Día del Patrimonio 2008
“Uruguay, país de pensamiento”

por el Perro Gil
(elperrogil@gmail.com)

Los uruguayos festejan

el día de su querencia

y lo hacen sin urgencia

aunque de forma pareja.

En un “guiken” se lo dejan,

servido y listo con moño,

renovando los otoños,

con la orientalidad a cuestas,

orgullosamente muestran,

en dos días… su Patrimonio.

 

Así salí de las casas

y llegué a la terminal

decidido a conquistar

aquel patrimonio ignoto.

De chico fui medio choto

y desconfiaba de todo

mas ahora hallaba el modo

de conocer la querencia,

hermosa y bendita herencia

que nos dejaron los godos…

 

Como pude me subí

a un llenito colectivo

y no es que me hiciera el vivo

es que al guarda no lo ví.

Así fue que conseguí,

en la salida no más,

conocer a mi ciudad

sin pagar tiquet ni nada.

Salió un viaje a la apurada

y lo quería disfrutar…

 

Eran tantos los viajeros

que ni un alfiler cabía,

y en el tumulto sentía

un gran calor compañero.

Tanto cariño sincero

me emocionó grandemente,

un abrazo de repente

me propina un pasajero

al que devuelvo primero

con gran fervor diligente…

 

Hoy le suplico a la gente

si lo ve por algún lado,

que le tengan gran cuidado

pues aquel cariño urgente

se me llevó hasta los lentes!!

Junto con la credencial…

Seguí recorriendo igual

parte de nuestra herencia

y de paso saqué cuentas

de mi cuota-parte social.

 

Este año el pensamiento

es ilustre homenajeado,

y yo sin ser ilustrado

me siento protagonista.

Don Vaz Ferreira nos lista

-con sus sendos pergaminos-

a forjar nuestro destino

libre y sin ataduras,

más allá de la escritura,

nos va marcando el camino…

 

Ese intangible y valioso

tesoro que nos legara

se suma y se dispara

junto a un acervo cuantioso.

El Uruguay es hermoso

y me preparo pa’ verlo,

contemplar, cuidar, tenerlo,

visitando los rincones

que tenemos por montones

y en recorridos, hacerlo.

 

De ese caudal edilicio

que muchos hablan y mentan,

me imagino y saco cuentas

al punto de hacerse vicio.

Soy rico sin desperdicio,

me convencí de primera

y le repito a cualquiera

que no preciso escrituras,

me alcanza con la hermosura

de los tesoros que viera…

 

Tengo: un Palacio de Leyes,

un Museo de Bellas Artes,

de todo yo tengo parte,

a según me lo dijeron.

Tantos folletos me dieron

del detalle de mis bienes,

que hoy, estoy de parabienes

encarpetando escrituras.

La vida… no es tan dura,

pa’l que patrimonio tiene!!!

 

Por esta vez el perro, no le meó el cantero de los pensamientos…

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