Doscientos treinta y cinco mil
uruguayos viven en asentamientos
Senador Reinaldo Gargano

El senador Reinaldo Gargano realiza un informe, el 9 de diciembre (en la hora previa) con el fin de actualizar los datos sobre el tema “asentamientos” y sobre el programa gubernamental de integración de asentamientos irregulares (PIAI), por medio de un resumen de lo invertido en los 3 primeros años de gobierno a través de dicho programa.

 

Voy a comenzar por brindar alguna información que me parece importante a efectos de actualizar los datos que la opinión pública tiene sobre el tema de los asentamientos y del Programa de Integración de Asentamientos Irregulares (PIAI); me ocupo de esto para que se cuente con información actualizada y para que, siempre que se pueda, cuando se habla públicamente de la preocupación del Gobierno y de la prioridad asignada a recursos presupuestales a los sectores más empobrecidos de esta sociedad, se tenga en cuenta este breve resumen que muestra lo invertido por el referido Programa en los tres primeros años de Gobierno.

 

En el período enero-abril de 2006 –hace más de dos años y medio–, se hizo por primera vez un censo nacional de asentamientos. No existían datos oficiales sino estudios hechos en forma parcial hasta que el Instituto Nacional de Estadística hizo el censo contratado por el PIAI, que dio los lineamientos a relevar y los criterios en función de los que se consideraba la existencia o no de un asentamiento. El informe inicial mostraba en abril de 2006 –a un año de asumido este Gobierno–, la existencia de 676 asentamientos en todo el país, y la actualización a la fecha nos indica la presencia de 696, es decir, 20 asentamientos más; en ellos viven 235.000 uruguayos y uruguayas. De estos 696 asentamientos, 600 se encuentran ubicados en el área metropolitana, además de haberse detectado dentro de las cifras dadas al comienzo 20 en la zona rural.

 

El Programa que se inició a partir de la firma del contrato de préstamo Nº 1186 con el BID, el 30 de julio de 1999, ejecutó en el período 1999-2005, US$ 26:000.000, siendo la inversión promedio anual de US$ 4:500.000. Cuando asumió este nuevo Gobierno, se le dio prioridad al Programa y por supuesto que se le asignaron recursos necesarios para llevarlo adelante. Es así que en el año 2005 se ejecutaron US$ 10:000.000; en 2006, US$ 15:000.000 y en 2007, US$ 32:000.000, totalizando US$ 57:000.000. En definitiva, se logró llegar a muchísimas familias que desde hace años esperaban tener una mejor calidad de vida. Como se puede apreciar, esta cifra correspondiente a un período de tres años representa más del cien por ciento de lo que se ejecutó en los cinco largos años anteriores.

 

Las obras que se realizan son: tendidos de redes, conexión domiciliaria de las mismas, saneamiento, agua potable, energía eléctrica, construcción de baños en las viviendas que no los tienen –que son muchas–, alumbrado público, vialidad, equipamientos sociales, clubes de niños, centros de jóvenes, centros CAIF, policlínicas, bibliotecas, espacios públicos, plazas de juegos para niños, plazas de esparcimiento, canchas de fútbol y de básquetbol, “skate draw board”, gimnasios, viviendas para realojo –estas se construyen para las familias que se deben realojar por la apertura de calles–, y otras obras que es necesario realizar para el mejor ordenamiento y la transitabilidad del barrio.

 

Dentro del Programa, existe un componente llamado “prevención”, una de cuyas propuestas es otorgar garantías para llegar a las familias que tienen un máximo de 30 Unidades Reajustables de ingresos, sean formales o informales, certificados por Escribano Público. Se firmó un convenio con ANDA que brinda garantía, sin necesidad de ser socio de la institución. Este componente prácticamente no se había desarrollado durante el período anterior. En lo que va de este Gobierno más de quinientas familias han logrado alquilar y mantenerse en la zona formal con lo que ello significa. El nivel de cumplimiento es más de un 80%; eso nos reconforta enormemente teniendo en cuenta el esfuerzo que realizan estas familias, que reciben algo más de $ 10.000 de ingreso por mes.

 

Por otra parte, quiero señalar que el ocuparse de los niños ha llevado a que más niños y jóvenes del interior del país, y también de Montevideo, hayan podido pasar unas vacaciones de fin de semana en instalaciones estatales que no se utilizaban, lo que es muy importante ya que muchos de ellos nunca habían visto el mar y algunos tampoco conocían el campo. Aún queda mucho por hacer, pero a nuestro juicio, el desarrollo de este Programa que va a ampliarse el 11 de diciembre con la firma de un nuevo contrato de préstamo –a los efectos de seguir interviniendo en estos sectores de la sociedad y que tendrá un monto de US$ 300:000.000, en un plazo de ejecución de quince años–, nos permitirá avanzar en el sentido de eliminar los asentamientos irregulares.

 

Asimismo, anteayer se supo que en la Corporación Andina de Fomento se había otorgado un préstamo de US$ 150:000.000 a Uruguay para realizar las obras de tendido de redes y conversor eléctrico en Melo, para conectar Candiota con San Carlos. El Protocolo está firmado desde hace más de un año y forma parte de los fondos compensatorios del MERCOSUR que mucho se dice que no existen, pero sí existen. De realizarse el negocio con la Argentina, aumentará la capacidad energética uruguaya en alrededor de 200 a 400 megavatios.

 

Como dato adicional del que tomé conocimiento en el día de ayer, quiero señalar que la apertura comercial del país de la que tanto se habla, debe ser canalizada con racionalidad. Actualmente –esto lo dijo el ex Ministro de Economía y Finanzas– el Uruguay comercializa carne con setenta países, es decir que no depende de un solo mercado, y vende otros productos a un conjunto de naciones con los que no tenía contacto. Gracias al Gobierno actual se llevó adelante esto con empresarios y estructuras oficiales, como Uruguay XXI, que han exhibido y promovido las mercaderías uruguayas en todo el mundo para colocarlas en los mercados.

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