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Las tropas regresarán
en el 2010 de Irak
por Ben Feller
Discurso en inglés

El presidente Barack Obama
anunció que retirará todas las fuerzas de combate de
Irak en el término de 18 meses, en cumplimiento de
una promesa de su campaña electoral. En un discurso
a soldados y oficiales en la base de la infantería
de marina Camp LeJeune, Carolina del Norte, Obama
dijo que el retiro se realizará de manera
"cautelosa" y que los comandantes militares lo
llevarán a cabo en estrecha consulta con el gobierno
irakí.
Durante la campaña
presidencial, Obama había dicho que retiraría las
fuerzas en los 16 meses siguientes a la toma de
posesión. El plazo que dio el viernes, aunque dos
meses más largo, acorta los plazos previstos
anteriormente para el retiro.
Obama dijo que entre 30.000 y
50.000 efectivos permanecerán en el país para
entrenar a las fuerzas iraquíes y ejecutar misiones
antiterroristas. Pero reveló además que la gran
mayoría de los soldados que se retirarán no lo harán
este año, y dijo que decenas de miles permanecerán
en Irak.
"Las decisiones más importantes
que deben adoptarse sobre el futuro de Irak deben
ser tomadas por los iraquíes", dijo Obama a cientos
de infantes de marina y oficiales en la base, que
está despachando miles de soldados al otro frente de
guerra estadounidense en Afganistán.
Altos funcionarios del gobierno
habían dicho que de los 100.000 soldados de combate
que serán retirados de Irak a lo largo de 18 meses
la mayoría permanecerá en la zona de guerra al menos
hasta fin de año para asegurar la seguridad de las
elecciones nacionales. El ritmo de retirada sugiere
que, aunque comenzará pronto, se acelerará en los
últimos meses.
Y aun después de esa reducción,
de 35.000 a 50.000 soldados permanecerían en Irak
con la nueva misión de entrenamiento, protección de
civiles y antiterrorismo.
Mientras la mayoría de los
estadounidenses dicen a los encuestadores que la
guerra fue un error y señalan que han muerto más de
4.250 estadounidenses, la fecha del 31 de agosto del
2010 para el fin de las operaciones de combate es
posterior a lo que Obama había prometido como
candidato.
Obama quiere concluir la misión
en Irak para concentrarse más firmemente en
Afganistán. "Estados Unidos no puede seguir
concentrado en Irak aislado de otras prioridades:
enfrentamos el desafío de reconcentrarnos en
Afganistán y Pakistán, de aliviar la carga a
nuestros militares, y de reconstruir nuestra
debilitada economía; ésos son desafíos a los que
haremos frente", afirmó.
"Toda nación y todo grupo debe
saber, sea cual fuere su actitud ante Estados
Unidos, que el fin de la guerra en Irak abrirá una
nueva era de liderazgo estadounidense y
participación en el Oriente Medio", agregó el
presidente. "Esto no reduce nuestro compromiso.
Vamos a afianzar ese compromiso de brindar una mejor
situación a la región, y esa era acaba de comenzar".
Obama felicitó a los militares
por su papel por la mejoría en Irak, donde la
violencia se ha reducido significativamente.
También admitió que quedan
muchos problemas por resolver en ese país y admitió
que "habrá días difíciles por delante". Entre ellos
mencionó la violencia, la inestabilidad política,
una masa de desplazados y desposeídos, el apoyo a
medias al frágil gobierno iraquí entre los países
vecinos, y la caída de los ingresos petroleros.
Pero el presidente agregó que
Estados Unidos no puede tratar de solucionar todos
los problemas de Irak. "No podemos expulsar de
Irak a todos los que se oponen a Estados Unidos o
simpatizan con nuestros adversarios", dijo. "No
podemos patrullar las calles de Irak hasta que estén
completamente seguras ni quedarnos hasta que la
unión de Irak sea perfeccionada. No podemos mantener
indefinidamente un compromiso que ha impuesto una
carga a nuestros militares y que costará al pueblo
estadounidense casi un billón (correcto) de
dólares".
Permitirán fotografiar ataúdes
de soldados
El Pentágono permitirá que la
prensa fotografíe los ataúdes de los soldados
fallecidos en el extranjero cuando son repatriados a
Estados Unidos, si sus familiares acceden a ello,
dijo ayer el secretario de Defensa, Robert Gates.
“En ningún caso estamos
decidiendo por ellos (los familiares); la decisión
la tomarán aquellos que están directamente
afectados”, aclaró Gates.
En una rueda de prensa, el
secretario anunció la decisión de su departamento de
acabar con la prohibición que estableció en 1991 el
entonces presidente, George H.W. Bush.
Gates explicó que un grupo de
trabajo ha analizado cómo la decisión podría afectar
a los seres queridos de los soldados y subrayó que
será la familia la que tenga la última palabra para
autorizar a la prensa a publicar la foto del ataúd
del fallecido.
El portavoz de la Casa Blanca,
Robert Gibbs, señaló que el presidente
estadounidense, Barack Obama, está de acuerdo con el
levantamiento de la restricción y “apoya la
decisión” de Gates.
Los cuerpos de los militares
fallecidos en las misiones en el extranjero suelen
llegar a la base de la Fuerza Aérea de Dover, en el
estado de Delaware, donde se celebra un oficio
religioso antes de la entrega a sus familias.
La Administración de George H.W.
Bush estableció la prohibición durante la Guerra del
Golfo y su hijo George W. Bush la renovó para evitar
que los caídos en Irak y Afganistán fueran
fotografiados.
“Cuanto más honores podamos dar
a estos héroes caídos, mejor”, teniendo en cuenta
los criterios de respeto a la intimidad y la
decisión de las familias, había dicho anteriormente
Gates.
Según los últimos datos del
Pentágono, 4,241 militares estadounidenses han
muerto en la guerra de Irak.
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