada. Ese es el
objetivo central. Sabe la oposición que la historia
se presente ahora. Que si el actual gobierno sigue,
va a encontrar las maneras de superar estas
circunstancias que hemos intentado comentar hoy. Y
la derecha precisa volver al pasado. Y eso es
preciso impedirlo a cualquier precio.
Antes de empezar la campaña es razón de sobre
vivencia acomodar la casa en lo interno. Lo que esta
pasando ahora, aunque no se supere del todo, debe
empezar a enderezarse. Si entramos en la campaña
mostrando que no hemos podido entender que más
importante que el árbol es el bosque, mal nos va a
ir. Y eso sería no solo lamentable sino que sería
una vuelta de tuerca en contra de un futuro, que no
tenemos derecho a castrar. Y eso va a ocurrir, por
miopías varias. El que escribió eso del árbol y el
bosque dio en el clavo. ¿Será que nos importa un
bledo?.
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