El tiempo pasa
y nada cambia
por Félix Duarte

Cuando el tipo –gracias, Wimpi– un día se despierta y siente picazón en un lugar de su humana geografía, busca una pomada que tiene para eso y la aplica. Más el malestar sigue, varía en su intensidad o aparece en otro lugar. El tipo, entonces consulta. Días después, análisis mediante, el médico explica que esa molestia no es nada, pero el tipo tiene un desarreglo en su metabolismo y la comezón vendría a ser, más o menos, una señal del organismo, para que le den pelota al problema real, que es serio y es interno. Al Frente Amplio le pasa algo más o menos así.

 

Es casi como la tortura aquella de la gota de agua, despertar y escuchar lo que adelanta la radio, luego leer el diario. Siguen en carrera los “temitas” conocidos, con las idas y venidas de dichos y pareceres y la campaña, los candidatos y si no basta  ese “menú”, no hay día que alguien no hable y despierta avispas que de inmediato se unen al enjambre. Como esto último del compañero John Wayne Huidobro. Pasa como eso de la comezón. En un campo, suponer, pingos de variado pelaje trotan en libertad. Pero no hay nada, ni nadie, que ordene y encamine la tropilla.

 

En estos momentos hay varios centros de actividad en términos políticos. En cada uno, existen realidades operativas autónomas. Producen, comercializan y promocionan sus productos. Cada cual con su identidad, su ombligo y su lugar en el mundo. Mundo que viene a ser el entorno político del Uruguay. Y lo que es más curioso. Todos estos centros de actividad, conforman uno de los partidos políticos del Uruguay. Y además, lo que no es menor, es el partido que Gobierna en el Uruguay. Es como una empresa, con sucursales, en las que no tiene arte ni parte.

 

La cosa entonces no pasa por detenernos en cada una de estas expresiones,   unitarias y  autónomas. Cuantos más asuntos de estos que andan y cada cual con su libre albedrío existan, más festejarán los que quieren terminar con este Gobierno. Lo de querer es relativo. Necesitan terminarlo, para ellos poder seguir vivos. El tema es como no se entiende que el Frente ejecuta la música que ellos esperan escuchar. ¿Masoquistas o como se define hoy al FA? ¿En que se estará pensando cuando se actúa  cada cual en su chacra? No es una estrategia para llegar a buen puerto. 

 

En esto de las campañas y de los candidatos que ya asumen de tales y recorren el país en esa condición, sinceramente, como la antigua serial en TV blanco y negro se ha instalado otra dimensión desconocida. Si un extranjero, interesado en política, llega al Uruguay y el hombre para ambientarse lee, escucha, observa. Y se interesa y decide permanecer algun día más, para ver como son las elecciones en Uruguay y pregunta... “¿Cuantos días faltan para votar?” Al oír que falta un año y la mayoría de los candidatos no están elegidos...solo atina a decir...”lo que me dice... ¿Es broma?”

 

En esto de candidatos, de los primeros o segundos y otros absurdos extremos en los que se mueve este cambalache, copiamos de la prensa esto: “que me lo digan abiertamente. No me usen palabras raras, como consenso, lo mío es directo, no es un mensaje cifrado” (“La República” 19/11 Pág.5) Sobre esto del consenso, desde que el Frente existe ha sido un punto de referencia en toda su trayectoria. Obsesión sobre el tema del consenso tenía alguien que es pilar y columna fundamental de la fuerza política como fue el General, compañero Líber Seregni.

 

Compañeros de gran peso en la izquierda, estimados compañeros que acreditan trayectorias importantes y reconocidas como tales, en las últimas semanas y meses, al entrar a comentar de la situación de la interna del Frente Amplio, que había que levantar la mirada más allá de esta turbulencia de cosas chicas. Y daban como elementos cardinales para estructurar una estrategia, dos conceptos, que son dos centros sobre los que, paso a paso fue avanzando y creciendo y de pantalones cortos calza los largos y llega al Gobierno. Los conceptos: UNIDAD y CONSENSO.

 

Se ha dicho desde diferentes tribunas por calificados compañeros, que se debe encaminar la marcha detrás de la UNIDAD y del CONSENSO y las razones han sido profusamente enunciadas, debatidas y analizadas. También se ha manejado y para fundamentarlo, se han expuestos razones, de que al Frente Amplio, no le conviene de ninguna manera la confrontación en elecciones internas. Se dice para acercar argumentos a favor de esas elecciones internas, que todos los sectores políticos deben comprometerse al juego limpio y a manejarse y operar  con altura.

 

Si al final se desemboca en elecciones internas, en los hechos y sobre el terreno esos compromisos van a ser un ilustre cuento chino más. Aquí hay planteada una lucha de grupos por espacios de poder. El poder seduce a muchos. Es triste pero bastantes circunstancias que se han criticado antes, las pueden ver hoy, cuando entreabrimos las puertas de nuestra casa. Este Gobierno se está desgastando, se le está erosionando su base de sustentación, por toda esta charamusca, por toda esta pequeñez en la se halla sepultado. ¡Cuantos meses hablando de lo mismo! ¡BASTA!

 

Existe un compañero que muchas veces, en momentos complejos, pudo salir al ruedo y su aporte ajustó flojedades. Es alguien que, sin duda, detenta por derecho adquirido la mayor credibilidad en esta fuerza política tan cascoteada. Y más allá de lo que ocurra de aquí a un año, sea lo que sea, seguirá siendo el gran capital para el futuro de esta colectividad. ¿No podrá el compañero Tabaré Vazquez –no como el presidente sino como uno más del FA– incidir algo en el desbarajuste actual? Ah, nos olvidamos del autor de la cita sobre consenso. Es el compañero Pepe Mujica.

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