Inteligencia de EEUU
dice que éste puede dejar de ser
la primera potencia

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El Consejo de Inteligencia Nacional de Estados Unidos (NIC) en un informe conocido por estos días intenta hacer un diagnóstico lo más acertado posible, aunque sus autores admiten con humildad que no pretenden jugar a "adivinos de la bola de cristal".

 

En el informe, que se publica cada cuatro años, se afirma que "si bien Estados Unidos probablemente se mantendrá como el actor individual más poderoso, su fuerza relativa, incluso en el ámbito militar, declinará y las palancas de influencia norteamericanas serán más limitadas". Así, en el 2025, se prevé que EE. UU. se halle como uno más entre los actores mundiales más importantes, "con un papel preeminente en los asuntos globales" pero no tan decisivo como en el pasado.

 

"Estamos proyectando un mundo multipolar", señaló C. Thomas Fingar, presidente del consejo que ha elaborado el documento. "El momento unipolar ha terminado, o ciertamente habrá terminado en el 2025".

 

El informe que se entrega en momentos en que el nuevo presidente asuma el 20 de enero de 2009, anticipa para el año 2025 una drástica reducción de la influencia estadounidense en el mundo, tanto a nivel político como económico, así como un panorama sociopolítico que prevé la unificación de las dos Coreas, la ascensión de China como segunda economía mundial y potencia militar, así como el inicio de una nueva carrera nuclear en Oriente Próximo.

 

Según el informe remitido en los últimos días por el NIC -una sección dependiente del director de Inteligencia Nacional, John Michael McConnell-, "la reducción de las capacidades económicas y militares pueden forzar a EE UU a alterar sus prioridades a nivel doméstico y exterior". La conclusión es que, para dentro de 17 años, "EE UU será el país más poderoso del mundo", pero tendrá "un carácter menos dominante" que en la actualidad.

 

Un mundo multipolar

El informe anticipa además un mundo multipolar en el que países como Indonesia, Turquía y un Irán postclerical -estados predominantemente islámicos, pero fuera del núcleo árabe- se perfilarán para asumir papeles internacionales cada vez más relevantes.

 

Un cambio importante respecto a las estimaciones emitidas en 2004 se refiere a la situación energética. Si bien el texto previo entendía que los combustibles fósiles serían "suficientes para cubrir la demanda global", el nuevo informe anticipa "una transición hacia las energías limpias" a través de una "evolución tecnológica sin precedentes que tardará en tener resultados prácticos, dados los necesarios costes de infraestructura".

 

No obstante, "y si persiste la tendencia actual", China será la segunda economía más grande del mundo "y se convertirá en un poder militar líder" a lo largo de las dos próximas décadas. Uno de sus principales socios comerciales, Rusia, se convertirá en la quinta economía más poderosa del mundo, merced al "boom gasístico que se registrará a partir del año 2017".

 

En términos económicos, el informe anticipa una expansión del "capitalismo de estado", entendido como "un sistema de gestión económica que concede a los Gobiernos un papel relevante", en convivencia con los "modelos de desarrollo alternativo" que tendrán lugar en Rusia y China.

 

El informe del Consejo de Inteligencia Nacional advierte de que "el dólar podría perder su estatus como moneda de cambio en las reservas globales".

El mayor reto, según el estudio, será combatir el calentamiento global y su fuerte impacto en los próximos años. Habrá periodos de escasez de agua y comida a lo que podría añadirse un conflicto internacional por el petróleo.

 

 Este informe muestra los escenarios globales y probables en los próximos 15 años y, en esa línea, predice que China, India y Rusia incrementarán su poder sobre la influencia norteamericana. Además, señala que dentro de ese tiempo el dólar dejará de ser la moneda más importante del mundo y EE UU se enfrentará a periodos de escasez de agua y comida.

 

"Los próximos 20 años de transición a un nuevo sistema están cargados de riesgos", apunta el informe llamado Global Trends 2025. El mayor reto, según el estudio, será combatir el calentamiento global y su fuerte impacto en los próximos años. Habrá periodos de escasez de agua y comida a lo que podría añadirse un conflicto internacional por el petróleo.

 

Las economías de China, India y Brasil ofrecerán a EE UU más competición pero al mismo tiempo darán un sistema internacional más multipolar, que cambiará el escenario mundial, según el informe. Además, habrá más de un centro de poder y el uso y desarrollo de armas nucleares crecerá con la amenaza terrorista cada vez más evidente.

 

Uno de las predicciones de impacto de este informe del NIC, es el debilitamiento de Al Qaeda y del terrorismo en general. A pesar de que la organización de Bin Laden seguirá siendo peligrosa, los autores del informe constatan su negro futuro debido a la imposibilidad de alcanzar sus objetivos estratégicos y la desilusión entre muchos musulmanes y árabes por sus brutales métodos. El informe apunta hacia un aumento del peso geopolítico de estados musulmanes no árabes, como Turquía e Indonesia.

 

Con todo, Washington tiene en su mano cambiar estas predicciones. La Inteligencia norteamericana señala que el nuevo presidente de EE UU, Barack Obama, jugará un papel trascendental dentro de un escenario inhóspito para el país donde el futuro y el poder están en juego. El estudio asimismo concede posibilidades para solventar muchos de estos problemas que dependerán de las acciones de los principales líderes mundiales.

 

El tema de un posible declive de los EEUU, como primera potencia es un tema recurrente incluso por parte de intelectuales y politicos norteamericanos en ese sentido el periodista argentino Oscar Raúl Cardoso  escribe en el diario Clarín en fusión del informe NIC, lo siguiente: En un ensayo publicado durante la campaña presidencial, sobre la política exterior de su futura administración, Barack Obama desestimó la apreciación, largamente debatida y más intensamente aun en tiempos recientes, sobre un proceso de decadencia de Estados Unidos. "Ver el poder estadounidense en declinación terminal", escribió el entonces candidato presidencial en Foreign Affairs, "es ignorar la gran promesa y el propósito histórico de Estados Unidos en el mundo". Y, sin embargo, la más reciente literatura que le ha llegado sobre la materia -y que el diario francés Le Monde llama el nuevo "libro de cabecera" del presidente electo- contiene precisamente la afirmación que intentó negar. Y no se trata de un panfleto antiimperialista más, sino de una estimación hecha cada cuatro años por el Consejo de Inteligencia Nacional (National Intelligence Council), una suerte de reservorio intelectual de toda la estructura de inteligencia de ese país a la que entrega información estratégica.

Fuente: Europa Press,  Clarín

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