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Economía argentina:
fin de año anunciado
por el economista Pablo Broder*
La
proximidad del cierre del año 2008 encuentra a la
Argentina en una situación inusual para los últimos
tiempos:
Por un lado, la
aceptación de las autoridades nacionales que las
cosas de la economía no son tan halagüeñas. Por
otro, la formulación, casi sin solución de
continuidad, de anuncios para “paliar” los efectos
de una crisis, que permanentemente se quizo
disimular.
Y asi, la Presidenta,
quizas en un intento de batir algún Guiness, ha
completado en los últimos días, una serie de más de
300 discursos en su primer año de gestión, -
contabilizados por algún periodista detallista-, con
anuncios de toda índole, siguiendo el estilo de su
predecesor.
En un primer paquete,
se anunció un blanqueo de activos financieros no
declarados con el que prevé recuperar parte de unos
150.000 millones de dólares que, según analistas,
están fuera del país. Otra medida, cara al corazón
fabril: se dispone la creación de un Ministerio de
la Producción, que conducirá la economista Débora
Giorgi. El proyecto se completa con un programa de
regularización tributaria y patronal para empresas(
moratoria).
Con el blanqueo, el
Gobierno premiará a quienes confíen en la Argentina
y declaren o traigan su dinero con una desgravación
tributaria significativamente inferior al 35%, que
deberían haber tributado en concepto de impuesto a
las ganancias. Quienes lo exterioricen sin traerlo,
pagarán un 8%. Quienes lo traigan sin fines
específicos, un 6%. Los que destinen los fondos a
comprar títulos de deuda pública, un 3%. Y si el
dinero se utiliza para inversiones en
infraestructura, o en los sectores inmobiliario,
agro-ganadero o industrial, el 1%.
Pocos dias mas tarde,
el Gobierno continuaría su seguidilla de
anuncios. La meta declarada es impulsar la
industria para evitar el enfriamiento de la
economía, nuevos despidos y un desgaste político aún
mayor con miras a las elecciones de 2009. Entre los
sectores alcanzados sobresalen automotores,
electrodomésticos, textil, cuero y calzado.
En su presentación
era evidente que se buscaba darle brillo y
protagonismo a la nueva ministra de la Producción,
Débora Giorgi, Brillo inmediatamente opacado por la
propia Presidente de la Nacion, pues mientras a poco
de asumir, la Ministra señalaba enfaticamente que no
habria baja en las retenciones agropecuarias, a
escasos dias, en el paquete de medidas,la
Presidente anunciaba un recorte del 5% para el trigo
y el maiz. En otro orden, resulta relativo el valor
de esta reducción, cuando el secretario de
Comercio, Guillermo Moreno, prohíbe o digita, via
autorizaciones, las exportaciones, tal como ocurrió
con el trigo, las carnes y los lácteos. Por más que
bajen las retenciones, hay una retención encubierta
que son los cupos y las regulaciones que
desestimulan la producción.
El blanqueo para
repatriar capitales e inyectar divisas es otra
fuente de escepticismo. Sobre todo porque se
mantiene la desconfianza que en el último año y
medio dio lugar a una gran fuga de dólares
(analistas la estiman en 26.000 millones de dólares
en los últimos 16 meses), en el marco de una
política económica cada vez menos previsible y más
discrecional.
Escepticismo
Un drástico cambio
atraviesa la percepción de los argentinos sobre la
situación del país. En menos de un año, el optimismo
de la población sobre el presente y el futuro de la
Argentina experimentó una caída de más de 20 puntos
que se agravó hace dos meses, cuando creció el temor
sobre las dificultades económicas y subió, por
primera vez en tres años, el índice de inquietud por
el desempleo.
De acuerdo al último
informe nacional de Poliarquía Consultores, el 40
por ciento de la población siente que la situación
de la Argentina es mala. Y asegura que 2009 será
peor. Cuando Cristina Kirchner asumió la
presidencia, el 40 por ciento de los argentinos
sostenían que la situación del país era buena. Y en
diciembre de 2007 estaban seguros de que 2008 sería
mejor.
En este sentido, la
caida de confianza está abonada con el hecho que
el gobierno kirchnerista en sus dos etapas ha sido
pródigo en tergiversaciones y proyectos no
concretados. (1)
Cuando la Presidente
realizaba sus anuncios, muchos recordaban otras
iniciativas presidenciales, como el pago al Club de
París y el principio de acuerdo con los acreedores
impagos, los holdouts , como asi tambien tantos
proyectos o planes que quedaron solo en eso (
escuelas, hospitales, megaplan de obras publicas,
creditos para inquilinos, fin de la boleta sabana,
traje a rayas para los que evaden impuestos, etc.)
Los observadores, se
preguntaban cuánto de verdad y cuánto de retórica
habría en los dichos presidenciales. ¿Se está por
lanzar realmente el gigantesco plan de obras
públicas por 71.000 millones de pesos que se acaba
de anunciar o sólo ante una nueva operación
mediática por parte de un gobierno que entre otros
méritos, ha manipulado sin cesar los datos del Indec
y despojado al pais de estadísticas oficiales
creíbles?.
Dudas que se afirman
aún más si se considera que pocos días antes de que
se anunciaran medidas destinadas a atraer
capitales privados exiliados, el Gobierno confiscó
los ahorros de nueve millones de futuros jubilados
por un valor estimado de 35.000 millones de dólares.
En este mismo
sentido, asi se expresaba el diario LA NACION en su
editorial del 7 de diciembre pasado:
“El oficialismo
kirchnerista ha demostrado a lo largo de los años un
enorme desdén por la verdad, una pasión desordenada
por las tergiversaciones, por el doble discurso y
las omisiones.
....al mismo tiempo
que apareció la crisis con sus primeras señales de
crudeza, apareció el esfuerzo por negar el problema
en sus consecuencias y en su existencia misma....
La presidenta de la
Nación lideró esta corriente de ocultamiento en los
últimos días. Primero, la crisis no existía. Y
cuando fue imposible ocultarla, se la presentó como
una contingencia internacional. Esta lectura
pretendió ocultar las deformaciones que ya afectaban
a la economía nacional antes de la tormenta del
mundo: una inflación del 30 por ciento, la parálisis
en la creación de empleo, urgencias fiscales
crecientes, descenso en los niveles de actividad.
.....
... Las dos
administraciones Kirchner han sido pródigas en
tergiversaciones las retenciones móviles, por
ejemplo, no fueron un arrebato impositivo, sino,
primero, una medida para evitar la expansión del
área sojera; después, un mecanismo para garantizar
la redistribución del ingreso; más tarde, una
contribución extraordinaria para construir escuelas
y hospitales, y, posteriormente, una política para
abaratar los precios de la mesa de los argentinos,
hasta que el ex presidente Kirchner admitió que el
país requería recursos para honrar sus compromisos.
... la estatización
de los ahorros previsionales de los trabajadores,
fue presentado como un salvataje para evitar la
quiebra de las AFJP y para "proteger los ahorros de
los futuros jubilados". Es cierto que esas compañías
estaban al borde de la bancarrota, sobre todo por
haber adquirido títulos públicos que la pésima
política financiera del Gobierno degradó hasta sus
actuales precios de default.
Sin embargo, las
falacias quedaron otra vez al descubierto, cuando el
jueves último la Presidenta anunció que, para
impulsar su plan de promoción del consumo y la
producción, se recurrirá a los fondos que las AFJP
habían depositado en plazos fijos, los cuales serían
colocados a un año a una tasa testigo del 11 por
ciento. Si se quisiera proteger efectivamente los
ahorros del sistema previsional, esos mismos fondos
podrían ser colocados a la actual tasa de mercado,
superior al 20 por ciento anual. ..”.
Buscando inversiones
Es difícil creer en
incentivos a la inversión cuando lo que el Gobierno
está haciendo en las últimas horas significa
continuar con su política histórica. Esto es:
permanente desconfianza en los empresarios ,
desaliento a la inversión externa (menos cuando se
trata de increíbles megaproyectos como el tren
bala), y una alianza muy firme con los sindicalistas
tradicionales.
Insistir con que las
empresas tienen que invertir porque en el pasado
ganaron mucho dinero refleja, una vez más, los
escasos conocimientos sobre economía por parte de
nuestras autoridades. Nadie invierte por lo que ganó
en el pasado, sino en función de lo que espera ganar
en el futuro. Este principio básico en apariencia
no entendido por los Kirchner , contribuye a la
huída de inversiones.
“...¿Qué empresario
español invertirá un euro en la economía argentina
después de la expropiación de Aerolíneas Argentinas?
¿Qué inversor norteamericano desembarcará en estas
tierras luego de que el embajador
norteamericano,Wayne ... soportara la reprimenda ...
del ministro Julio De Vido por la eléctrica Edelap,
...Wayne no pagó por Edelap, quizá, sino por sus
recomendaciones para que el Gobierno no termine
convirtiendo el blanqueo de capitales en un lavado
de dineros de truhanes. ...
El campo, por último.
Un poco de perdón para el maíz y el trigo. Ni piedad
merecieron la soja, la carne y la leche. Los
productores de soja, sobre todo, son los culpables
de la más grande derrota política que haya sufrido
el kirchnerismo desde que tiene el poder. Nada para
ellos. ... ” (2)
Mientras tanto la
realidad, ...
....ese implacable
testigo, desnuda los ocultamientos y
tergiversaciones. Por más que la Presidenta le eche
la culpa al mundo por la crisis, el modelo económico
kirchnerista era inconsistente aún antes del
estallido global. La economía argentina venía
mostrando serios problemas de inflación, aumento del
riesgo país ante el riesgo de default, inflación
desbordada, estrangulamiento en la oferta de bienes
y carencia endemica de infraestructura,
especialmente energética, caída del ingreso real y
creciente disminución de la confianza de los
consumidores, fuga de capitales, etc., desde cuando
todavía ni asomaba la crisis internacional y los
precios de las commodities estaban altos.
Para el final: con
varios países que han devaluado sus monedas, (Brasil
lo hizo en más del 50%), el gobierno se va a
enfrentar a la disyuntiva de tener que acelerar el
ritmo de devaluación propia, a menos que se acepte
una paralizacion mayor de la economia y una
disminucion de la competitividad de las
exportaciones argentinas. Y si el mercado comienza a
estimar que esto es posible, podria concretar el
principio de las profecias autocumplidas, lanzándose
a dolarizar sus carteras, con un impacto anticipado
en el tipo de cambio, a menos que el BCRA acepte
sacrificar aun más sus ya disminuidas reservas.
* Economista argentino.
(1)
Véase del autor “Mitos y realidades en la era K”.
Ediciones Macchi. Buenos Aires. 2007
(2) Joaquín Morales
Solá. Diario LA NACION. Buenos Aires.
Diciembre 5 de 2008.
LA
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