Campereando
Pa’ los otros...
por Félix Duarte

En esto de la interna del Frente Amplio, tenemos a esta altura impagable modelo para que Discépolo aggiornara y pudiera actualizar su genial tango. Las dos semanas anteriores nos muestran claro como el agua, que cerca pueden estar los extremos, entre lo sensato y una payada, desafinada en voz y guitarra. O sea algo así como mostrar criterio y altura, o ser... dejemos calificativos para no tinellizar estas pocas líneas, dictadas por el desconcierto ante lo que vemos, oímos y leemos. Triste es ver en eso a compañeros que aspiran a las  máximas jerarquías políticas.

 

Abruman los hechos puntuales que se suman por estos días y semanas, donde danzan en desorden dichos sobre candidaturas, declaración de aquel o este, lo que trascendió o se sintió decir. Que si voy primero o no voy, que por la calle me dicen “no te bajes” y además que los votos los tengo yo y por ahí alguno tira una cuarta citando a Napoleón en eso que...”las batallas las gana el que tiene cañones”; los diarios, TV y radios, locos de contentos  meten astillas al horno, mientras los políticos del FA se miran el ombligo y cantan...”Presidente quiero ser... quiero ser.!!”

 

Ah...un detalle...Napoleón tuvo su Waterloo con 366 cañones mientras que los otros tenían 196, algo así como la mitad. No dice la historia si a Napoleón se le mojó la pólvora. Bueno, tampoco allá en 1815 se peleaba por una presidencia. Y ahora, los cañones se llaman votos, que están marcando la capacidad de maniobra de estos combatientes de la democracia en el Uruguay del 2008, 193 años después, en un mundo que se sacude a los cuatro rumbos, mientras el pequeño Uruguay, está ajeno a la brutal crisis. Lo electoral, entretiene y motiva a no pensar en nada más.

 

Tampoco importa si eso de las elecciones será dentro de un año. El presente es hoy y todo el mundo político teje y zurce y plantea y propone y se reúnen unos con otros y cada tanto van a sus respectivas cajas de garotos, donde tienen los votos que son su capital político, como los cañones de Napoleón y con ellos van a hacer fuego en el fragor de batallas, como será una cercana en las cuchillas del Congreso. Están tan concentrados en la lucha por la presidencia, que no se percatan que en  campamentos de sendos ejércitos contrarios hay enorme festejo y gran algarabía.

 

Porque de tan ocupados que están en los campamentos del Frente, no se han dado cuenta que sus afanes entre grupos de la coalición están generando beneficios para los otros ejércitos, tanto sea para las huestes del Ejercito de los Ponchos, como del Ejercito del Sobretodo. Como si cualquier cosa, el Frente les esta resolviendo la campaña electoral. Es por eso, entonces, que no se preocupan en organizar sus campañas electorales, pues tienen una estrategia y esperan. Ambos ejércitos tienen infiltrados en las tolderías de Tabaré. Los medios son de ellos y ellos los manejan.

 

Los dos ejércitos tratan de engañar a los indios de Tabaré. Han elegido a sus candidatos, hacen giras por las tolderías del interior, grandes actos en la toldería capital. El morocho Obama les ha regalado unas pantallas enormes para cuando hagan campaña, pero todo eso es para disimular. En lo que más ocupados están es en tener bien ajustado el material que se genera desde el Frente. También han estado trabajando en historias de algunas guerras intestinas que hubo por los años 70. La verdad es que el Frente, les dará la campaña en bandeja de plata.

 

Y por tanto esos de los Ponchos y del Sobretodo, felices de la vida, se preparan a disfrutar un verano a lo grande, de parrilla en parrilla, de caviar en caviar, de escoses en escoses. Saben que cuando empiece la campaña tienen todo en carpeta. No sabemos si hay antecedentes en guerras de Napoleón, que un ejercito   solucionara la guerra al enemigo. Gila, aquel humorista español sabía de eso, cuando hablaba “con el enemigo”. Nos queda un punto. Lo que la interna de Tabaré tiene como arma letal: los votos guardados en las cajas de garotos.

 

Esos votos que guardan en las cajas de garotos, son los que la gente emitió hace cuatro años. Hay más de cien mil nuevos votantes. Muchos de los que votaron antes ya no están. Los candidatos, hoy se definirán en la confrontación de los dueños de cada caja según sea la cantidad guardada. Y van a ir al Congreso y sacudiendo en alto la caja dirán tengo tantos votos. Y el otro y el otro dirá lo mismo. O sea que si hay dos mil en el Congreso la cosa se resuelve entre veinte y pico. ¿Esta bien que los candidatos se elijan de esa manera?

 

En otros tiempos, vivían y luchaban los Comité de Base y estaba organizada la gente por barrios y había actividad permanente. Si hoy la cosa fuera igual habría  actos, asambleas, reuniones. Se auscultarían opiniones. Se tendrían diagnósticos de cómo opina la gente hoy. Y todo eso estaría llegando a organismos del Frente, donde se procesarían. Los congresos darían vida a posiciones que representaban a la gente, que de ella surgían a través de los Comités. Pero ¿Y hoy que? Será que la representación de la gente esta en los pocos dueños de las cajas de garotos...

 

Y por último. Disculpen estas licencias hacia la chanza. Mil perdones. Estos últimos renglones si  son en serio. Todos los frentistas queremos que este Gobierno siga. No imaginamos otra cosa. Recién se ha empezado a trabajar y hay que seguir. Pero estamos regalando el futuro, tan importante, a los que estaban antes. Que se dejen de joder, perdonen el término, con lo que esta pasando. A no romper más con los relajos de sectores, con las pelas de Juan con Pedro, con momentos tan tristes como los de Mujica y el Ñato en la tarde-noche del 6. A pensar en colectivo, a no joder más con la chiquita. A pensar con el corazón y no con la uña encarnada del dedo gordo. ¿Es tan difícil? ¿O es que el Frente  ya no soporta más al Frente?

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