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Esa
vidalita
del regreso...
por Félix
Duarte
Hace
una semana, escribimos aquí que estas notas sobre
la realidad política, ya no daban para más, ante
ciertos rumbos que se asumían. Detalles que nos es
del caso explicar, nos hacen pensar que este nuestro
modesto aporte puede durar un poco más. Eso
tratamos. Las canciones o lo que se escribe, si está
bien logrado tiene la virtud de quedar como
referente de otras situaciones. A veces muy lejos en
el tiempo. Lo que el autor escribió seguirá después
de él. Es asi que tal hecho ocurre, por ejemplo, con
la canción “Pedro Navaja” creada por Rubén Blades.
En
esa canción nos previene que...”La vida te da
sorpresa... sorpresas te da la vida...” que
viene como anillo al dedo a cosas que observamos por
este tiempo variopinto de euforias electorales que
se ha instalado en el país. Sorpresa nos da oír a
los políticos que gobernaron repetidos períodos en
el pasado, cuando nos expresan horror y asombro ante
la fractura de la sociedad uruguaya y nos juran, con
lágrimas a flor de ojos, sobre ponchos y sobretodos
ilustres, que ellos pondrán coto a eso, cuando sean
el gobierno. Todos seremos felices y comeremos
perdices.
Sorpresa esa fundada en los dichos y en quienes
hablan. Esta es una sociedad con muchas carencias,
con una marginación social que no se puede
desconocer, con salarios deprimidos. Son demasiados
los uruguayos que no están desocupados pero no
pueden costear sus necesidades con salarios basura,
etc. etc. Esta realidad de hoy, que es mejor a la
que recibió este Gobierno, es una consecuencia
directa de otras épocas, extendidas en muchas
décadas, donde estos “salvadores” de hoy eran parte
del poder político y económico y estaban
estrechamente entrelazados.
Esa
estrecha unión de lo político con lo económico es
punto de partida para los negociados que en larga
lista crearon realidades que fueron origen de
escándalos que en el pasado nunca se investigaron.
Había un manto zurcido por el olvido para cubrir el
muerto. Y que este Gobierno no llegó a esclarecer
como se prometió. Es justo recordar a un gran aliado
de otros gobiernos, desde larga data. El gran poder
de la burocracia nacional –la gran plaga del país–
que tiene raíces hondas en tierras del pasado. Y la
burocracia es gorda fiel y agradecida a sus
progenitores.
Estamos a toda máquina con la campaña electoral. Los
más necesitados por razón de vida o muerte, son los
que estuvieron antes. Y se proclaman, abren sus
locales, hacen giras y actos y se mentalizan en
papel de ganadores. Que el país aguante, que la
gente aguante que ellos –cual Batman– van a
salvarlos. Seguros, con sonrisa a flor de labios, ya
ganadores le dan con todo al himno: la “Vidalita del
regreso” que es más “motivante” que la “Marcha de
Tres Árboles” que se deja para después. Esa bruta
alegría volvedora se basa en que cuentan con un gran
aliado.
Ese
gran aliado que tienen los que necesitan volver –o
sino la quedan– es la fuerza política que hoy esta
en el Gobierno. No lo decimos nosotros, por cierto.
Es un sentimiento en la gente, muchas veces no
expresado porque cuesta y se sufre al decirlo. Todos
en la fuerza política del Gobierno (esa con la que
la mitad de los uruguayos sufre paso a paso hace
cuarenta y pico de años) hoy hablan de candidatos y
se especula que grupo apoya a quien y quien a cual.
Y se cuentan los votos para ese Congreso, que en
lugar de oratoria se arregla solo con calculadoras.
El
senador Fernández Huidobro –el compañero “Ñato”– es
uno de los que con más criterio y acierto interpreta
detalles y estructuras de la situación política en
que se halla esta sociedad y este país. Otros, tan o
más capaces andan con “las vistas nubladas” como
juzgaría Don Verídico, con apoyo del Barcino. Es
vital ese planteo del “Ñato” de consenso y unidad.
Elecciones internas tal vez sean el Waterloo de esta
fuerza política y un regalo del cielo para los que
apuestan fuerte a volver. Pelea para posicionar
grupos con votos que ganen espacios internos. ¿A
quien le sirve?
Lo
que no sirva al Frente le sirve a la otra parte.
Además existe otro detalle que por lo general no se
toma en cuenta. En que momento de la Historia del
mundo estamos. La crisis económica mundial muestra
que se hunde un sistema. Aquí se nos dice que...”Nuestra
economía está blindada, no nos pasará nada”
Allá afuera se habla de 400 mil millones para
comenzar. Nosotros llenamos prensa y discusiones por
algo que se resume en dos, tres o diez millones. Lo
bien nuestro es porque se vende a buen precio carne
y alguna otra cosa. Lo bueno nuestro depende de
otros.
Si
“los otros” mañana no nos compran o nos pagan menos,
se nos cae estantes y fortalezas. Nos guste o no
este es un país con una parte grande de la sociedad
empobrecida, aunque hay un sector muy rico. Hoy si
el mundo se hace pedazos no es nuestro problema. Si
hay mucha gente hoy y aquí pasando mal, tampoco.
Pero de aquí a un año y pico el gran problema, el
ombligo de nuestro mundo irreal va a ser quien será
el presidente de esta ínsula. Y algún diario
expondrá fotos de posibles primeras damas. Cada
grupo va de reunión en reunión, se mirará su ombligo
propio y elucubrara a quien apoya y cuantos votos le
rinde eso. ¿Qué nos pasa Juan Julio?
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