|
Llegó la crisis...
de creatividad
por El Perro Gil
elperrogil@gmail.com
La
tan anunciada crisis ha llegado y parece que la
puerta de entrada fueran las pobres y poco creativas
campañas políticas de unas internas que prometen más
de lo que van presentando por ahora. Será que a los
uruguayos nos rechinan las imitaciones fáciles y
faltas de ingenio, pero lo cierto es que asistimos a
unas incipientes campañas con poco (o nada) de esa
cuota de frescura e innovación a la que nos tenían
acostumbrados.
El Pepe Mujica dice que no hará campaña publicitaria
con agencias de por medio (como te digo eso
también te cuento que algo habrá, porque si bien hay
sectores a los que llega sin necesidad de ellas,
para ganar se precisa de todos y para llegar a otros
sectores hay que gritar, anunciar, avisar, y todo
eso que desde que la gallina cacareó se comenta que
hay que hacer para avisar que hay un nuevo huevo).
También puede ser verdad que haya que adaptarse a
los nuevos métodos de una sociedad moderna que
invita a no innovar cuando lo ya inventado es
eficiente y funciona. Algo así como son las
franquicias pero en términos de marketing político,
si me perdonan la comparación. En efecto, hoy
consumimos irremediablemente dentro de lo que
permite la veda electoral- a algunas de las campañas
publicitarias de los principales líderes que nos
regalan por ejemplo frases utilizadas en la reciente
y muy mediática campaña norteamericana. Podemos
-dice Astori en afiches que se leen por las calles
de Montevideo y por todo el país- cual esperanza
blanca por poner una diferencia de raza con Obama-
aunque parezca un contrasentido que pudiera
interpretarse equivocadamente dado su consagrado
frenteamplismo.
Pero esa franquicia funciona y es bienvenida para
redundar en lo que resulta irremediablemente cierto:
los uruguayos podemos hacerlo de nuevo, por la
sencilla razón que ya pudimos. Entonces, ¿para qué
inventar algo nuevo? Eso es economía de ideas, para
un ex-ministro de economía que no puede con su
condición de tal.
En filas coloradas, los líderes que pujan por
mantener viva alguna expectativa, aprovechan cuanto
espacio pueden (y que generosamente los medios les
regalan), para salir a criticar y prometer lo
imposible, a sabiendas de su menguado potencial
político. En estas filas lo creativo es ver cómo se
las ingenian para obtener cámaras y contar con
espacios a pesar de las encuestas.
En tanto, la tan ansiada creatividad, brilla por su
ausencia en filas del ex presidente Lacalle, quien
insiste con viejas fórmulas que creíamos superadas
por la fuerza de los acontecimientos vividos en los
últimos tiempos. No obstante ello, refuerza la idea
de volver al FMI y a la aplicación de los ajustes
fiscales como propuestas principales. En puridad,
nada nuevo y más de lo mismo, o sea que la idea es
que los beneficios de los de arriba los paguen los
de abajo como siempre había ocurrido... Hasta ahora.
Por otra parte se aprecian gigantografías del otro
líder blanco que invita a disfrutar y divertirse en
el verano, así como también lo hace Conaprole
mediante pasacalles multicolores. ¿Coincidencia?
¿Acaso no fue en la campaña electoral de 2004 cuando
surgía la comparación inevitable de color y diseño
en los afiches y logos de su sector con la misma
compañía láctea? ¿Será que la misma agencia de
publicidad es la responsable de dichas campañas?
¿Harán precio dos por uno?
Montevideo luce cartelería de dicha empresa con
frases similares, aunque esta vez se cuidaron en
variar los colores. Entonces concluyo que si bien es
cierto que está todo inventado, habría -por lo
menos- que disimular un poco para camuflar lo que
parece a todas luces una burda traslación de
contenidos de una campaña a otra. Modalidad que
conlleva los riesgos de sufrir este tipo de críticas
de parte de una sociedad que disfruta encontrando
motivos para ello.
Lo que sea, parece poco creativo y sugiere
inevitable la comparación con la empresa que surte a
los uruguayos del vital elemento. Quizás sea la
nostalgia por beber ese néctar nuevamente del seno
público.
De serlo, me rindo ante el mensaje subliminal, no
sin decir que por lo menos... ¡hubieran disimulado
un poco!
El hombre tomaba mate mientras
el perro enojado tiraba el tarro de la leche.... LA
ONDA®
DIGITAL |
|