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La caída de Sadam hace 5 años,
y el final de Bush el 20 de enero
Informe por Miguel Máiquez
El
sábado 13 diciembre se cumplieron cinco años de la
captura de Sadam Husein por parte de soldados
estadounidenses. Eran las ocho y cuarto de la tarde
del 13 de diciembre de 2003. Habían pasado ocho
meses desde la invasión de Irak y siete desde el
derrocamiento de su régimen.
El dictador iraquí estaba
escondido en lo que se definió como un "agujero de
arañas", un zulo apenas oculto en una granja al sur
de Tikrit, su ciudad natal. Presentaba el aspecto de
un anciano cansado y enfermo, con el cabello y la
barba crecidos. Se entregó sin oponer resistencia.
Tres años después fue ahorcado en Bagdad.
Décadas de cruel tiranía en
Irak, la primera Guerra del Golfo, el 11 de
septiembre, Afganistán, el "eje del mal", el cuento
de las armas de destrucción masiva, los desafíos,
los interminables e inútiles debates en la ONU, las
manifestaciones de millones de ciudadanos en todo el
mundo contra la guerra, la invasión y, finalmente,
el arresto y el patíbulo.
Y, sin embargo, la guerra
estaba aún lejos de acabarse. Desde entonces,
decenas de miles de muertos (civiles y militares),
torturas y escándalos políticos y económicos,
cientos de atentados, un país destrozado, miles de
millones de dólares en pérdidas...
Esta misma semana, 13 muertos
en Bagdad (con la ciudad en toque de queda ante el
aniversario de este sábado), y al menos otros 47 en
un atentado suicida en un restaurante en Kirkuk.
Un lustro después de la caída
de Sadam, a Irak le falta aún un largo y complicado
camino para ser realmente una "misión cumplida",
la desafortunada frase que pronunció en 2005 el
presidente de EE UU, George W. Bush.
No será él, en cualquier caso,
quien se encargue de ello. Cuando el próximo mes de
enero Bush abandone la Casa Blanca, el nuevo
presidente electo, Barack Obama, recogerá una
herencia que no le será fácil corregir.
Al final, el agujero de las
arañas ha acabado convirtiéndose en un gran agujero
negro, tanto para el gobierno de EE UU como para la
población iraquí.
Lo más relevante de estos cinco
años, un balance y las perspectivas de futuro, en
las siguientes 20 claves:
El costo humano
Más de 2.2 millones de personas
han sido desplazadas internamente durante la guerra
y la posguerra, y otras tantas viven como refugiados
en países limítrofes, como Siria y Jordania. Estas
cifras representan alrededor del 15% del total de la
población de Irak, estimada en unos 27 millones de
habitantes.
En estos cinco años han muerto
más de 4.000 soldados estadounidenses (sólo 171 de
ellos fallecieron durante la invasión) y han
resultado heridos 30.000. También han fallecido 175
soldados británicos y unos 140 de otros países,
entre ellos, 33 italianos, 20 polacos, 18
ucranianos, 11 españoles (incluyendo siete agentes
del CNI y un comandante de la Guardia Civil)...
El número de víctimas civiles
no se sabe a ciencia cierta. Bush dijo hace algunos
meses que ronda las 30.000. Otras fuentes, las
estimaciones más bajas, elevan esta cifra a 82.000.
La mayoría hablan de 600.000 iraquíes muertos y
algunos, contando causas directas e indirectas,
hasta de un millón.
A pesar de que la violencia ha
decrecido considerablemente en los últimos meses,
prácticamente a diario se siguen produciendo
ataques, escaramuzas o atentados. Según la ONU, la
violencia se ha convertido en la principal causa de
muerte entre los hombres iraquíes de 15 a 59 años
desde 2003.
Desde el comienzo de la
invasión han muerto en Irak 174 periodistas, entre
ellos, dos españoles, José Couso y Julio Anguita
Parado.
Los atentados sin fin
Desde la caída de Sadam, los
atentados, muchos de ellos cometidos por suicidas,
han sido el pan nuestro de casi cada día. Miles de
personas han perdido la vida en ellos, ante una
opinión pública occidental cada vez más
insensibilizada, como resultado de la repetición
continúa de noticias similares.
El acto de violencia más brutal
en estos cinco años ocurrió el 14 de agosto de 2007
en la provincia de Nínive. La explosión de cuatro
camiones bomba mató al menos a 250 personas (se
llegó a hablar de medio millar de muertos).
La siguiente cronología, con
datos recogidos por la agencia Efe, resume los
atentados más graves. A las cifras frías de los
muertos hay que sumar las de los supervivientes: las
familias, los seres queridos, los huérfanos, los
heridos y los mutilados, el clima de terror
continuo.
- 29.08.2003. Al menos 85
muertos, entre ellos el ayatolá Al-Hakim, máximo
líder chií, al explotar un coche bomba junto a la
mezquita del Imán Ali, en la ciudad santa de Nayaf.
- 01.02.2004. Dos terroristas
suicidas causan la muerte de al menos 105 personas
en las sedes de los dos principales partidos kurdos
en Erbil.
- 02.03.2004. Una cadena de
atentados suicidas casi simultáneos -cinco en
Kerbala y cuatro en Bagdad- causa al menos 181
muertos, coincidiendo con el día de la Ashura chií.
- 28.02.2005. Al menos 125
muertos al explotar un coche bomba frente a un
centro médico en Hilla.
- 16.07.2005. Al menos 98
muertos y 152 heridos al accionar un suicida una
carga explosiva junto a un camión de combustible en
Al Musayeb.
- 14.09.2005. Al menos 113
muertos y 162 heridos al explotar un coche bomba en
el barrio chií de Kadimiya, al norte de Bagdad.
- 18.11.2005. Al menos 83
muertos en un doble atentado suicida contra sendas
mezquitas en Janakin.
- 05.01.2006. Más de cien
muertos y decenas de heridos en dos atentados
suicidas perpetrados en la ciudad santa chií de
Kerbala y en Ramadi, bastión insurgente.
- 23.11.2006. Al menos 203
muertos y más de 250 heridos al explotar seis coches
bomba y varios proyectiles de mortero, en el barrio
chií de Ciudad Sadr, en Bagdad.
- 16.01.2007. Al menos 105
muertos como consecuencia de una cadena de atentados
en Bagdad. De ellos, 70 perecieron en un ataque a la
Universidad.
- 03.02.2007. Un total de 131
muertos y 305 heridos al explotar un camión bomba en
un céntrico mercado de Bagdad.
- 06.03.2007. Al menos 105
peregrinos chiíes muertos y otros 190 heridos al
hacer explotar dos suicidas los cinturones que
llevaban cargados con explosivos en Hilla.
- 27.03.2007. Al menos 152
muertos y más de 300 heridos en un doble atentado
con camión y coche bomba, en Tel Afar. Un día
después, al menos otros 47 civiles perdieron la vida
en los ataques de represalia por esos atentados.
- 18.04.2007. Al menos 176
muertos y casi 200 heridos en jornada sangrienta en
Bagdad. Sólo en uno de los atentados, al menos 140
personas murieron tras una explosión en una plaza
del céntrico distrito de Sadriya.
- 07.07.2007. Un total de 156
muertos al explotar un camión cargado con explosivos
en un mercado de la zona de Amarli, al norte de
Bagdad.
- 16-07-2007. Al menos 83
muertos en un doble atentado en Kirkuk. La explosión
más grave tuvo lugar en un mercado, donde estalló un
camión cargado de explosivos. La segunda tuvo como
blanco la sede del Unión del Pueblo del Kurdistán (UPK).
- 14.08.2007. Los mencionados
250 muertos de Nínive. Los ataques tuvieron como
blanco la pequeña comunidad religiosa kurda de los
yazadíes.
- 01.02.2008. Un total de 98
muertos en un doble atentado contra dos mercados de
animales domésticos en Bagdad, perpetrado por dos
mujeres suicidas, una de ellas discapacitada mental.
El despilfarro económico
En los días previos a la
invasión, Bush fijó el coste de la guerra entre
50.000 y 60.000 millones de dólares. Actualmente,
los cálculos más conservadores sitúan esta cantidad
en un billón de dólares, y el premio Nobel de
economía Joseph Stiglitz eleva la cifra hasta los 3
billones, un coste que Bush ha calificado de
"exagerado".
"El fraude, el despilfarro, el
abuso y la corrupción en Irak han obstaculizado la
reconstrucción, la producción de petróleo no ha
excedido los niveles de antes de la guerra, y los
servicios de luz y agua potable no están disponibles
para la mayoría de iraquíes" (de un informe del
Comité de Asignaciones del Senado de EE UU, del
pasado 11 de marzo).
Un país deshecho
Millones de iraquíes carecían
aún de acceso a agua potable y a atención sanitaria
cinco años después del inicio de la guerra, en lo
que el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)
considera "una de las más graves situaciones
humanitarias del mundo".
Casi un tercio de la población
-unos ocho millones de personas- necesita ayuda de
emergencia para sobrevivir.
Según la Organización Mundial
de la Salud (OMS), siete de cada diez pacientes
heridos de gravedad en algún hecho de violencia en
Irak mueren en las unidades de urgencias y cuidados
intensivos por la escasez de personal médico, así
como por la falta de medicinas y equipamiento.
Un estado federal y desunido
Aprobada en referéndum popular
el 15 de octubre de 2005, con el 78% de los votos,
la actual Constitución iraquí describe Irak como un
estado federal, en un intento de dar respuesta a los
intereses contrapuestos de las diferentes
comunidades que lo integran.
Minorías en guerra
La antes hegemónica minoría
sunní ha perdido sus privilegios frente a chiíes y
kurdos, que controlan el Gobierno, el Parlamento y
el Ejército. Por otra parte, la llegada de los
combatientes de Al Qaeda ha puesto en una situación
muy difícil a los sunníes más moderados. Sunniés y
chiítas han estado inmersos durante estos años en
una auténtica guerra civil.
Un gobierno a medias
El 30 de enero de 2004 se
celebraron las primeras elecciones legislativas, que
ganó la chií Alianza Unida Iraquí. Ibrahim al Yafari
fue elegido primer ministro. En abril, el kurdo
Yalal Tabalabani fue nombrado nuevo presidente.
Tras la aprobación de la nueva
Constitución, el 15 de diciembre de 2005 tuvieron
lugar primeras elecciones parlamentarias. Chíies y
kurdos revalidaron victoria.
Aunque teóricamente
independiente, y surgido de unas elecciones
democráticas, el Gobierno iraquí sigue de hecho bajo
la tutela de EE UU y dependiendo de Washington para
mantener la seguridad en el país. En amplias zonas
del país, el líder chií Muqtada Al Sadr y sus
insurgentes tienen tanto poder o más que el propio
Gobierno.
El poder administrativo lo
ostenta actualmente el Gobierno que preside el chií
Nuri al Maliki, el primer ejecutivo estable tras la
invasión que acabó con el régimen de Sadam.
Integrado, en principio, por ministros de todas las
tendencias (sunníes, chiíes y kurdos), su
continuidad se ha visto amenazada tras la retirada
de varios grupos políticos, que coinciden en acusar
a al Maliki de gobernar sin consenso.
Su autoridad tiene, además, la
limitación que supone la presencia en el país de
unos 156.000 soldados extranjeros.
Las tropas extranjeras
Cerca de 40 países, entre ellos
España, que secundó la invasión con el Gobierno de
José María Aznar, contribuyeron con sus tropas en
2003 a la coalición multinacional desplegada en
Irak.
Más del 50%, sin embargo, ya ha
abandonado el país. Es el caso de España, que retiró
sus tropas a finales de abril de 2004 tras dar la
orden en marzo el recién elegido presidente, José
Luis Rodríguez Zapatero; Singapur, Nicaragua, la
República Dominicana, Honduras, Filipinas, Noruega,
Tailandia, Nueva Zelanda, Tonga, Hungría, Portugal,
Holanda, Ucrania, Bulgaria, Japón, Italia,
Eslovaquia, Dinamarca, Lituania, Australia, Georgia,
Kazajistán, Polonia y Bosnia Herzegovina, el último
país en hacerlo.
Según cálculos de la agencia
Efe, en torno a 156.000 efectivos integran
actualmente la fuerza internacional desplegada en el
país árabe, compuesta mayoritariamente por
estadounidenses, y dentro de la cual también
participan el Reino Unido, Corea del Sur, Rumanía y
otros países en un número más reducido. Corea del
Sur ya ha anunciado la retirada de sus tropas para
el próximo día 20.
Estados Unidos invadió Irak con
150.000 soldados, y ha llegado a desplegar a 160.000
en ocasiones especiales, como el referéndum
constitucional de 2006 o durante periodos de
especial violencia.
En julio de 2008, el
contingente estadounidense se redujo hasta los
146.000 soldados tras la retirada de unos 24.000,
cifra que siguió rebajándose hasta los 140.000
efectivos hasta septiembre. En enero de 2009, está
previsto que una de las brigadas, integrada por
cerca de 5.000 soldados, no sea reemplazada.
El Reino Unido, por su parte,
es el segundo país en número de efectivos: 4.000 en
la actualidad, todos ellos en Basora, en el sur de
Irak.
Los derechos humanos
Irak sigue siendo uno de los
países más peligrosos del mundo en lo que se refiere
a los derechos humanos, según informe de Amnistía
Internacional del pasado mes de marzo.
En el mismo informe se señala
que siguen recibiéndose informes de detenciones
arbitrarias, reclusiones y tortura incluso en las
provincias kurdas, y que la disidencia política
pacífica apenas se tolera. Se ha detenido sin cargos
a opositores políticos, y los homicidios por motivos
de ‘honor' (mujeres que mueren a manos de sus
familias) continúan siendo un problema.
Abu Grhaib
La ocupación de Irak ha sido
también el escenario de uno de los episodios más
negros de la historia reciente de EE UU: las
torturas y abusos perpetrados por soldados
estadounidenses a prisioneros iraquíes en la cárcel
de Abu Ghraib, un lugar que ya era tristemente
famoso, a su vez, por las torturas del régimen de
Sadam a sus prisioneros políticos.
Los hechos ocurrieron a
principios del 2003 y fueron cometidos por el
personal de la Brigada 372 de la Policía Militar de
los EE UU, agentes de la CIA y contratistas
involucrados en la ocupación de Irak. La historia
salió a la luz gracias a diversos informes e
informaciones periodísticas, y al darse a conocer
fotografías de las torturas que conmocionaron a la
opinión pública mundial.
El Departamento de Defensa
expulsó a 17 soldados y oficiales del servicio y
siete soldados fueron acusados de abandono del
servicio, maltrato, asalto agravado y lesiones
personales. Otros siete soldados fueron sentenciados
a prisión, rebajados de rango y dados de baja del
servicio en forma deshonrosa. Dos más, el
especialista Charles Grane y su novia Lynndie
England, fueron sentenciados a 10 y 3 años de
cárcel. La responsable de la prisión, Brigadier
General Janis Karpinski, fue rebajada de su rango a
coronel.
En 2006, una veintena de
asociaciones de derechos humanos demandaron al
entonces secretario de Defensa de EE UU, Donald
Rumsfeld y a otros cargos estadounidenses en el
Tribunal Supremo alemán de Karlsruhe por crímenes de
guerra.
El pasado jueves, la comisión
de Servicios Armados del Senado de EE UU hizo
responsable a Rumsfeld y a otros altos cargos de los
abusos cometidos, tanto en Abu Ghraib como en
Guantánamo.
El informe, presentado por el
ex candidato republicano a la presidencia John
McCain y por el demócrata Carl Levin, destaca que
"el abuso de detenidos no se puede atribuir
simplemente a 'malas hierbas' que actuaban por su
cuenta" y considera que consideran que el origen del
uso de estos métodos será un memorándum firmado por
Bush el 7 de febrero de 2002 en el que declaraba que
las Convenciones de Ginebra no protegen a los
detenidos sospechosos de ser miembros de Al Qaeda o
del movimiento talibán.
Hasta ahora, la Casa Blanca ha
culpado siempre a mandos intermedios.
Blackwater
Uno de los momentos de mayor
tensión entre los gobiernos estadounidense e iraquí
fue el llamado caso Blackwater. En 2007, cinco
miembros de esta empresa de seguridad privada
(utilizada por EE UU como apoyo a sus tropas en Irak
y Afganistán) dispararon sin provocación previa
sobre civiles desarmados en Bagdad y mataron a 14
personas, ninguna de ellas pertenecientes a la
insurgencia.
Fueron acusados de homicidio y,
finalmente, el pasado lunes se entregaron, junto con
un soldado, ante las autoridades federales
estadounidenses.
El petróleo
El control de los enormes
recursos petroleros iraquíes fue una de las
principales causas de la guerra. No obstante, cinco
años después, estas reservas no han logrado frenar
el alza del precio del crudo.
Irak era, hasta el embargo
impuesto por la ONU en 1991, el segundo país
exportador de petróleo después de Arabia Saudí.
Miembro de la Organización de Países Exportadores de
Petróleo (OPEP), el país se encuentra actualmente
excluido del sistema de cuotas del cartel debido a
la inestabilidad y la violencia que padece, y su
producción ronda actualmente los 2,3 millones de
barriles diarios, informa Efe.
Beneficiados
Uno de los pocos beneficiados
de la guerra ha sido, probablemente, la empresa
Kellog Brown and Root, ex filial de Halliburton, una
compañía de servicios petroleros que estuvo dirigida
por el actual vicepresidente de EE UU, Dick Cheney,
y que ha obtenido importantes contratos destinados a
alimentar a soldados, suministrar combustible y
construir infraestructuras para el Ejército de EE UU
desplegado en Irak.
Según Defense Industry Daily,
las actividades de esta empresa le han reportado
ingresos de 15.400 millones de dólares (9.865
millones de euros).
Afganistán
Obsesionado por la guerra de
Irak y empantanado en los problemas que ha
conllevado la ocupación, el Gobierno de EE UU dejó
de lado la situación de Afganistán, cuya solución
parece ahora más lejos incluso que hace cinco años.
"Se suponía que la de
Afganistán iba a ser la guerra justa, la guerra que
EE UU iba a ganar, pero, debido a la desatención de
la Administración Bush, incluso la guerra justa va
mal" (The New York Times en un editorial).
Oriente Medio
La guerra en Irak durante los
cinco años transcurridos desde la caída de Sadam ha
contribuido de un modo muy importante a la
radicalización del conflicto general en Oriente
Medio, y particularmente entre israelíes y
palestinos y en Irán.
La política de la
Administración Bush ha eliminado a Estados Unidos
como potencia respetada por todas las partes a la
hora de mediar, y ha alimentado el odio de los
grupos más extremistas, que han encontrado en la
guerra de Irak una justificación para sus actos.
Los otros desastres
Junto a la catástrofe humana y
económica, la invasión trajo también un desastre
cultural sin precedentes.
Además de los daños causados en
restos arqueológicos y del abandono de yacimientos
(unos 10.000 fueron dejados a su suerte y han sido
pasto de ladrones y saqueadores) y de bienes
culturales de todo tipo, los hechos más graves se
produjeron a los pocos días de la toma de Bagdad,
cuando, ante la pasividad de las tropas de
ocupación, se produjo el saqueo del Museo Nacional
de Bagdad (más de 200.000 piezas robadas) y de la
Biblioteca Nacional.
Las piezas sustraídas van
recuperándose poco a poco, pero una gran parte del
daño perpetrado es ya irreversible.
También los daños
medioambientales consecuencia de las guerras (ésta y
la Primera Guerra del Golfo) han sido importantes.
EE UU usó armas con uranio empobrecido, un elemento
altamente contaminante y que puede resultar tóxico,
según informes de Naciones Unidas. Se calcula que al
menos 350 lugares de Irak fueron contaminados
durante los bombardeos.
Lo que piensan los iraquíes
Una encuesta realizada entre
2.000 iraquíes, encargada por la BBC, ABC News y NHK,
y publicada a finales del año pasado, revelaba que
cerca del 70% consideraban un fracaso la actuación
las tropas estadounidenses.
Además, el 60% de los iraquíes
opinaba que los ataques contra las fuerzas lideradas
por EE UU están justificados (afirmación que
compartía el 93% de los sunníes, frente al 50% de
los chiíes).
A pesar de todo, los iraquíes
son optimistas: más del 50% piensan que sus vidas
son buenas, por lo menos desde los últimos tres
años, según otra encuesta posterior encargada hace
unos meses por los mismos medios.
Este sondeo revela asimismo
que, aunque la mayoría de los iraquíes creen que las
tropas de los EE UU están haciendo las cosas mal, el
número de gente que quiere que los estadounidenses
se vayan del país ha ido disminuyendo poco a poco.
El estudio también señala, por
otro lado, que la población está cada vez más
dividida: sólo el 33% de los sunníes son felices con
sus vidas, comparado con el 62% de los chiíes y el
73% de los kurdos.
Lo que piensan los
estadounidenses
En EE UU, mientras tanto, las
encuestas dicen que alrededor de dos terceras partes
de los ciudadanos estadounidenses consideran que la
guerra fue un error. Un reciente sondeo realizado
para la CNN revelaba que el 66% de los ciudadanos se
muestra contrario a la guerra de Irak y sólo el 32%
la defiende.
Bush
La guerra y la ocupación de
Irak es el principal motivo por el que George W.
Bush dejará la Casa Blanca con el índice de
popularidad más bajo de un presidente de EE UU en la
era moderna (desaprueba su gestión el 76% de los
ciudadanos según una última encuesta de la CNN).
Bush ha reconocido parte del
fracaso y recientemente llegó a admitir incluso que
"haber creído" que había armas de destrucción masiva
en Irak ha sido el "gran error" de su mandato.
En cualquier caso el presidente
entiende que, aunque "nadie puede discutir que esta
guerra ha tenido un alto costo en vidas y en dinero,
esos costes eran necesarios cuando consideramos el
costo que tendría la victoria de nuestros enemigos
en Irak. El mundo es mejor y EE UU más seguro porque
intervinimos en Irak".
El futuro
Las tropas estadounidenses
están presentes en Irak gracias a un mandato dado
por el Consejo de Seguridad de la ONU que vence el
próximo 31 de diciembre. No obstante, el pasado 28
de noviembre el Parlamento iraquí aprobó un acuerdo
con EE UU para permitir a los soldados
estadounidenses continuar en el país hasta finales
de 2011.
El presidente electo de EE UU,
el demócrata Barack Obama, ha dicho que su Gobierno,
que se inicia el 20 de enero, sacará de Irak a las
unidades de combate en 16 meses. En contra de sus
planes juega la demostrada incapacidad de las
fuerzas de seguridad locales a la hora de mantener
la estabilidad en el país.
Con respecto a las tropas del
Reino Unido, el Ejecutivo británico filtró este
miércoles a la prensa que comenzará a retirar sus
tropas de Irak el próximo mes de marzo y que
pretende culminar el repliegue en junio, cuando ya
sólo quedarán en el país árabe unos cuantos cientos
de oficiales del Ejército dedicados a la formación
de las tropas y fuerzas de seguridad locales.
Fuente del informe: 20minutoses
LA
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