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Palabras de una
Maestra:
¡Sí, renuncio!
por El Perro Gil
elperrogil@gmail.com
Renuncio a contar con
inmunidades parlamentarias.
Renuncio a integrar
una lista para las elecciones internas.
Renuncio a integrar
una lista para las elecciones nacionales.
Renuncio a todo,
menos, a intentar un cambio sustantivo en la
atención a la minoridad de mi país...
Esas pudieron ser
palabras de una Maestra que supo presidir la Cámara
de Representantes del primer gobierno progresista
del país y que ahora ocupa páginas de prensa al
asumir la Presidencia del Instituto del Niño y
Adolescente del Uruguay (INAU). Pero como no siempre
es necesario decirlas -para interpretar conductas
basta con actuar- eso es lo que hizo la referida
Maestra Nora Castro. La misma asume la conducción de
un “hierro caliente” en tiempos donde la ventaja
electoral está a la vuelta de cada esquina,
agazapada para pegar donde más duela.
En efecto, el tema
del INAU ha sido objeto de críticas en los últimos
tiempos, disparadas por una clase política más
interesada en las consecuencias que en las causas
que la originan. Y aún menos interesada en conocer
la realidad de un instituto que se encarga de muchos
niños y adolescentes más, que esos pocos que son
noticia.
Claro está que negar
la ocurrencia de los últimos sucesos sería como
intentar tapar el sol con las manos, pero no
obstante ello es importante reconocer la altura de
estos protagonistas que renuncian a las bondades del
sistema para ofrecer su esfuerzo en intentar cambiar
la historia. Renuncia que tiene su razón de ser en
la Constitución de la República y su artículo 201.
Pero también en una férrea voluntad de dar pelea
para buscar mejores resultados. Esos son los
verdaderos héroes a los que no se puede dejar solos
y a quienes hay que respaldar para que fructifique
su trabajo.
Nadie puede negar que
el futuro inmediato -y mediato- de la ex-diputada
Castro era otro mucho menos complicado. Su actuación
reciente en el Parlamento Nacional, la convirtieron
en figura de destaque que seguramente repetiría en
octubre conservando su banca. Sin embargo, ello no
alteró su decisión haciendo que dejara esa tarea y
asumiera el desafío que se le ofreciera. Agallas no
le faltan y se nota.
No entraremos a
cuestionar la figura del renunciante Director del
INTERJ (Padre Mateo), cuya actitud desencadenara los
movimientos que propician la entrada de la referida
a presidir el instituto. Parecía el cargo a la
medida del titular sin embargo –y con el diario del
lunes- eso no fue garantía alguna y seguramente
defraudó a muchos, su intempestiva renuncia.
Dice un viejo refrán
que “no hay mal que por bien, no venga”, y
presumo que el renunciamiento del que damos cuenta
párrafos arriba, son indicios esperanzadores de un
futuro diferente. Una Presidenta que no tiene
pruritos en anunciar investigaciones junto a un
accionar más ejecutivo que termine por derribar las
barreras que la burocracia ha levantado y que hoy
impiden dar soluciones a temas tan importantes. Pero
por sobre todo, son ese tipo de renunciamientos los
que abren una cuota de crédito y esperanza en que
la solución es posible en el tema de la minoridad
infractora.
El tiempo –el más
inmediato posible- dará cuenta, con los resultados
que se produzcan, si pudo enfriar ese hierro
candente ó, si en cambio, sigue mandando la
burocracia y la falta de soluciones. Mientras tanto,
merece el crédito que inspira su conducta y que no
hace más que resaltar el hecho de que algo también
ha cambiado en el Uruguay.
Hay otra manera de
hacer política...
El hombre pretendía
la ruta acostumbrada,
mientras el perro
tironeaba buscando otro camino...
LA
ONDA®
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