|
Nuevo tiempo
Que empieza...
por Félix Duarte
Ahora
sí... a galopar... a galopar... y aunque no sea “hasta
enterrarlos en el mar” como esa canción
española en la voz del entrañable Paco, ahora sin
ataduras al pelotero multicolor de la campaña
electoral. “No... nada de eso...lo deberá
resolver el Congreso...donde nos coloque el
Frente... ahí trabajaremos...” Que bien, cuanto
respeto al tema ese de los Estatutos y etc. Aplausos
a cuatro manos. Pero se puede tener en el freezer
el bife; cada tanto unos golpecitos para “tiernizarlo”.
Algo de adobo, una pizca de cámara, toques de radio
y alguna nota...” ya que insisten...”
En
el susodicho congreso, de aquí a dos meses allá por
el 22 y 23 de noviembre, ya con la gente matrizada y
mentalizada en el dúo ganador y en plancha caliente,
al bife agregar la sal que faltaba... vuelta y
vuelta y...al plato. A esa altura, toda esa etapa
resulta muy fácil, casi “un boleto” como se dice. Ya
todo esta ajustado en ese ambiente propicio de las
parrilladas de cada chacrita y el Congreso es el
ámbito natural para alinear todo en la norma y
encuadrar el producto en los reglamentos. Y que viva
la democracia paisano. Y decir esto no es crítica y
trataremos de explicar.
Por
favor, que va a ser crítica. Solo reafirmar una vez
más y entre tantas cosas que en este país ya no da
criollos jóvenes el tiempo. Tal vez sea porque en un
país envejecido, el Poder –en el buen sentido, es
claro– deberá tener que estar en manos de viejos. A
los jóvenes que asoman a la vida –sin el paraguas
del papá– y que están solo ellos con la intemperie,
ahí esta el empleo de $4.000 o el pasaporte (esto
último hoy día, medio desvalorizado, por realidades
del mundo rico) Y como se ven las cosas en nuestra
política, la franja etaria también parece incluir a
la política.
Antes de seguir permitan una acotación de tipo
personal. Hace montón de meses recibimos un mail del
compañero Raúl invitándonos a colaborar en LA ONDA.
Con Raúl supimos compartir, por los años ’85, el
colectivo de un semanario –en toda su vida de papel
con letras, diría El Pulga– junto a Palito y el
Rengo Viera entre muchos queridos compañeros/as. El
FA fue nuestra esperanza desde su primer llanto en
el ’71. Hoy las cosas no están bien. Tal vez sea
nuestra forma de verlo y asumiendo eso, que sea
nuestra mirada la errada, tal vez la etapa de estas
notas esté cumplida.
Algunos hechos citados antes, son casi anecdóticos.
Y después de todo bastante menores si se quiere. Lo
peor –por lo intrínseco y porque parece que a casi
nadie le importa o le preocupa– es el país. Su
peripecia existencial de hoy, pero que resulta más
importante es su destino, su futuro. Hace meses que
el Uruguay está en plena campaña electoral. Algo
natural y necesario para la oposición. No para la
fuerza que gobierna. Hace mucho que un día si y otro
también vemos publicados los índices y porcentajes,
que parecen ser de un país a salvo de cualquier
peligro.
El
mundo se sacude en sus cimientos, con una de las
crisis financieras globales más graves de que se
tenga memoria. Jorge Jauri escribía el viernes 19:
“El
UBI mide ese sobreprecio del riesgo de la capacidad
de pago de un país pequeño y vulnerable como Uruguay
frente al que ostenta, paradójicamente, la gran
potencia en cuyo seno se ha desatado el
desequilibrio más fantástico de la historia moderna
de los mercados.”(“La República”).
Modestamente pensamos que vienen momentos
preocupantes para el país y que no se debería
apostar tanto a campaña electoral.
No dudamos de los
índices de la macro economía. Pero hay déficit en
distribuir los panes y los peces. También hay una
sociedad fracturada y la inflación que no ve el que
no quiera verlo, erosiona recursos a los que tienen
ingresos fijos. La inflación que habita las góndolas
del Súper, no la presentación en Power Point. El
tema de la candidatura que se está imponiendo como
una nueva marca de refrescos, en nuestra humilde
opinión no es una buena carta para el tapete verde.
¿Por qué el FA no pensó hace dos años que iba a
necesitar candidatos? La pregunta del millón.
Nadie del FA puede
estar en contra de los dos compañeros que están en
esa fórmula de marras. Ni vamos a cometer la
tontería de referir detalles de quienes son. Ambos
están en la Historia reciente de esta sociedad. Cada
cual con lo suyo. Más allá de que no compartamos
bastante de la política económica. Es otro tema y
tal vez no se podía hacer otra cosa o tal vez
estemos equivocados. Lo que también nos parece es
que hay sectores de la sociedad uruguaya, donde el
Contador –aunque bese a los niños– va a tener
muchísimos problemas para lograr adhesiones.
Y del Pepe no
seremos quienes nos atrevemos a opinar de él. Pero
el querido Pepe carga –y él debería ser el primero
en asumirlo– una mochila muy pesada y esa mochila
pesada, manejada con inteligencia con las
tecnologías actuales y hecho eso dos meses antes del
acto eleccionario, puede pasar a ser una mochila muy
peligrosa. Quedarían muchas cosas para decir.
Sinceramente no quisiéramos seguir pareciendo que
tenemos a la crítica como fin. No es así. Solo que
vemos señales que no logramos asumir. Y optimismos
que no entendemos. Gracias a todos.
LA
ONDA®
DIGITAL |