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“La globalización
nos hace más libres”
Entrevista al filósofo Jesús
Mosterín
Las tesis del filósofo Jesús Mosterín
han basculado durante toda su carrera entre la
doctrina científica y la humanística. Y siempre se
ha sentido cómodo, como demuestra su último libro,
La cultura humana (Espasa) en el que vuelve a
relacionar los términos genéticos y culturales para
intentar dar respuesta a la evolución cultural del
ser humano desde la época prehistórica hasta la
apoteosis actual de Internet.
-
¿No es un pleonasmo hablar de la cultura humana?
- La cultura se
contrapone a la natura, la naturaleza. Son todas
aquellas cosas que sabemos hacer, no porque estamos
genéticamente preprogramados para hacerlas, sino
porque las hemos aprendido de los demás. Y hay
muchos animales que aprenden a hacer cosas imitando
lo que hacen los demás, como los chimpancés. La
diferencia es que el ser humano tiene el lenguaje.
- Pero sin cultura,
¿seríamos el ser humano que somos hoy?
- "La cultura no
determina si somos mejores o peores, sino los
genes". La evolución no depende de la cultura, pero
la cultura sí depende de la evolución. Lo más
importante es la naturaleza, la evolución biológica.
La cultura es un efecto fenotípico. Es decir, como
las arañas producen telarañas, nosotros producimos
cultura. Sin evolución no hubiera habido cerebro, y
sin él no hubiera habido cultura. Pero no basta con
tener cerebro para tener cultura.
- ¿Y nuestro cerebro
está preparado para la asimilación de cambios como
los que está produciendo Internet?
- Nuestro cerebro
siempre está cambiando biológicamente, pero muy
lentamente. En el último siglo nuestro cerebro no ha
cambiado porque necesitamos cientos de miles de años
para que eso ocurra. Lo que sí se están cambiando
son los contenidos culturales. Además con los
desarrollos tecnológicos actuales nuestro cerebro
está multiplicando sus potencialidades.
- ¿La cultura influye
en nuestra moral?
-
"El único reino donde podemos decidir
hoy nuestra cultura es Internet". La moral es parte
de la cultura. Pero la cultura no nos hace mejores o
peores. Nosotros tenemos buena o mala leche por
nuestros genes, que son los que determinan nuestro
carácter. Tanto las personas que hacen grandes cosas
como los que son muy destructivos, son casos raros,
y eso es porque tienen el cerebro estropeado. Y lo
tienen estropeado porque tienen estropeado los
genes.
- ¿Somos libres de
decidir qué cultura queremos recibir?
-
No. El único reino donde ahora
podemos decidir nuestra cultura es Internet. No hay
un gobernante o una Iglesia que me diga qué está
bien o está mal.
-¿De dónde surge la
cultura? ¿Son modas, imposiciones?
Lo que sucede es que
siempre hay un individuo en cuyo cerebro se produce
un cambio. Normalmente esta novedad muere con esa
persona, pero se convierte en cultura en el momento
en que se transmite.
- Ahora vamos hacia
la cultura globalizada. Las modas parecen las mismas
en todas partes.
-
Sí, las culturas provincianas han
muerto. Pero es que eso es lógico. Si quieres vender
algo, lo intentas vender en todo el mundo.
- ¿Pero la
homogeneidad no merma la riqueza cultural?
- No, lo que nos hace
es más libres. Antes el mundo era como un zoo, y
según la jaula en la que nacieras, eso determinaba
cómo ibas a ser. Ahora, con la multiplicación de la
oferta, puedes elegir más. No es que haya menos
variedad, sino que la variedad se ha extendido a
todas partes.
Fuente: La Vangurdiaes
LA
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