Canciller Amorin el no pago de
Ecuador afectará a toda la región

El presidente ecuatoriano Rafael Correa ha decidido suspender el pago de la deuda externa por considerarla ilegal. Correa considera que la deuda casi en su totalidad es ilegítima y ordenó que no se transfieran los 30,6 millones de dólares de los intereses de los bonos Global 2012. El presidente ecuatoriano, explicó que "Ecuador se encuentra en mora de su deuda externa y aceptamos toda la responsabilidad por este hecho, yo he ordenado no seguir pagando esa deuda". La deuda externa de Ecuador asciende a 3.800 millones de dólares.

 

El posible no pago por el gobierno de Ecuador de la deuda contraída junto al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), para la construcción de la usina hidroeléctrica de San Francisco, producirá un “efecto muy dañino” no solamente a Brasil, sino a toda la región. La advertencia fue hecha el martes (9) por el ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, durante reunión de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa Nacional (CRE).

 

Durante su exposición a los senadores de la comisión, el ministro recordó que el préstamo fue firmado de acuerdo con las reglas del Convenio de Pagos y Créditos Recíprocos (CCR) de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), cámara de compensación donde se realiza, a cada cuatro meses, un encuentro de cuentas de créditos y débitos de los países signatarios. La deuda puede ser considerada “irrevocable”, según Amorim, por las propias reglas del CCR.

 

-El riesgo de los países de América del Sur es generalmente considerado alto. Lo que hace el riesgo administrable es el CCR. Si ocurre un défault, habrá un malo impacto sobre América del Sur – observó Amorim.

 

El día 20 de noviembre, recordó el ministro, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció la decisión de recurrir a la Cámara Internacional del Comercio, en Paris, contra el pago del préstamo, bajo los argumentos de cobro de intereses sobre intereses y de que parte de los productos no habría sido proveniente de Brasil. Un día antes, relató Amorim, el embajador brasileño en Quito, Antonino Marques Porto, había visitado la cancillería ecuatoriana y no había sido informado de la decisión.

 

El financiamiento concedido a Ecuador, en 2000, fue de US$ 243 millones. El primer plazo fue pagado en junio de 2008, y el segundo vence a finales de diciembre. Según el ministro, el gobierno ecuatoriano viene informando que pretende pagar todos los plazos del préstamo hasta la decisión final de la Cámara en Paris.

 

El vicepresidente del BNDES, Armando Mariante Carvalho, dijo a los senadores de la comisión que hasta el momento no existe insolvencia. Todavía así, afirmó que está “sorprendido y decepcionado” con la actitud del gobierno de Ecuador. Según Carvalho, el cobro de intereses ocurrió a causa de un pedido hecho por el gobierno ecuatoriano para que no empezaran a pagar el préstamo mientras la obra estuviera en marcha.

 

Relató todavía que todas las exportaciones brasileñas beneficiadas por el préstamo fueron realizadas.

 

El senador Aloizio Mercadante (PT-SP) consideró “incomprensible” la forma como el gobierno de Ecuador busca para “administrar a sus dificultades”. Así como Amorim, advirtió para el hecho de cuestionarse sobre una operación hecha bajo las reglas del CCR, donde nunca se registró ningún no pago de deuda.

 

-Si en esta crisis internacional de crédito no se preserva el CCR, el proceso de integración regional será atingido – advirtió Mercadante.

 

El senador Arthur Virgílio (PSDB-AM) dijo que está “impresionado” con la actitud de Ecuador, un país pequeño, como observó, que “cerrará más puertas que abrirlas” con esta iniciativa. Los contractos, afirmó el senador Francisco Dornelles (PP-RJ), al concordar con Virgílio, son “hechos para ser cumplidos”. Para Dornelles, el Palacio del Itamaraty debería analizar la posibilidad de existencia de un “movimiento conjunto” para perjudicar a Brasil. La misma preocupación fue mencionada después por el senador Flexa Ribeiro (PSDB-PA).

 

El senador Heráclito Fortes (DEM-PI), presidente de la CRE, quiso saber si, bajo las normas de la Aladi, un país conseguiría dejar de pagar un préstamo hecho basado en las normas del CCR. En respuesta, Armando Mariante Carvalho recordó que el sistema es multilateral. Una posible insolvencia, por lo tanto, perjudicaría a todos los países miembros del sistema.

 

Fuente: Agência Senado -Federal de Brasil

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