¿Por qué el “Pepe”?, por consecuente
con sus ideales, con sus utopías
por Cristina Iriarte*

Históricamente, nuestra fuerza política no ha tenido pujas en las elecciones internas, dado que siempre se ha llegado a un candidato único y por consenso.  Justamente esta característica, junto con la de contar con un programa único, fue lo que marcó la diferencia con los partidos tradicionales. Seguimos contando con un programa único – que para cualquiera de los candidatos, debería ser como la “Biblia” – pero en estas elecciones se ha introducido una variable a la que los frenteamplistas no estábamos acostumbrados. Es por esto que – en el próximo mes de junio – nos veremos, por primera vez, motivados a votar en las elecciones internas, ya que es decisivo nuestro voto para elegir al compañero que nos representará en las elecciones nacionales de octubre y dará continuidad y consolidará los cambios estructurales introducidos en el primer gobierno progresista de la historia.

 

Por primera vez, entonces, los uruguayos que apostamos al cambio, deberemos también decidir detrás de cuál de los tres compañeros propuestos nos alineamos para lograrlo. Y para nosotros no es difícil la elección, pero consideramos y entendemos que algunos compañeros pueden tener dudas a la hora de elegir entre los tres compañeros que se presentarán en las internas. 

 

Como ya dijimos, el Frente Amplio cuenta con un programa único que debe ser respetado por cualquiera de los tres compañeros que triunfe en junio. Pero también es conocido el hecho de que existen leyes interpretativas de las leyes aprobadas, por lo que queda claro que no todo lo que está escrito y acordado, se interpreta de la misma forma por parte de los diferentes actores. Por otra parte, existen improntas personales que - en términos políticos – pueden desembocar en dos visiones diferentes del país, partiendo de un mismo programa.

 

No hay ningún precepto que establezca que un político debe ser un técnico en esto o aquello o, lo que es peor aún, que debería ser un “todólogo” y vestirse de tal o cual manera, o con tal o cual marca de ropa.  Es más, la historia reciente nos está demostrando – por lo menos en América Latina – que los pueblos están despertando y están eligiendo, por primera vez, a individuos que nunca hubieran soñado sentarse en un sillón presidencial de acuerdo a los padrones históricos (Lula, Evo, Lugo).  Pero están allí porque sus pueblos se identifican con ellos, porque son quienes les hablan en su mismo lenguaje, porque son aquellos que han sufrido en carne propia las desdichas, porque se rebelan contra los “mandamás” de siempre, desafiando al imperialismo y a la historia. 

 

Quienes apoyamos a José “Pepe” Mujica, entendemos que, con él, podemos ver cada vez más cerca la utopía de la “Patria Grande” con la que soñaban Artigas y Sendic. Y ésta es, en nuestra humilde opinión, una de las razones más fuertes por las que no podemos pensar en otro candidato que no sea él.  Porque América Latina se salva, sólo si se une.  SÍ al Mercosur, UNASUR y todo lo que nos de la fuerza de negociar en conjunto y defendernos de la expoliación  ancestral que hemos venido sufriendo desde que Colón llegó a estas tierras. Porque NO creemos en los TLCs, TIFAs y todas las iniciativas que intenten hacernos desandar los caminos recorridos en materia de integración entre los pueblos hermanos de Sudamérica. 

 

Nuestra propuesta es priorizar lo social ante lo financiero. Ubicaremos nuestras mayores energías, en primer lugar, en atacar definitivamente las causas de la delincuencia, para no tener luego que ponerlas en el ataque a la misma. Daremos énfasis a la formación en educación técnica y universitaria, para que no existan jóvenes que ni estudien ni trabajen y sus sueños sean hundirse en la “pasta base”. Quienes proponemos a José “Pepe” Mujica, somos concientes de nuestras condiciones demográficas- “apenas un barrio de San Pablo” - pero buscaremos con dignidad y la humildad necesaria, los instrumentos mas eficaces de la integración, para poder complementarnos con nuestros vecinos (porque no podemos ni queremos mudarnos) y potenciar nuestras capacidades humanas y naturales en la región.  Como lo demuestran los pueblos que triunfan, no seremos nada más ni nada menos que los uruguayos que somos, con todos nuestros defectos y todas nuestras virtudes.

 

Porque la política es el arte de la interpretación de los deseos, necesidades y sueños de los pueblos. Porque la política es el arte de seducir, de enamorar pero, además y fundamentalmente, de ser creíble. Por eso coincidimos con  Mujica; cuando manifiesta que en tiempos de crisis - en política - se debe optar por un “político” más que por un “técnico” o “profesional”. 

 

Por eso al pensar en el mas idóneo para que nos represente desde la Presidencia de la Republica,  pensamos en el que más confianza  le tenemos ¡Quienes apostamos al “Pepe”, le creemos! El “Pepe” nos enamora. Le creemos y lo respetamos. Porque ha sido consecuente con sus ideales, con sus utopías, porque tiene la humildad de reconocer sus errores y de escuchar y aprender cuando no sabe, porque tiene un sentimiento profundamente unitario y es un “zurcidor” de primera cuando las “papas queman”, pero – por sobre todas las cosas – porque es “sapo de nuestro mismo pozo”.

 

* Integrante del Congreso Frenteamplista Espacio 609

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