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Jemeres rojos
Los que mataron
en nombre del marxismo
por Miguel Márquez
El tribunal internacional auspiciado por Naciones
Unidas inició el 16 de febrero, tres décadas después
del holocausto de Camboya, el experimento de rendir
justicia a las víctimas del régimen genocida del
Jemer Rojo, donde en apenas tres años y medio
pasaron unas 14.000 personas para ser interrogadas
antes de ser ejecutadas. Kaing Guek Eav, antiguo
jefe de la máquina de matar del Jemer Rojo, es el
primero de los cinco ex destacados miembros del
grupo radical que serán juzgados por crímenes de
guerra y contra la humanidad por el equipo de jueces
camboyanos elegidos por el Gobierno de Camboya y
extranjeros designados por la ONU. Lo que sigue es
el informe sobre el tema del periódico español 20
Minutoses

La 30 claves
El siglo XX fue testigo de la
aparición del mal absoluto en demasiadas ocasiones.
A las peores, las más devastadoras, se las conoce
como genocidios. Millones de personas perecieron
víctimas del fanatismo en episodios que han quedado
grabados ya para siempre entre las peores páginas de
la historia de la humanidad. La Alemania nazi, la
Unión Soviética de Stalin, la antigua Yugoslavia de
Milosevic, Sierra Leona, Ruanda... y Camboya.
En apenas cuatro años, el
régimen de terror de los jemeres rojos, liderado por
Pol Pot, acabó con la vida de una cuarta parte de la
población del país asiático (casi dos millones de
hombres, mujeres y niños) e hizo retroceder el
tiempo varios siglos, convirtiendo Camboya en un
aislado campo de concentración regido por leyes casi
medievales.
Muchos de los responsables de
la masacre, incluido el propio Pol Pot, han muerto o
están a punto de hacerlo. Algunos consiguieron
integrarse en la sociedad y se esfumaron en el
anonimato. De otros nada se sabe. Pero cinco líderes
pudieron finalmente ser arrestados y ahora, tres
décadas después de los campos de la muerte, han
empezado, al fin, a responder ante la justicia,
aunque no sea en las mejores condiciones posibles.
Las claves de los jemeres
rojos, su origen, su régimen y su caída, el proceso
judicial, los detenidos y las víctimas, en 30
preguntas y respuestas:
1. ¿QUIÉNES SON LOS JEMERES
ROJOS?
Se conoce como jemeres rojos (o
khmer rojos, por su transcripción fonética al
francés; khmae krojom, en camboyano) a los
seguidores e integrantes del Partido Popular
Revolucionario Jemer, o Partido Comunista Jemer, de
Camboya.
La palabra khmer, o jemer,
equivale a "camboyano", o "kampucheo" (el Imperio
Jemer, o Imperio de Angkor, fue un poderoso reino
que se desarrolló entre los siglos IX y XV, y cuyo
territorio abarcaba la actual Camboya, Tailandia,
Laos, Vietnam, parte de Birmania y parte de
Malasia).
Kampuchea fue el nombre oficial
de Camboya bajo el régimen de los jemeres rojos,
entre 1975 y 1979. Los jemeres rojos empezaron a ser
llamados así por el rey Norodon Sihanuk, quien,
basándose en la identificación del color rojo con el
comunismo, popularizó el nombre en los años
cincuenta.
2. ¿CUÁNDO NACIERON?
El Partido Comunista de Camboya
se fundó en 1951, pero fue parte integrante del
Partido Comunista de Vietnam hasta que se desligó de
éste, años más tarde. En 1960 coge las riendas
Saloth Sar, más conocido como Pol Pot y, ya en los
años setenta, el movimiento pasa a llamarse Partido
Democrático de Kampuchea.
3. ¿CUÁL ERA SU IDEOLOGÍA?
Los jemeres rojos mezclaron una
interpretación muy particular y extrema del maoísmo
con un nacionalismo exacerbado. Sus pilares eran la
exaltación del campesinado, el rechazo a cualquier
influencia exterior, especialmente occidental (con
ideas anticolonialistas propias de las guerras de
liberación nacional, pero llevadas hasta sus últimas
consecuencias), y todo ello en un contexto de
dictadura radicalmente comunista, militantemente
atea y de partido único.
4. ¿CÓMO CONSIGUIERON EL PODER?
En 1970, durante la Guerra del
Vietnam, el general Lon Nol derroca en un golpe de
estado al príncipe Norodom Sihanouk e instaura una
dictadura en Camboya, alineándose con Estados
Unidos. Estalla entonces una guerra civil, conectada
con la guerra en el vecino Vietnam, donde combaten
los comunistas del norte y el Gobierno del sur,
apoyado por el ejército estadounidense.
Pero cuando, tras su derrota,
EE UU comienza a retirarse de la zona, las
guerrillas de los Jemeres Rojos, lideradas por Pol
Pot (el "Camarada Uno"), toman la capital, Pnom
Penh, el 24 de abril de 1975, cambian el nombre del
país por Kampuchea e instauran un nuevo régimen.
Comienza lo que el propio Pol Pot denomina "Camboya
Año Cero".
5. ¿QUIÉN ERA POL POT?
Saloth Sar (1925-1998), más
conocido como Pol Pot, fue el principal líder de los
Jemeres Rojos desde la creación del movimiento hasta
que murió, en 1998. Pol Pot ha pasado a la
posteridad como uno de los principales genocidas de
la historia, ya que fue el máximo responsable de la
muerte de al menos dos millones de personas.
Pol Pot ha pasado a la
posteridad como uno de los principales genocidas de
la historia El menor de siete hermanos, Saloth
aprendió francés y estudió con la élite católica
camboyana. Tras participar en la resistencia anti-francesa,
en 1949 se trasladó a París para estudiar en 1949 y
allí se afilió al Partido Comunista. Después de
fracasar en sus estudios volvió a Phnom Penh en
1953.
Ya en Camboya, colaboró en la
fundación del Partido Comunista Camboyano y creó las
guerrillas de los Jemeres Rojos, imponiendo sus
ideas extremistas y abiertamente anti-estadounidenses
y anti-vietnamitas a quienes defendían un comunismo
más moderado. Numerosos testimonios le describen
como una persona amable, carismática y encantadora.
6. ¿CÓMO FUE EL "REINADO DEL
TERROR"?
Durante los apenas cuatro años
que duró el conocido como "reinado del terror"
(abril de 1975 a enero de 1979) murieron en Camboya
cerca de dos millones de personas (más de 1.700.000,
lo que supone un cuarto del total de la población
del país) a causa de las ejecuciones, la hambruna,
las enfermedades y las purgas ordenadas por la
cúpula jemer.
Encabezado por Pol Pot, y con
el respaldo de China, el nuevo régimen intentó
aislar a Camboya de toda influencia exterior. Se
ejecutó a los oponentes, se abolió el dinero, se
prohibió el budismo y cualquier otra religión, y se
transformó la economía.
La deportación de los
habitantes de las ciudades al campo fue masiva, y se
colectivizó la agricultura, centrándose en el arroz
(entre 1975 y 1979 Camboya se convirtió en el primer
productor mundial de arroz, mientras quienes lo
cosechaban morían de hambre).
Los Jemeres abolieron la
propiedad y el mercado, y clausuraron escuelas,
hospitales y tiendas. Los coches fueron erradicados
y sustituidos por el carro de bueyes como vehículo
oficial, y se prohibieron todas las actividades de
ocio o deportivas.
Los que tenían estudios o los
que simplemente llevaban gafas, debían ser
"reeducados" Todos aquellos capaces de hablar un
idioma extranjero, los que tenían estudios o incluso
los que simplemente llevaban gafas, debían ser
"reeducados", y muchos fueron asesinados por
"contrarrevolucionarios".
Centenares de niños fueron
apartados de su padres (la familia se consideraba
una fuente de individualismo burgués), puestos en
manos de la guerrilla jemer y, muchos de ellos,
convertidos en delatores.
En los centros de detención, la
tortura y la pena de muerte se convirtió en un
castigo habitual.
La revolución se llevó a cabo
en la selva, y la pusieron en práctica guerrilleros
incomunicados con el resto del mundo y liderados por
un cuadro de mando implacable y oculto, la mayoría
de las veces, bajo distintos apodos o el anonimato.
7. ¿QUÉ HIZO EL MUNDO MIENTRAS
TANTO?
En general, la comunidad
internacional, en plena guerra fría, y dividida
entre el bloque capitalista (EE UU y sus aliados) y
el comunista (la URSS y, especialmente en este caso,
China y su órbita), guardó silencio.
Por otro lado, el régimen aisló
completamente el país, no permitiendo el ingreso de
ningún organismo extranjero, con lo que la
información sobre lo que estaba ocurriendo realmente
no era fácil de obtener.
Al igual que ocurrió con el
régimen de Stalin, durante años existió controversia
sobre el número de muertos o el alcance real del
terror, y no fueron pocos los partidos e
intelectuales de izquierdas que mantuvieron una
postura negacionista.
Países como Australia, India o
Nueva Zelanda realizaron tímidas denuncias, pero con
poco éxito.
8. ¿QUÉ ERAN LOS CAMPOS DE LA
MUERTE?
Las ciudades fueron desalojadas
por la fuerza y los camboyanos fueron obligados a
trasladarse a campos de trabajo. La población de la
capital, Phnom Penh, descendió de dos millones a
25.000 en sólo tres días.
Fue en el campo, en los
conocidos después como "campos de la muerte", donde
se cometieron la mayoría de las ejecuciones,
torturas y violaciones de los derechos humanos, tal
y como demostró después el hallazgo de miles de
restos de las víctimas (las famosas imágenes de
pilas de cráneos enterrados en el barro y los
arrozales).
La población de la capital,
Phnom Penh, descendió de dos millones a 25.000 en
sólo tres días. En general, las ejecuciones se
llevaban a cabo de forma discreta, y a menudo, para
ahorrar munición, mediante un golpe en la cabeza o
la horca.
Una jornada habitual se dividía
en doce horas de trabajo físico, dos horas para
comer, tres para el descanso y la educación, y siete
horas de sueño.
El término "campos de la
muerte" fue popularizado por la película sobre el
genocidio camboyano del mismo nombre (The Killing
Fields), dirigida en 1984 por Roland Joffé y que en
España se tituló Los gritos del silencio.
9. ¿QUÉ ERA LA CUEVA DEL AGUA?
Una gran cantidad de los restos
de víctimas de los jemeres rojos aparecieron en un
lugar conocido como Rung Tik (la Cueva del Agua), o
Rung Khmao (la Cueva de la Muerte), en las montañas
de Kampong Trach. La cueva, que tiene corrientes de
agua subterránea, era utilizada como fosa colectiva.
El Gobierno camboyano recogió
gran parte de los restos existentes en toda esta
región, pero aún pueden ser encontrados algunos.
10. ¿CÓMO ACABÓ LA PESADILLA?
La política hostil dirigida del
gobierno por Pol Pot y los continuos choques
fronterizos desembocaron en 1979 en la invasión
vietnamita de Camboya. Los jemeres rojos se
replegaron a la frontera con Tailandia, donde
organizaron la resistencia contra el nuevo régimen.
Vietnam se retiró de Camboya en 1989, pero los
jemeres siguieron causando daños a la población
civil en su intento por luchar contra cualquier
facción camboyana.
11. ¿QUÉ PASÓ TRAS LA INVASIÓN
VIETNAMITA?
En 1979 fue establecida la
República Popular de Kampuchea, gobierno satélite de
Vietnam, y la guerra civil se prolongó a lo largo de
toda la década de los ochenta (EE UU y China
apoyaron la insurgencia de los jemeres rojos frente
al Gobierno pro vietnamita y pro soviético). Medio
millón de camboyanos pidieron asilo en Tailandia y
más de 300.000 acudieron a otros países,
principalmente Francia.
12. ¿CUÁNDO Y CÓMO TERMINÓ LA
GUERRA?
En 1989 el gobierno
estadounidense promovió un gobierno de coalición y
Sihanouk pasó a ser rey y jefe de Estado. En mayo de
1993, y gracias a los esfuerzos de la Naciones
Unidas, se celebraron elecciones, que los jemeres
boicotearon, pese a haber firmado el tratado de paz
de 1991.
13. ¿QUÉ FUE DE LOS JEMERES
ROJOS?
Atrincherados en un 10% del
territorio camboyano, los jemeres rojos, ya sin Pol
Pot al frente (dimitió como comandante en jefe en
1985), continuaron su lucha contra el nuevo
gobierno.
No obstante, a partir de 1994,
los miembros de los distintos grupos de jemeres
fueron integrándose en la vida social e incluso
política del país. Muchos simplemente desertaron. En
1995 entre 5.000 y 10.000 guerrilleros habían
abandonado la organización.
En 1997 la nueva dirección de
los jemeres rojos, liderada por Khieu Zampan,
anunciaba la detención de Pol Pot y la inserción de
la guerrilla en la vida civil, acatando la
legislación internacional.
14. ¿CÓMO ACABÓ POL POT?
Pol Pot murió en la madrugada
del 16 de abril de 1998, en la choza de la jungla
camboyana donde permanecía bajo arresto, y sin haber
sido juzgado. Tenía 73 años. Días después, el
gobierno tomaba el último bastión guerrillero y unos
500 jemeres huían a Tailandia. Otros 4.000 cambiaron
sus uniformes por los del ejército camboyano y
juraron fidelidad a la Constitución.
Pol Pot no fue el único líder
jemer que escapó a la justicia. Otros, como Son Sen
o Ta Mok, murieron también antes de sentarse en el
banquillo.
15. ¿CUÁNDO COMENZÓ EL PROCESO
PARA JUZGAR A LOS RESPONSABLES DEL GENOCIDIO?
En 1997, cuando el gobierno
camboyano pidió ayuda a la ONU para llevar ante la
justicia a los ex altos responsables del régimen
jemer rojo. Se crearon entonces las denominadas
Cámaras Extraordinarias de los Tribunales de Camboya
(ECCC, en inglés), compuestas por un tribunal y una
corte suprema, y cuya actividad se inició
simbólicamente el 3 de julio de 2006.
16. ¿QUIÉN LES JUZGA?
El tribunal que juzgará a los
líderes jemeres lo componen 30 jueces y fiscales (17
camboyanos y 13 de Naciones Unidas), elegidos por el
Consejo Supremo de la Magistratura de Camboya. Este
tribunal es una jurisdicción híbrida que tiene tres
lenguas de trabajo (jemer o camboyano, inglés y
francés), y debe respetar complejos procedimientos
que incluyen las normas internacionales.
Entre los principales países
que aportaron dinero para la creación de este
tribunal figuran Japón, Alemania, Francia, Australia
y Canadá.
17. ¿POR QUÉ SE HA VISTO
OBSTACULIZADO EL JUICIO?
El proceso judicial se ha
caracterizado hasta ahora por atrasos continuos y
acusaciones de ingerencia del gobierno camboyano,
así como por roces entre magistrados nacionales y
extranjeros y dificultades financieras, todo ello
unido a acusaciones de corrupción.
Los juicios se han visto
paralizados por discrepancias sobre la integración
de la ley camboyana en la legislación internacional,
las cualificaciones requeridas a los abogados de la
defensa y el papel que deben tener las víctimas.
18. ¿A QUIÉN SE VA A JUZGAR?
Por su presunta implicación en
el genocidio, están detenidos en los calabozos del
tribunal cinco destacados ex miembros de los jemeres
rojos: el 'Hermano número 2', Nuon Chea (82 años),
ideólogo y ex brazo derecho de Pol Pot; el ex
ministro de Relaciones Exteriores, Ieng Sary (83
años) y su esposa, Ieng Thirit (76 años), el ex jefe
de Estado Khieu Samphan (77 años) y Kaing Guek Eav,
alias Duch, que dirigió el centro de detención del
Jemer Rojo en Phnom Penh.
19. ¿A QUIÉN SE HA EMPEZADO A
JUZGAR AHORA?
A Kaing Guev Ea. Duch dirigió
el centro de detención del Jemer Rojo conocido como
S-21, en la capital camboyana. Allí fueron
torturados todos aquellos a quienes el régimen
consideraba enemigos políticos. Se calcula que en
este centro murieron entre 14.000 y 16.000 hombres,
mujeres y niños, debido a torturas, enfermedades y
ejecuciones. Sólo alrededor de media docena salieron
con vida.
En el centro S-21 murieron
entre 14.000 y 16.000 hombres, mujeres y niños. Duch
está formalmente acusado de violaciones graves de
las Convenciones de Ginebra (crímenes de guerra) y
del código penal camboyano, así como de crímenes
contra la humanidad que incluyen "homicidio,
exterminación, reducción a la esclavitud,
encarcelamiento, violación, persecución por motivos
políticos y otros actos inhumanos".
"He hecho cosas feas en mi
vida", admitió Duch, un antiguo profesor de
matemáticas, cuando fue descubierto en 1999. "Ha
llegado el momento de rendir cuentas por mis actos".
20. ¿CÓMO ERA EL S-21?
El centro secreto de detención
y tortura de los jemeres rojos en Phnom Penh,
conocido como S-21, fue creado en las instalaciones
de un antiguo instituto de enseñanza. La prisión
recibió asimismo el nombre de Tuol Sleng, que en
idioma jemer significa "colina de los árboles
venenosos".
Estuvo funcionando desde 1975
hasta 1979. Tenhía 1.220 empleados, incluyendo 54
interrogadores. El edificio estaba rodeado de vallas
electrificadas y las ventanas se cubrieron con
barras de hierro para evitar la fuga de los
detenidos. Tras ser torturados, los prisioneros eran
ejecutados en "campos de la muerte" cercanos.
21. ¿CÓMO FUE DETENIDO DUCH'?
Dado por muerto durante años,
Duch fue descubierto por un periodista gráfico
británico en 1999 , en el noroeste del país. Se
había convertido al cristianismo y trabajaba para
organizaciones humanitarias cristianas. Fue
arrestado y acusado de genocidio.
22. ¿QUÉ HA DICHO A LAS
VÍCTIMAS?
Encarcelado desde hace 10 años,
Duch ha "asumido sus responsabilidades" y ha pedido
"perdón" a las víctimas con las que se encontró
durante la reconstitución anterior al juicio, según
informó su abogado, quien, por otro lado, ha tachado
de "inaceptable" que su cliente haya estado tantos
años en prisión, esperando juicio.
De los cinco detenidos, Duch es
el único que no ha negado su vinculación con las
masacres.
23. ¿QUÉ PRUEBAS HAY CONTRA
DUCH'?
La primera sesión del juicio
contra Duch, celebrada el pasado día 17, se
convirtió en una discusión entre los abogados y los
fiscales por la decisión de última hora de estos
últimos de utilizar un vídeo como prueba, rodado en
1979 por soldados vietnamitas durante la invasión.
En la película, de siete
minutos y en blanco y negro, aparecen los cadáveres
escuálidos de los internos del centro. Algunos de
ellos, aún encadenados.
Según la defensa, esta película
debería haber sido investigada previamente por los
jueces.
Por otra parte, se prevé que
algunos de los supervivientes de la prisión
asistirán a la audiencia.
24. ¿CUÁNDO HABRÁ UNA
SENTENCIA?
Los testigos no empezarán a
declarar hasta el mes de marzo, que es cuando dará
comienzo la parte principal del juicio. El veredicto
se espera para el próximo mes de septiembre.
25. ¿CUÁL PUEDE SER LA CONDENA?
El tribunal ha descartado la
pena de muerte, por lo que, de ser declarado
culpable, Duch podría ser condenado a cadena
perpetua.
Fuentes oficiales han señalado
a diversos medios que el juicio tiene,
principalmente, un carácter pedagógico y que lo que
busca es reforzar la reconciliación nacional.
26. ¿CUÁNDO SERÁN JUZGADOS LOS
DEMÁS?
No se sabe aún. Según informó
la BBC, abogados de derechos humanos temen que si el
juicio continúa retrasándose por diferencias entre
los miembros camboyanos e internacionales del
tribunal, Duch acabe siendo el único líder de los
jemeres rojos rinda cuentas ante la justicia. En
cualquier caso, las acusaciones contra los otros
cuatro ex dirigentes (algunos de ellos, seniles y
con la salud muy deteriorada), serán difíciles de
probar.
27. ¿SERÁN COMPENSADAS?
En principio, no recibirán
indemnizaciones, sino sólo una compensación moral o
simbólica. Más de 1.300 personas que afirman haber
sufrido "daños físicos o psicológicos" durante el
régimen de los jemeres rojos han presentado
peticiones al tribunal para participar en los
juicios.
Una vez me fustigaron 200 veces
con alambres electrificados"
Duch tendrá que afrontar casos
como el de Chum Manh, quien ahora tiene 78 años.
Acusado de ser espía de la CIA, fue encerrado en una
celda minúscula, con espacio sólo para una cama,
encadenado con grilletes y torturado casi a diario.
"Una vez me fustigaron 200 veces con alambres
electrificados", afirma: "Mataron a mi mujer y mi
hijo. Mataron a niños de tan solo meses de edad".
"Este es el día que hemos
esperado durante 30 años", dijo Vann Nath, uno de
los pocos supervivientes de la prisión S-21.
28. ¿QUIÉN FUE DITH PRAN?
Dith Pran fue un fotógrafo
camboyano cuyas vivencias como prisionero de los
jemeres rojos inspiraron la mencionada película The
Killing Fields. Murió en marzo del año pasado en EE
UU, víctima de un cáncer.
En 1975, Pran trabajaba como
asistente e intérprete para su amigo el
estadounidense Sidney Schanberg, entonces
corresponsal de The New York Times, cuando los
jemeres rojos tomaron el país.
Las nuevas autoridades no le
dejaron salir del país junto a Schanberg y Pran fue
arrestado. Tras cuatro años de torturas y
penalidades, pudo escapar a Tailandia y, desde allí,
envió un mensaje a su antiguo compañero, quien viajó
desde EE UU para reunirse con él.
29. ¿QUÉ DICEN LOS CAMBOYANOS?
Decenas de personas abarrotaron
la sala donde se celebra el juicio, muchas de ellas
después de pasar toda la noche haciendo cola para
asistir a la primera sesión.
No obstante, y pese a los
esfuerzos públicos por informar a los camboyanos
acerca del tribunal, una reciente encuesta de Centro
de Derechos Humanos de la Universidad de California
señala que el 85% de los encuestados tenían "poco o
ningún conocimiento" sobre el mismo.
"Cuando preguntamos a los
estudiantes acerca del genocidio de los Jemeres
Rojos, no creen en ello y creen que se trata de
ficción", ha dicho el viceministro de Educación de
Camboya. "Pero ahora, cuando ven que Naciones Unidas
ayuda a Camboya a llevar a juicio a los jemeres
rojos, comienzan a creérselo".
Más de la mitad de los 14
millones de habitantes de Camboya nacieron después
del fin del régimen jemer.
30. ¿CÓMO SE RECUERDA EL
GENOCIDIO EN CAMBOYA?
El genocidio, que por primera
vez ha empezado a estudiarse ya como tal en los
centros de enseñanza camboyanos, cuenta en el país
con dos grandes centros de testimonio histórico y
recuerdo a las víctimas: Uno es el Museo Tuol Sleng,
construido en las instalaciones de la antigua
prisión de tortura, y que tiene un archivo de miles
de fotografías de los prisioneros, tomadas antes y
durante la tortura y después de muertos. El otro es
el llamado Centro del Genocidio, o Memorial Choeung
Ek, situado a 17 kilómetros al sur de Phnom Penh, y
donde un templete marca el lugar donde fueron
encontrados 8.000 cadáveres.
Otra versión sobre como se
llega al juicio
el primer juicio a la cúpula
jemer por los crímenes de guerra y contra la
humanidad cometidos entre 1975 y 1979 en Camboya.
Duch apareció con camisa azul y se mostró pétreo. Él
y los testigos no hablarán hasta dentro de tres
semanas. Estos días se celebra la sesión
procedimental. Su abogado, Francois Roux, recordó
que lleva 10 años en prisión preventiva, cuando la
ley camboyana solo permite tres.
ROUX Y VERGÈS
Los abogados de los jemeres son
los habituales de las causas perdidas. Roux defendió
a Zacarias Moussaoui, un marroquí condenado a cadena
perpetua en EEUU por el 11-S. Jacques Vergès, el
abogado del diablo, ha representado a Carlos el
Chacal y el nazi Klaus Barbie. Ambos son maestros en
las técnicas dilatorias, especialmente enervantes en
un juicio que llega 30 años tarde. Vergès declaró en
noviembre al diario Der Spiegel que "un buen juicio
es como una obra de Shakespeare, una pieza de arte".
Roux protestó ayer por unos documentos que solo le
fueron entregados en inglés y no en francés.
Una amalgama de víctimas,
curiosos y periodistas ocuparon los 500 asientos en
la audiencia pública. El ambiente era el de las
citas históricas. "Es un día grande para Camboya.
Hoy damos el primer paso para la reconciliación",
aseguraba un periodista local.
La formación del tribunal mixto
ha sido una pesadilla desde que Camboya lo solicitó
a la ONU en 1997. Primero fueron cuestiones
técnicas, como el cuerpo legal aplicable o la
proporción de jueces camboyanos e internacionales.
Tampoco se prevén fluidas las deliberaciones entre
los segundos, profesionales experimentados, y los
primeros, de bagaje gaseoso. Se han publicado varios
escándalos sobre sobornos que soltaron los
magistrados locales para ser elegidos, práctica
habitual en la justicia camboyana.
El mayor obstáculo, sin
embargo, es la actitud poco decidida de Phnom Penh.
Las demoras obedecen al propósito poco disimulado de
que la muerte natural de los responsables solucione
el problema. Pol Pot y Ta Mok ya han fallecido.
Exceptuando a Duch, los acusados son octogenarios y
tienen serios achaques. Su juicio empezaría en el
2010.
La razón de las reticencias es
doble: el asunto está aún demasiado a flor de piel,
y hay exjemeres rojos en el Gobierno actual,
empezando por el primer ministro, Hun Sen. Camboya
obstaculizó la ampliación del número de imputados
pretextando la reconciliación nacional.
ÓRDENES DE ARRIBA
Duch está acusado de las 15.000
muertes en S-21. Solo él ha reconocido su
culpabilidad, pero aclara que las órdenes de "matar
a todos los detenidos" llegaron de arriba. Los
expertos jurídicos dan por hecha una larga condena.
Con el resto será más difícil.
El Centro de Documentación de
Camboya será clave en el juicio. Es una ONG que
lleva 12 años acumulando evidencias contra los
jemeres. Pero algunos analistas dudan de que todas
esas atrocidades documentadas sean suficientes para
demostrar que los acusados conocían las matanzas y
que podrían haberse opuesto sin arriesgar su vida,
requisitos necesarios para una condena. "Los jueces
no deberían perder el tiempo en tratados de
expertos, sino examinar los crímenes y escuchar a
las víctimas que están deseando hablar. Y aunque
alguno salga absuelto, ya habrá sido sentenciado por
las víctimas: culpable", dijo a este diario Youk
Chhang, director del centro.
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