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Urupabol y la Hidrovía
Paraguay-Paraná
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis
[i]
Una
aspiración concreta: la integración continental. Una
inquietud constante: para qué o para quién nos
integramos. Un espacio socio-económico: el Cono
Sur. Una afirmación geográfica: el corredor fluvial
del Paraguay-Paraná. Una realidad geopolítica:
URUPABOL .(Uruguay-Paraguay-Bolivia)
Estas
cinco afirmaciones nos llevan a considerar que el
estudio del futuro de la problemática sudamericana,
se debe alcanzar y fortalecer a través de
proyecciones que, periódicamente evalúen las
tendencias y las magnitudes de los diversos
problemas que presenta la región y el mundo, con el
fin de comprender la urgente necesidad de
establecer y sostener esfuerzos políticos a nivel
regional, previendo y procurando las mejores
soluciones a tales problemas.
La geografía descubierta
El espacio, desde
los más remotos tiempos, ha sido preocupación
fundamental en el acontecer político de las
sociedades. En él, el hombre fue creando y
desarrollando cultura, significando la geografía en
conjunto “objeto”, donde el “sujeto”
(hombre) desarrolló sus acciones.
Los Estados iberoamericanos que
nacieron en la fiebre balcanizadota de la
independencia política, vivieron durante el siglo de
la “pax inglesa”, divorciados de su propia
geografía; y en el trazado de sus fronteras se
observa aún, la influencia de una anarquía que
-motivada desde fuera- enfrentó y tronchó el
concepto de “unidad espacial” del tiempo virreinal.
Al desarticularse el mapa
geopolítico hispano, los nuevos Estados se vieron
confundidos entre conflictos que mantuvieron
postergada su presencia continental; conflictos que
infringieron, incluso, normas estructurales,
biológicas, económicas, culturales y
sociogeográficas. Como muy bien los destacara el
argentino Mastrorilli, la ilimitación espacial que
hoy ejercen los países desarrollados, se realiza a
costa de la limitación espacial de los no
desarrollados. Esa ilimitación no es nada más que
el calificativo de la dependencia.
A su vez, Ricardo C. Noseda, al
referirse al gran espacio de la Cuenca del Plata,
dice: “Asistimos hoy a una revalorización a la
vez física y axiológica del espacio territorial. Nos
ha tocado en herencia un estupendo territorio, sede
natural de un centro de poder mundial. Ya que el
débil instituto político hispanoamericano no supo
leerlo en la geografía de la naturaleza, procuremos
imaginarlo en una geografía de la voluntad”.
En el caso concreto de URUPABOL
(Uruguay-Paraguay-Bolivia) actúan interrelacionados
los factores geográficos, históricos, sociales,
culturales, étnicos, demográficos y, marcadamente el
geoeconómico. El espíritu de 1810 y su doctrina del
“uti possidetis” manejó equivocadamente el concepto
espacio y, amén de la vértebra andina, usó a los
ríos vinculantes -como es el caso de la hidrovía
Paraguay-Paraná-Plata, como divisorias para crear
espacios estancos sudamericanos en este Cono Sur
atlántico.
“La política de
los Estados está dentro de su geografía”, afirmó
Napoleón en una de sus cartas (10/noviembre/1804).
”Nuestra América es la patria de todos”,
sostenía entusiastamente Simón Bolívar. “Se
quebró la ley de origen”, sentenciaba José E.
Rodó en su sereno y profundo mensaje a la juventud
iberoamericana (Ariel)
El espacio sudamericano
Si a la ciencia
geográfica le corresponde la tarea de determinar la
relación de los diferentes ambientes de un gran
espacio geográfico, a la geografía política le
cabe investigar y determinar el grado en el cual,
la naturaleza de los Estados junto con su
organización y sus interrelaciones, está influida
por y, se ajusta a, condiciones de índole geográfica
Distingo en América
del Sur cuatro espacios regionales, diferenciados
por su clima, su topografía, sus recursos, sus
antecedentes geológicos, sus medios de comunicación
y sus particulares esquemas históricos En base a
todo ese conjunto de factores diferenciados, se
logra establecer la racionalización del espacio en
cuestión.
a).- Triángulo del Atlántico
Sur
Al gran arco del
Atlántico sudamericano convergen dos “corredores”
con marcadas diferencias fisiográficas y
socioeconómicas: el “corredor amazónico” y el
“corredor Paraguay-Paraná-Plata”. Este
último, más importante en términos demográficos, de
producción, culturales, a los dos ríos vertebrales
se vuelva una vasta red de afluentes –muchos de
ellos navegables- donde se ubica URUPABOL junto con
Argentina.
Brasil tiene su propio frente
atlántico que su constante análisis geopolítico (Itamaraty)
tiende a hacerlo incidir como factor neutralizante
del poder natural concéntrico del Plata, en base a
la acción combinada de su “dinámica frontera
agrícola hacia el oeste, y hacia el sur” (Travassos,
Golbery do Couto, Meira Mattos). En materia de
infraestructura física, concretando lo indicado ya,
en 1874 por el Ing. André Rebouças, con lo que
actualmente se denominan “corredores bioceánicos”,
buscando salidas hacia los mercados del Pacífico,
por puertos chilenos, peruanos, ecuatorianos,
colombianos.
b).- La cuenca del Plata
La superficie
sólida-útil de la tierra tiene un área aproximada de
110.000.000 km.2; drenada en un 60 % por 85 grandes
ríos de los cuales tan solo 19 tienen cuencas
superiores al millón de km.2 La cuenca del Plata,
junto con la del Misissipí , ocupa con sus 3.100.00
km.2 el tercer puesto mundial dentro de los grandes
espacios terrestres concebidos en unidad geográfica.
c.-) El corredor fluvial
Paraguay-Paraná-Plata
El río Paraná -por
esencia factor geográfico forjador de la
nacionalidad argentina- es el eje central del
amplio espacio geográfico encuadrado por la
cordillera andina y el macizo boliviano. Señala la
ruta natural y más económica desde y hacia el frente
platense-atlántico de toda la producción y comercio
del sur-oeste boliviano, del Paraguay y del norte
argentino.
Uruguay, país magníficamente
inserto en ese vasto y rico escenario, se destaca
como centro de vital convergencia que relaciona todo
ese gran “hinterland” con el vaso comunicantes del
Atlántico . Así lo vio claramente Artigas y
plasmando tan avanzada idea en las Instrucciones
del Año XIII y fundamentándola con la creación de
la Liga Federal.
URUPABOL, unido a través del
río Paraná, configura la bisectriz latitudinal de la
cuenca del Plata que une Cochabamba-Santa Cruz de la
Sierra -punto de gravedad de la economía
boliviana- con el puerto de Montevideo y el de
aguas profundas en la costa atlántica de Uruguay.
Le otorga a Paraguay otra salida al mundo exterior,
que se suman a la que Argentina le otorga en
Rosario-Buenos Aires, Chile en el puerto de
Antofagasta y Brasil en el puerto de Paranagua y
Santos.
Para Ratzel “El río en
territorio llanos y en países meridionales, es el
enlace y la fuerza de atracción entre los distintos
pueblos ribereños. El territorio de una cuenca
fluvial, forma ante todo una unidad geográfica y
económica que puede ascender a política, si
concurren otros factores”.
El gran historiador español
Rafael Altamira consideró que “la idea de la
verdad ha de preceder a todo intento de renovación
ideal”. Este pensamiento de
Altamira que me ha conducido a considerar como
grave error de perspectiva histórica, el dejar
flotando el equívoco de que en la hora actual de
grandes cambios en el mundo y en nuestra América del
Sur, la integración o el alcance de la
complementación interestatal, deba girar en base a
neo-liderazgos.
No hay que deformar la
historia, invocando erróneamente palabras dichas en
el pasado por hombres que vivieron circunstancias
diferentes. Tal el caso de Chávez mal interpretando
a Bolívar. Siempre ha sido necesario un esfuerzo
gigantesco y tiempo suficiente, para que el
revisionismo histórico actuara correctamente
volviendo a establecer la verdad de hechos acaecidos
y posteriormente tergiversados.
URUPABOL,
tanto tiempo en regresión, -desde 1963 cuando en
Caracas fue creado - vive en el recuerdo de estos
tres países también desconsiderados en un MERCOSUR
esperanzador en su momento. Analistas, políticos,
economista, etc. Señalan permanentemente que sus
pueblos no tendrán un justo destino, sino a
través de una concepción profunda - y sincera - de
vecindad geográfica e histórica, pues la verdadera
responsabilidad política reside en lograr y
fortalecer sus respectivos objetivos nacionales,
conjugados armónicamente con los objetivos
regionales.
[i]
Secretario General Asociación Sudamericana
de Geopolítica
Presidente de
la Academia Uruguaya de Geopolítica y
Estrategia
LA
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