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Acusan a Obama de
ser como “Lenin y Stalin”
Crónica
En una conferencia política
conservadora celebrada el viernes 6 de marzo en
Washington, parlamentarios y influyentes
republicanos criticaron los importantes aumentos
previstos por Obama en partidas como energía,
educación y salud. "No será fácil contrarrestar
estos esfuerzos por europeizar Estados Unidos",
advirtió Mitch McConnell, líder republicano en el
Senado, durante la Conferencia de Acción Política
Conservadora.
"Lenin y Stalin estarían
felices con lo que está pasando", dice Mike Huckabee
Limbaugh en la Conferencia de Acción Política
Conservadora, dominada por discursos extremistas en
los que se acusó a Obama de intentar destruir las
bases fundacionales de EE UU y se llamó a actuar
para que su gestión sea un fracaso.
"Por supuesto que quiero que
fracase", sostuvo Limbaugh. "¡Cómo no voy a querer
que fracase una política que pretende acabar con el
capitalismo y con la libertad, las ideas que
sostienen América!". dijo el ex candidato
presidencial Mike Huckabee. "A comienzos de esta
semana escuché al mejor vendedor de socialismo del
mundo dirigirse a la nación", manifestó el senador
Jim Demint, aludiendo a la intervención de Obama
ante el Congreso.
Obama presentó en esa misma
semana los lineamientos básicos de su presupuesto en
2010, con gastos totales por 3,94 billones de
dólares, y las prioridades para el país durante los
próximos diez años. El plan incluye un pago de
600.000 millones de dólares en la reforma del
sistema de salud y 15.000 millones de dólares
anuales en inversión en energías renovables.
La propuesta de Obama eleva
además el déficit federal en 2009 hasta los 1,75
billones de dólares en 2009 (12,6 por ciento del
producto interior bruto) y a 1,2 billones de dólares
en 2010. La Administración cree que podrá contraer
el déficit hasta los 533.000 millones en 2013, una
vez que la economía estadounidense haya logrado
salir de la recesión.
"Los estadounidenses tuvieron
un pantallazo de los grandes planes de gobierno de
Obama, y millones están listos para ponerse de pie,
hablar bien alto y sí, incluso tomar las calles para
frenar el declive de Estados Unidos hacia el
socialismo", indicó el senador por Carolina del Sur
Jim DeMint durante el encuentro, que reúne
activistas conservadores de todo el país.
El socialismo tiene una larga
tradición de connotaciones negativas en Estados
Unidos, donde se lo asocia con ideales izquierdistas
que coartarían la tradición de libre mercado del
país. Fue precisamente esa tradición lo que
muchos europeos criticaron en los últimos meses por
considerarla en las raíces de la actual crisis
económica.
Las turbulencias financieras
reavivaron otro fantasma que cala bien hondo en los
corazones de muchos políticos y votantes en Estados
Unidos: la nacionalización.
Wall Street tambaleó cuando un
senador demócrata, Christopher Dodd, sugirió que
nacionalizar los bancos podría ser la única
alternativa para frenar la devastadora ola de
quiebras. Desde entonces, la Administración Obama se
vio obligada a repetir una y otra vez que no tenía
planes de ese tipo.
La crítica republicana retomó
además un tema común a la largo de la campaña
presidencial de 2008: la reforma de la salud. El
candidato John McCain criticó con dureza en octubre
los comentarios de Obama sobre una "expansión" de
la salud a costas de subir los impuestos a los
trabajadores más pudientes.
También la idea de hacer pagar
a las empresas por sus contaminantes para ayudar así
a reducir las emisiones causantes del calentamiento
global fue centro del rechazo republicano. El
gobierno de Obama confía recortar en un 80 por
ciento las emisiones en 2050 por medio de un
programa que ya existe en Europa.
Los republicanos reavivaron el
combate de la medida, ya rechazada por el Congreso
el año pasado, porque temen que pueda afectar la
economía y costar empleos. "Este presupuesto incluye
también el llamado sistema de máximos y canje ("cap-and-trade"),
que es un término francés para carta de despido",
ironizó John Boehner, líder republicano de la Cámara
de Representantes.
El gobierno y los colaboradores
del Presidente Obama utilizaron las palabras de
Limbaugh en un anuncio irónico en la TV a favor de
Obama pagado por organizaciones demócratas.
LA
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