|
A 50 años de la Sanción de
la Ley Orgánica de la
Universidad de la República
por Jorge Molinari
Paysandú
Intervención de Jorge Molinari en el marco de un
paneo entre
las distintas generaciones, cuando la aprobación
de la Ley en 1958, y posteriores.
En
primer lugar el agradecimiento a todos, el
agradecimiento por la invitación.
No es nada sencillo
el tema, por que el problema no es solamente dar
testimonio, sino ubicar el testimonio, lo cual es
complejo.
En una tarea como
ésta lo más importante es aumentar todas las dudas,
tratar de que esto sirva para que después se siga
investigando, analizando.
La presentación que
se ha hecho ha sido excelente (por parte de la
directora de Cultura de la Intendencia Municipal de
Paysandú Profesora Nelly De Agostini). Lo único que
agregaría para ubicarlo en el tiempo actual y
después hablar del 58, es que el sistema social que
predomina en el mundo es el sistema capitalista.
La característica
esencial de este sistema es la de ir de crisis en
crisis, cada vez mayores. Y resolver los problemas a
través de esas crisis, y desarrollarse nuevamente.
El Ing. Grompone dice
en el libro “La danza de Shiva” que el primer
acelerador de materia, era muy pequeño, ahora cada
vez son más grandes, el último que se probó en
Francia tiene 27 kilómetros de extensión. Grompone
dice que probablemente el último acelerador de
materia tenga el tamaño de la tierra.
Bueno con las crisis
pasa lo mismo. Entonces esto que se presentó, hay
que presentarlo en el cuadro de dos tremendas
crisis: la de 1929 y la de hoy, que probablemente
sea más grande que la de 1929, y que recién
empezamos a transitarla.
Porqué digo que la
comparación hay que hacerla con 1929 y el día de
hoy, porque en el 58 nosotros todavía vivíamos el
enfoque nacional. Hay soluciones nacionales, la
Universidad tiene cabida nacionalmente, todo se
puede resolver en el marco nacional. Pero ya el
mundo luego de la segunda guerra mundial había
inaugurado una revolución, que fue de derecha, pero
que fue una revolución, que es el nacimiento del
neoliberalismo.
Nosotros en el 58
todavía no estábamos enterados del neoliberalismo,
no había llegado, no había copado, lo que después
fue. Se veían todos los indicios, como está marcado
en la intervención inicial de la Directora de
Cultura, en la actividad económica, pero no estaba
asumido todavía que el desarrollo empresarial
multinacional iba a copar el sistema, como lo está
copando hoy.-
El neoliberalismo
rompía todas las barreras nacionales o tendía a
romperlas para instaurar un desarrollo en el
conjunto de la humanidad.
Eso determinó, por
ejemplo, algunas conquistas, que en el Uruguay
regían desde el período de Batlle y Ordóñez, la
seguridad social, leyes de toda naturaleza, con un
desarrollo económico armónico, con contradicciones
pero armónico en general; el Uruguay le debe hoy
mucho de lo que tiene a ese periodo histórico.
Ese proceso que fue
armónico nacionalmente tenía cosas como la seguridad
social, mi padre que era carpintero había hecho tres
años de escuela, nos decía a nosotros: -el que no
aporta a la seguridad social es un delincuente- la
seguridad social es una necesidad de la sociedad,
estaban adquiridos esos conceptos.
En el año 58 eso
empieza a retroceder, y entonces hay que ubicar el
proceso del 58 comprendiendo dónde estábamos.
Nosotros creíamos que la Universidad podía ser un
centro y resolver los problemas. Y que el Estado
podía resolver los problemas. Estamos hablando de
1958, aún no había triunfado la revolución cubana, y
había fracasado ya estruendosamente y terriblemente
la revolución española. Pero había triunfado la
revolución china y se producían procesos en todo el
mundo.-
El estatismo se
superaba en lo que en el período a principios de
siglo Batlle y Ordóñez –que no era estatista-
señalaba que era necesario socializar, pero por
ahora debemos desarrollarnos nacionalmente,
decía. Seguía además muy atentamente los procesos
mundiales. Batlle y Ordóñez opinaba sobre la
revolución rusa, sobre Lenin.
Nosotros en el 58
pensábamos que podíamos tomar el cielo por asalto.
Lo pensábamos honestamente. Entonces en Paysandú en
el año 58, yo ya estaba en la Universidad en
Montevideo, pertenecía a la Federación de
Estudiantes del Interior (FEI), con el hoy
arquitecto Rubens Stagno, el 9 de octubre de 1958,
dimos una conferencia a los padres de los alumnos en
momentos en que el centro de estudiantes (CUDES)
había resuelto ocupar por primera vez en la historia
de Paysandú el Liceo Departamental, en defensa de
una Ley Orgánica para la Universidad de la
República.
Eso se concretó el 9
de octubre y se hizo un acto en la puerta del Liceo
Departamental al cual asistió todo Paysandú, porque
era un hecho nuevo, insólito, en defensa de la Ley
Orgánica para la Universidad y fue una manifestación
obrero estudiantil. Tiempo atrás y de manera
imprevista recuperé la grabación de ese acto, del
cual entregué copia a la Universidad, donde
participaron Betty Smucler por los estudiantes
magisteriales, César Spath Britos por FASAP, que
era un sindicato de la Central Sindical vinculada al
Departamento de Estado, que era a su vez Director
Técnico de la selección departamental de fútbol de
Paysandú, hecho no menor.
Carlos Cerrudo por el
Centro de Estudiantes Artigas (perteneciente al
Liceo Nocturno que funcionaba en el mismo edificio
del Liceo Departamental), Luis Mussio por Cudes,
Saúl Pérez Gadea, como profesor, Fernando Castro de
Comepa por el Plenario Obrero-estudiantil, yo hablé
como delegado de CUDES en la FEI, Héctor Mayea por
CEA, y el Dr. Pablo Zunín Padilla por los padres de
los alumnos.
Como se imaginarán la
asamblea de padres terminó en un tumulto. Porque
había padres que apoyaban la ocupación y padres que
se oponían. Entonces nosotros llamábamos a la
calma...había insultos.
La reunión siguiente,
de padres, se hizo en este local, entonces Ateneo de
Paysandú, y también terminó en un tumulto.
Ahora porqué digo
todo esto, y yo me caracterizo por ser polémico, yo
creo que la polémica sirve en la medida que sea
educada, que sea culta, respeto entre quienes
debaten, no hay otra forma de avanzar. Hoy por
ejemplo nosotros nos aprestamos a nuevos desafíos;
hay quienes dicen: le dan una computadora a los
niños y no le dan de comer. En mi época el Estado
daba todos los útiles, los textos, todo. Si hubiera
existido la computadora, también la hubiera dado.
Ahora porque no dar una computadora y dar de comer.
Hacer las dos cosas, porque contraponer, si el mundo
avanza en forma gigantesca por todos lados, si es
necesario nutrirse de todo el conocimiento, porque
en última instancia para la Universidad de la
República su deber es conectarse con todo el
pensamiento existente en la humanidad. No tiene
límites y es poder hacer la investigación más
profunda desde todo punto de vista. Hoy esa
necesidad tiene dificultades, a pesar de que hoy los
adelantos técnicos son impresionantes. Nunca como
ahora contamos con elementos para vincularnos con
todo el mundo.
No está permitido
decir no conozco tal cosa. Hoy se va a Internet y se
conoce y se tiene acceso. Lo que sí está permitido
es decir: esto no lo entiendo, vamos a analizarlo,
vamos a estudiarlo.
Por ejemplo: la
crisis económica de hoy ¿se entiende?, ¿alguien la
entiende?, muchos dicen ‘esto es una catástrofe’.
Yo opino al revés, yo opino que ésta es una gran
oportunidad que tiene la humanidad para hacer un
giro sustancial. Fundamental en la historia del
mundo; hoy se puede cambiar la historia del mundo si
hubiera la voluntad política de incidir en los
grandes centros de decisión del mundo. ¿Existe esa
posibilidad?: sí, claro que existe; el problema es
cómo se juntan esas voluntades.
La Universidad de la
República tiene fundamentalmente la necesidad de
juntar a la gente y vincularla al conocimiento.
En esta última
edición del día lunes en la contratapa de La
República hay una nota de la doctora Constanza
Moreira que se las recomiendo fehacientemente porque
es excelente. Habla de los problemas de la
Universidad, del rol de la Universidad, cómo conocer
a la gente, como llegar a la gente, como vincularse
con ella. Nosotros estamos hoy en una situación
mucho más complicada desde el punto de vista social,
que en el año 58, a pesar del gobierno de izquierda,
con el gobierno de izquierda.
La fractura social se
sigue desarrollando y sigue aumentando, no es culpa
de este gobierno pero se sigue profundizando. Sigue
aumentando en todas partes del mundo y la respuesta
a la fractura social es la organización de la gente.
Nosotros en el acto
del año 58 dimos una demostración de querer unir a
la sociedad, de que todos opinaran. Cuando escuchen
la grabación van a ver la polémica que hay, que hay
diferentes opiniones y eso es muy válido, tiene
valor desde el punto de vista de la sociedad y de la
gente.
El año 1958 no fue el
ombligo del mundo, fue en cierta medida un quiebre,
pero todo lo del 58 está replanteado hoy,
absolutamente todo. Mejores condiciones tenemos
probablemente hoy, mayor experiencia, pero estamos
en un panorama extremadamente complejo en la medida
que la Universidad no puede resolver los temas que
la afectan directamente y que son los que afectan al
país y que son los que están afectando al mundo.
Yo insisto: para
actuar en beneficio de la humanidad. Probablemente
tendremos sorpresas en que algunos jefes de Estado
se les ha dado por estatizar la banca, han tirado al
diablo todo lo que han aprendido y recurren a lo que
pueden.
Nosotros también
tenemos que recurrir a lo que podamos pero en
beneficio de la gente y con la gente, ése fue el
espíritu del 58.
Movimientos
estudiantiles
¿Cómo era el liceo
departamental en el año 58, y cómo era antes del
58? En un momento determinado, en el 56 ó 57, la
Dirección del Liceo estaba ejercida por el
Arquitecto Oscar Garrasino, y cuando se funda CUDES,
Centro Unico de Estudiantes Sanduceros, que
pretendía nuclear a todos los estudiantes, existían
cinco periódicos estudiantiles que salían
semanalmente con distintas orientaciones.
A raíz de esto, el
CUDES, sin coartar a ninguno de los cinco, editó un
periódico que resumía a todos ellos. El Director de
ese periódico que se llamaba Lucha Estudiantil era
Fernando Baccaro. Era un periódico de izquierda.
Reflejaba todos los sentimientos generalizados.
Además, las campañas
electorales de las agrupaciones, se hacían con
propaganda mural adentro del liceo, propiciada por
el propio Director del Liceo que encontraba eso como
un hecho natural, normal y sano de los estudiantes.
Nosotros nos sentíamos dueños de la casa de
estudio. Además teníamos alguna generación de
profesores, entre ellos estaba el padre del
compañero Molinolo (aquí presente), Carlitos
Estefanell, Saúl Pérez Gadea, seguramente me voy a
olvidar de un montón, pero por ejemplo el caso de
Manuel Martínez Haedo, que redactó con nosotros el
Estatuto del Centro de Estudiantes. Recuerdo que
Martínez Haedo era presidente del Club Paysandú, y
comenzaba las clases diciendo: ‘hay que leer Marcha,
hay que leer El Manifiesto Comunista’. Algunos se
asustaban cuando el profesor aconsejaba determinados
textos.
Recuerdo el caso de
Demócrito Beceiro, que era considerado un hombre
conservador, que decía a los estudiantes: ‘ustedes
tienen que leer los diarios, todos, leer las
noticias, comentarlas’. Había una actividad
importante, y éstos son hechos.
Deferentes etapas de
la historia
Hay que tener en
cuenta que nunca, nunca hubo en la historia de la
humanidad un desafío como el que está planteado
ahora; nunca lo hubo. El problema no es para los
jóvenes, es para todos. Los más veteranos podemos
aportar experiencia pero el que tenga la receta de
lo que hay que hacer miente.
Tenemos que trabajar
entre todos y ver qué es lo que se puede hacer. La
característica de las crisis, y yo insisto mucho en
el texto del Ingeniero Juan Grompone ‘La danza de
Shiva’, la explotación del hombre por el hombre no
fue una necesidad de la historia, fue un camino que
tomó la humanidad. No tuvo porqué ser así pero fue
así, y hasta que no se agote ese proceso, no va a
cambiar.
Pero estamos en una
etapa de agotamiento de las relaciones humanas en la
cual la explotación del hombre por el hombre entra
en conflicto en cosas absurdas, pero entra en
conflicto.
A principios de siglo
XX, una mujer dijo ‘socialismo o barbarie’ fue Rosa
Luxemburgo. En ese momento, en plena primera guerra
mundial, veía que el sistema iba a originar una
masacre, y así fue. Luego vino la segunda guerra
mundial y nuevamente otra masacre.
Vamos de crisis en
crisis, pero ahora, a diferencia de esas etapas de
la historia, es mucho más grave la situación, es más
compleja, los desafíos son más grandes y la
creatividad tiene que ser mucho más grande.
El otro día sostenía
un debate con un profesor de historia que no
admitía que el socialismo pudiera surgir
pacíficamente. Creo que está profundamente
equivocado, porque el avance tremendo que tiene hoy
la humanidad da para cambiar rápidamente de un
sistema a otro, en el mundo, más allá de la amenaza
permanente de la guerra.-
Nosotros contamos la
historia del 58, la del 68, la del 83, y nos
solazamos con lo que hicimos, eso no resolvió la
gran fractura que existe en la sociedad. Nosotros
tenemos hoy armas para hacerlo.
Refiriéndose a la
crisis del 29, mi padre me decía que siempre iba a
haber gente que se muriera de hambre. Bueno hoy
podemos decir que la humanidad puede abastecerse
absolutamente toda, se puede satisfacer las
necesidades de toda la gente. El problema es cómo
se organiza.
Hay una acumulación
tan grande de dinero que el capitalismo comete las
atrocidades más grandes.
Algunas personas han
explicado el problema técnico de la crisis en
Estados Unidos, pero no es un problema técnico. El
capital necesita invertirse y de lo contrario
especula y se corrompe y necesariamente entra en
crisis.
Me imagino el
problema que debe tener hoy el Ministro de Economía
Alvaro García con la plata que está entrando en el
Uruguay. Está entrando millonada de dólares. ¿Pero
en qué lo invierte con ganancia? Porque otra cosa
sería repartirlo entre la gente, pero eso no se
puede hacer, o se podría hacer si cambiaran las
reglas de juego a nivel universal.
Entonces los desafíos
de hoy a nivel universitario, sindical y político
son más graves que los nuestros en el 58. Los
jóvenes tienen que sentir que tienen el apoyo de los
veteranos para hacer una tarea de participación
mucho más activa, mucho más dinámica y que además no
tiene fronteras.
La participación hoy
no tiene fronteras. Compañeros: yo saco hoy vía
electrónica un texto y lo mando donde sea y me
contestan de la otra parte del Planeta. Hay un
intercambio permanente.
El Presidente de la
República es oncólogo y si mañana vienen científicos
de China y le dicen que un problema vinculado con la
especialidad se resuelve de determinada forma no va
a esperar a que primero se descubra en su país. Esa
apertura universal que tuvieron los grandes hombres,
por ejemplo, José Artigas tenía medios rudimentarios
comparados con los actuales, pero cuando lo
encerraron y no tenía recursos, no lo dejaban
comerciar ni cobrar impuestos, organizó a los
corsarios y salió a ganar los mares del mundo.
Murió en 1850 y en 53 seguía llegando la plata de
los corsarios a la Banda Oriental.
Hoy necesitamos
cabezas abiertas al mundo, a un mundo en plena
crisis. Tenemos bases para hacerlo, los jóvenes van
a recoger las experiencias que pudimos haber dejado,
aunque no se reúnan, como va a llegar al
proletariado y a la sociedad norteamericana lo que
ha hecho todo el mundo: cambios sustanciales.
Yo tuve un
intercambio de correo electrónico con Henry Engler,
lo relaté en alguna oportunidad. Fuimos
contemporáneos en el Liceo; le dieron un premio en
Estados Unidos y sacó una carta diciendo que a ese
país no iba. Le envíe un mail diciéndole: ‘estás
equivocado, vos tenés que ir a Estados Unidos. Que
te echen es otra cosa. Pero tenés que ir porque en
Estados Unidos hay gente como nosotros que va a
defender lo que defendemos nosotros’. Y Henry me
envió un correo diciendo que tenía razón, que estaba
equivocado pero que ya lo había rechazado.
Los universitarios
uruguayos tenemos que buscar la relación.
No tenemos que
desalentarnos pensando en que aquello fue algo
impresionante, tiene que servir para alentar.
Carlitos Estefanell,
Profesor del Liceo Departamental de Paysandú, que
nos alentaba a sacar periódicos estudiantiles,
permanentemente nos daba consejos de cómo escribir
un diario, un periódico, hacer una nota. Hay que
expresarse, comunicarse, vincularse. La crisis es
más grave pero hay más y mejores medios.
LA
ONDA®
DIGITAL |