Continúan los debates y, ¿las soluciones?
La triple mega-cumbre
de Salvador de Bahía
por Bernardo Quagliotti de Bellis

El lujoso balneario “Costa de Sauípe” en el litoral marítimo de Estado de Bahía fue escenario el 15 y 16 de diciembre de una nueva Mega Cumbre Iberoamericana.

 

Sesionaron tres organismos: los Miembros del MERCOSUR, los integrantes de la UNASUR, y representantes  del Grupo de Río

 

Treinta y cuatro mandatarios de toda la región iberoamericana fueron convocados para debatir en la  primera sesión  de la Cumbre América Latina y el Caribe (CALC)  que por primera vez realizaron un encuentro sin la presencia de Estados Unidos.

 

Cuba ingresa al Grupo de Río

La novedad fue la presencia de Cuba, en la persona de su presidente Raúl Castro, país invitado como Miembro pleno del Grupo de Río, presentado por su par Felipe Calderón de México luego que la  incorporación fuese resuelta en la ciudad mexicana de Zacatecas, donde los Miembros del Grupo de Río tomaron la decisión a “partir de las expresiones de interés y de valoración positiva sobre las labores de consulta, concertación y diálogo político” como indica el organismo creado en 1986 como sucesor del Grupo de Contadora. 

           

Raúl Castro aceptó la invitación a esta Cumbre sobre “Integración y Desarrollo”, destacando la importancia del encuentro, en cuanto que la reunión  ofrecerá la  oportunidad de tratar los problemas de la región “sin la tutela de los  Estados Unidos”.     

             

Agrego otro hecho: cuando en mayoría, los gobiernos de la región iberoamericana están consolidando  su tendencia a una izquierda moderada, pero con una mirada más crítica hacia los Estados Unidos, a pesar de la ansiada finalización de la administración Bush.

 

Cuba al asistir  a la reunión del Grupo de Río como Miembro pleno,    tuvo la oportunidad de expandir sus relaciones con países iberoamericanos más allá de los estrechos que mantiene con Venezuela, como sería del caso con Brasil o México que actualmente representan las mayores economías de la región e, indirectamente fuera de Iberoamérica con China y Rusia.

           

Actualmente, el gobierno de La Habana mantiene relaciones diplomáticas plenas con 30 de los 32 países de Iberoamérica y el Caribe, con excepción de El Salvador y consulares únicamente con Costa Rica.

 

¿Tiene futuro el  Mercosur?

Es sabido por todos que el MERCOSUR está en crisis. El sistema creado con la participación entusiasta de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, actualmente se ha transformado como una simple  relación bilateral Argentina-Brasil, vínculo que debido a la crisis económica mundial, está pasando momentos algo inestables.

           

La Cumbre de Bahía se citó para  debatir   nuevas estrategias con el objetivo de definir avances concretos en las negociaciones. El tema de las asimetrías,  las cuales  con sobrada y  justa razón proclaman  Paraguay y Uruguay, situación a la cual se debe  alcanzar alguna solución. Además, -entre otros puntos, evitar el doble pago de la Tarifa Extrerna Común (TEC), que viene provocando desde  tiempo atrás una ecuación muy compleja. Tan sólo la definición del Código Aduanero ha presentado algunos avances.

 

Crisis de la integración, integración de la crisis

Marcos Kaplan, en una ponencia con ese título, señaló que hasta bien avanzado el siglo XX, la perspectiva integradora  -que continúa agravada en este siglo XXI- la región estuvo trabajando como un “topo histórico”, pues tanto lo que se desarrolla en lo político como en lo económico, se realiza en el refugio de conciencias aisladas y de grupos minoritarios muy influyentes.

           

A juicio del desaparecido filósofo mexicano Leopoldo Zea, al referirse a la integración iberoamericana, sostenía: “Unos gobiernos pierden el instrumento de su desarrollo parcial, otros se niegan a seguir siendo instrumentos. Unas sociedades s inconforman por lo que están perdiendo, otras por alcanzar lo que siempre les ha sido negado. El problema está, precisamente, en tratar de conciliar tan encontrados intereses; en la búsqueda de una solución en la que los pueblos puedan continuar desarrollándose, sin que tal desarrollo tenga que ser pagado por otros”. 

 

UNASUR y su  secretaria ejecutiva

En esta  mega-cumbre, también un tema urticante fue el relacionado con la designación del Secretario Ejecutivo del novel organismo  creado en mayo 2008 en la Cumbre de Brasilia. El UNASUR, está integrado  por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guayana, Paraguay, Surinam, Uruguay y Venezuela.

           

La Secretaría General del  organismo tendrá su sede permanente en Quito  -capital de Ecuador-  aunque temporalmente podría ubicarse en Buenos Aires o en Brasilia, en tanto el Parlamento de esta nueva comunidad se localizará en la ciudad boliviana de Cochabamba.

           

Según el Tratado constitutivo de la UNASUR, el secretario general será designado por el Consejo de Jefes de Estado y de Gobierno, a propuesta del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de los países socios, por un período de dos años, renovable por una sola vez, no pudiendo ser sucedido por una persona de la misma nacionalidad.

           

En un primer momento surgió por parte del presidente Correa de Ecuador, el nombre del ex –presidente argentino Néstor Kichner para ocupar dicho cargo. De inmediato y por distintas razones que   fueron ampliamente expuesta tan solo por Uruguay, varios gobiernos se opusieron silenciosamente  a la misma.

           

Uruguay fue el primero. Chile no lo dice en público pero tampoco apoya la candidatura. El presidente de Brasil Lula da Silva  -según lo informó el diario Folha de Sao Paulo- estaría esperando la propuesta de otro candidato ya que considera que su ex colega argentino Kirchner no es el mejor nombre para asumir la Secretaría General.  El canciller peruano José García Belaúnde, respaldó con elegancia el veto de Uruguay, expresando que “debe ser una Secretaría consensuada”.  El presidente colombiano Álvaro Uribe no mira con mucha simpatía el encumbramiento del ex presidente “en ejercicio”· argentino.

 

La elección del Secretario General, al no existir consenso, por moción del presidente Chávez quedó postergado a ser resuelto en la reunión que UNASUR realizará el 30 de abril. El desacuerdo  por elegir al Secretario General es una señal que el organismo es incompleto e insustancial y que, en opinión del presidente del Senado  boliviano, “padece de equilibrio y está plagado de contradicciones”. 

           

Las posiciones contrastantes y el papel de cada uno en el rompecabezas sudamericano en particular, ya habían quedado en evidencia en la reunión de emergencia que se realizó en Santiago de Chile el 15 de setiembre, con el fin de tratar la crisis boliviana.

           

El gobierno uruguayo tiene en carpeta la decisión de abandonar la debilitada UNASUR, en el caso que Argentina insista en impulsar la candidatura del ex presidente Néstor Kichner. Como indicara el Canciller uruguayo Gonzalo Fernández, “Acá hay un tema claro. Si lo de Kichner sale por mayoría y no por consenso, se empieza a violar el tratado de la UNASUR. Entonces, si el estatuto se cambia, seguramente Uruguay va a dar un paso al costado”, lo que significaría una importante modificación en el  tablero geopolítico sudamericano.

 

[1] Secretario General Asociación Sudamericana de Geopolítica

Presidente Academia Uruguaya de Geopolítica y Estrategia

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