|
Atentado contra
glaciares de los Andes
Argentina-Chile y el proyecto “Pascua Lama”
por el profesor
Bernardo Quagliotti de Bellis
La transnacional
canadiense Barrick Gold Corporation, pretende
explotar la mina de oro más importantes del mundo
que se encuentra bajo tres glaciares de la
cordillera de los Andes, considerados como una de
las reservas acuíferas más abundantes y puras del
mundo.
Oro
en la cordillera de los Andes
La zona de Pascua
Lama se ubica a 300 kilómetros al noroeste de la
provincia argentina de San Juan y más allá de la
cordillera está en el desierto de Atacama -el más
árido del mundo- en territorio chileno a 600
kilómetros de Santiago de Chile .
En dicha zona, desde
hace unos años, la empresa canadiense Barrick Gold
Corporation ha presionado a los gobiernos de Chile y
Argentina, presentándoles el texto para la firma de
un acuerdo minero que permite la explotación de
yacimientos ubicados en la frontera andina de ambos
países; tratado que en oportunidad dieran su
conformidad los entonces presidentes Eduardo Frei
Ruiz Tagle (Chile) y Carlos Menem (Argentina) el
29 de diciembre de 1997, sin haber sido consideradas
y analizadas todas las consecuencias negativas que
el proyecto pudiera tener para los valles andinos.
Se trata de un “ecoterrorismo” lo calificó Jorge
Carrera, o “ El exilio del Cóndor”, como Julián
Alcayata tituló su libro donde denuncia con
suficientes pruebas los orígenes ocultos del
mencionado tratado.
¿Quién es Barrick
Gold Corporation?
Esta transnacional
canadiense, con sede en Toronto es una de las
compañías productoras de oro más grande del mundo
-primera en Canadá y tercera en el planeta- fundada
por el multimillonario traficante de armas, el saudi
Adnan Khashoggi, cuyo principal asesor fuera
-entre 1985-1989- George Bush (padre)
Esta compañía posee
minas activas en Estados Unidos, Canadá, Perú,
Tanzania y Chile en el yacimiento de oro “El Indio”
donde en 1993 y en 1997 sufrió dos emergencias por
contaminación de cianuro afectando a las ciudades de
Vicuña, La Serena y Coquimbo. En el aspecto fiscal,
en diez años de explotación no ha abonado ningún
canon al gobierno chileno. Actualmente el gobierno
de Bachelet habla de aplicar un impuesto a la
minería a través del proyecto de ley denominado
“Royalty II”.
Además, según un
artículo de “The Times”, la transnacional tuvo
activa participación en el escándalo Irán-Contras;
luego en la guerra civil en la República
Democrática del Congo; financió el levantamiento de
los tutsi y conjuntamente con la Anglo American
obtuvo importantes ganancias al lograr concreciones
mineras de oro, diamantes y petróleo en dicho país.
Anteriormente
-gracias a la influencia de Bush (padre), en 1996
había logrado que el dictador de Indonesia Suharto
le vendiera -irregularmente- la mina de oro de
Busag. En 1994,( gobierno de Patricio Aywin) el
actual presidente de Barrick -Meter Munck- ,
acompañado por directores de la empresa (el
venezolano Gustavo Cisneros, el ex premier de Canadá
Brian Mulrone y el potentado chileno Andrónico
Luksic) entraron a La Moneda para conversar con
el gobierno chileno , interesados a explotar el
yacimiento aurífero más grande del mundo: Pascua
Lama, ubicado en la tercera región de Chile
(Copiapó) , dispuestos a invertir 1.500 millones de
dólares en el mega proyecto a “tajo abierto”.
En 1997 (gobierno en
Chile de Eduardo Ruiz Tagle), el “lobby” que
configuró la Barrick Gold Cop. se dispuso a
redactar las cláusulas de un tratado fronterizo
destinado a favorecer el desarrollo de los mega
proyectos que figuran en su agenda.
Se pregunta Juan
Alcayaga: ¿Es posible pensar que las leyes a favor
de la compañías mineras extranjeras que se habían
promulgado en Chile y el proyecto en Argentina de un
tratado minero entre ambos países, sean producto de
la simple casualidad y/o de la ideología de la
globalización?
El
proyecto minero “Pascua Lama”
En 1996, (gobierno de
Eduardo Frei Ruiz Tagle) la Barrick Co. descubrió
una falla muy promisoria denominada “Pascua” vecina
a las reservas en oro y plata que se ubican en el
sector denominado “La Esperanza,”
Fue en el año 2000,
(gobierno de Ricardo Lagos) cuando la empresa
canadiense presentó su proyecto que el gobierno
chileno lo aprobó sin mayores cuestionamientos,
aunque el coordinador del “Observatorio
Latinoamericano de Conflictos Ambientales” (OLCA)
-César Padilla- indicara que en el estudio se
omitíó la presencia de glaciares, hecho que fuera
denunciado por los agricultores de la zona.
Las exploraciones
realizadas indican que toda una extensa zona de la
cordillera de los Andes tiene un potencial minero
de 17 millones de onzas de oro y 560 millones de
onzas de plata, las que sumadas con las del sector
Veladero -donde participa también la transnacional-
la cifra total asciende a 26 millones de onzas de
oro.
El proyecto, al
considerar obras y operaciones en territorio
chileno como en el argentino tiene un carácter
binacional. El Tratado minero con Argentina tiene
una historia -para muchos políticos y analistas-
una historia oficial y conocida, pero también un
origen más oculto. Un antecedente fue el Tratado de
Paz y Amistad, suscrito en el Vaticano el 29 de
noviembre de 1984 y luego el Acuerdo de
Complementación Económica Nº 16 de agosto de 1991 y
sus Protocolos.
El área de
operaciones fue establecida por la cláusula que
permitió aprovechar en forma conjunta los recursos
naturales ubicados en ambos lados de la frontera,
la que luego permitió acordar un tratado sobre
integración minero que, finalmente es aprovechado
por transnacionales que explotan una riqueza minera
no renovable, sin pagar impuestos a la renta en
ninguno de los dos países, quienes , además,
ceden soberanía sobre esa parte de sus respectivos
territorios.
La transnacional
Barrick, si el proyecto es aceptado por ambos
países, esperan poner en marcha en operaciones en el
2009 con una vida útil de 20 años. El resultado
sería producir 615.000 onzas de oro, 18,2 millones
de onzas de plata y 5.000 toneladas de concentrado
de cobre al año.
¿Y los glaciares?:
vida o muerte de los valle andinos
El inmenso yacimiento
de oro y plata “Pascua Lama”, que se ubica en el
territorio cordillerano de la Tercera y Cuarta
Región de Chile, se encuentra bajo tres glaciares:
Toro I, Toro II y Esperanza. Desde hace veinte años
la transnacional Barrick, a los fines de facilitar
sus exploraciones ha construido caminos sobre los
glaciares, que por el peso de sus maquinarias ha
provocado el desplazamiento de masas de hielo que
-según la Dirección General de Aguas de Chile-
disminuyeron el volumen de sus masas entre un 56 %
y un 70 %.
Es importante
considerar que dicho glaciares -al igual que otros
andinos - son inmensos reservorios de agua que en el
caso de los valles chilenos de la seca zona norte
chilena recostados a la cordillera, permiten
explotar una importante actividad agrícola que es
la principal -por no decir la única- fuente de
sustento de miles de personas que los habitan. El
deshielo provocado para alcanzar los yacimientos
minerales denunciados por la transnacional Barrick,
llevaría a que el costo medio-ambiental del área
alcance perfiles graves pues sería necesario
aplicar la lixiviación, método para separar del oro
y la plata los materiales estériles, mediante la
aplicación de cianuro y arsénico disueltos en agua,
que indefectiblemente contaminarían aguas
superficiales y subterráneas del río San Juan y
las tierras del Valle del Huasco.
El tema “Pascua Lama”
tiene alcance mayor, pues su puesta en marcha
podría servir de antecedente para otras
explotaciones similares en la frontera binacional
andina que hasta ahora estuvo protegida por leyes de
ambos países. Y es más, si las posibles
explotaciones no tuvieran restricciones para
transnacionales como Barrica, Strata o Angloamerican,
no solamente se alterarían ecosistemas que regulan
vientos y lluvias de amplias zonas del Cono Sur,
sino que afectarían el presente agrícola y la
provisión de agua , en tiempos que existe conciencia
de la ascendente escasez de dicho recurso. La
transnacional ya ha anunciado que deberá utilizar
unos 300 litros de agua por minuto en sus faenas
productivas.
En cuanto a los
glaciares, la transnacional indicó a la Comisión de
Medio Ambiente chilena que presentarían un “Plan de
Manejo de Glaciares” que consistiría trasladar 24
hectáreas de glaciares a dos kilómetros de
distancia, utilizando bulldozers y explosivos.
¡Realmente un gravísimo atentado!. Hasta ahora no
existen antecedentes sobre el traslado de los
mismos; por el contrario se conoce la destrucción
de ellos para realizar faena mineras. Trasladar
300 .000 metros cúbicos de hielo es algo que no se
ha realizado nunca. A este atentado a la naturaleza
muchos experto lo consideran un “ecocidio”
(destrucción de ecosistema” Observatorio
Latinoamericano de Conflictos Ambientales”· ha
indicado que actualmente en Los Alpes y en
Australia, se está estudiando ala posibilidad de
crear cubiertas de protección para los hielos;
mientras que en Sudamérica donde hay cambios
climáticos en zonas muy vulnerables eso no ha sido
comprendido.
LA
ONDA®
DIGITAL |