|
Los puntos...
y las comas
por Félix Duarte
Por
varias circunstancias, este es un país que transita
un presente de arenas movedizas. Con señales de un
futuro tal vez –o sin tal vez– muy complicado. Esto
no lo decimos ante tamaña crisis financiera que se
instala desde las alturas de ese mundo rico, no
ajeno a nuestras pobrezas y dependencias. Para eso,
que recen los que tienen Fé. Que toquen madera con
patas los que no. El tema que nos motiva de tiempo
atrás, se ha instalado en la cocina política. Lo que
no es poca cosa para este Uruguay, habida cuenta del
momento histórico por el que transcurre su
existencia.
El
tema electoral ya no se disimula. Ahí está un
Congreso que se cita como la obligada referencia a
un marco estatutario, pero al que no se le da la
menor pelota. En esa cocina política levantan hervor
ollas de la campaña electoral, aunque nadie sabe que
se va a poner en ellas, mientras la hora del
almuerzo, se acerca en un reloj con enorme parecido
al que marcaba el paso del tiempo en “La hora
señalada”, la archí famosa película con el
legendario Gary Cooper, un Señor de las películas
del Oeste. Y ante la orfandad de propuestas va,
viene y se acomoda una sola fórmula.
La
verdad sea dicha y aunque mencionar esto que sigue
no va a gustar a unos cuantos, la llevada y traída y
mencionada por todos formula presidencial de MA o AM
–que se parece a una conocida marca de cigarrillos–
a esta altura es elemento para que los medios llenen
espacios, propongan titulares de portada, acomoden
según convengan expresiones de uno u otro de los
protagonistas. El recurso de sacar de contexto pauta
intenciones, insinúa pareceres, se alimenten
escenarios, se disimulen brutos baches. Lo es no
pensar en candidatos desde dos años atrás.
El
Pepe es un gran tipo. En el FA algunos podrán
discrepar con él. Pero difícil es que alguien niegue
su peso específico en el contexto político. Como ser
humano, como referente ineludible en la historia del
Uruguay, de la mitad del siglo pasado para acá. Y
mucho más. Pero el Pepe hoy no debería ser
referenciado como ese candidato “estrella”. A pesar
de votos que recoge. Pensamos en dos razones. Carga
sobre sus hombros una pesada mochila (calibrando su
peso en términos del manejo mediático) El Pepe sabe
mejor que nadie como la derecha puede manejar eso.
Y
un manejo profesional de la derecha en ese punto,
bien que puede desubicar en la campaña electoral, a
la fuerza política que hoy es Gobierno. No porque
carezca de argumentos y de razones, sino porque tal
vez se vería obligada a ponerse a la defensiva, en
vez de concentrar fuerzas y militancia hacia la
divulgación del programa, sobre los logros obtenidos
en este Gobierno, sobre lo mucho que falta obtener,
sobre las razones que han dificultado avanzar y para
lo que es necesario un nuevo período. Sin olvidar el
país destrozado y “en la lona”, que se recibió.
Y
la otra razón –de las dos que pensamos– es la que no
admite más que una interpretación y que da sentido a
la existencia humana. Esa razón es la biología. El
Pepe asumió su peripecia existencial según su leal
saber y entender y fue fiel a sus ideas y salvo el
examen. Pero el tiempo nunca se detiene. No lo
comprometan a otra batalla en razón de los votos.
Puede estar en el frente de lucha, en la campaña y
después, sin ser el candidato. Sería impensable
suponer que no se involucrará en la política de este
país, ahora y después. Ser candidato no sería la
mejor apuesta.
En
otro orden, se dan situaciones que llevan el tema
electoral a niveles que no deseamos calificar para
no molestar susceptibilidades. Veamos ejemplos. El
Contador cesa como Ministro. Dice:”iré donde el
FA me ponga...”. El Contador ingresa como
Senador. Apenas se sienta en el cómodo y redondeado
sillón del Palacio de Mármol, anuncia que iniciará
una gira por todo el país. ¿En carácter de que va en
esa gira el Contador? ¿Será acaso como potencial
candidato? ¿Donde meten el Congreso en eso? ¿Será de
pronto para incentivar el turismo interno?
El
otro ejemplo pasó hace pocos días. Hace como una
semana que dos referentes de primer nivel del ámbito
político, anuncian y los medios recogen con gran
realce, que formaron Comisión que trabajará, a nivel
de los sectores políticos, acercando posiciones
hacia un consenso en la elección del candidato. El
viernes 3, los medios recogen otra versión desde
ámbitos importantes del FA. Pasa que los dos
políticos no estaban autorizados por la fuerza
política y el vocero acota que lo hicieron “para
ganar prensa” y “favorecer a los sectores a
los que pertenecen”
Realmente, sin palabras. En síntesis, es necesario
que siga este Gobierno. Sin embargo la fuerza
política esta haciendo lo imposible para dificultar
esa necesidad. De consenso hablan todos. Pero cada
uno, después, en el ámbito de su chacrita, vuelve a
descubrirse el ombligo y vale lo que pueda hacer ese
sector para lograr tener un mayor espacio, asegurar
el mayor número de cargos. El tema sigue siendo
saber que designio de alguna fuerza ajena o extraña
podrá hacer entender que el camino está en lo que
propone el “Ñato” Fernández Huidobro: Consenso y
Unidad...
LA
ONDA®
DIGITAL |
|