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La gente primero: que
la recesión económica no
se transforme en social
"Si hay algo
que nos caracteriza a los
progresistas,
es que no le hacemos
‘el quite’ a
ningún tipo de debate".
Michelle Bachelet
Los días 27 y 28 de marzo en Chile - Viña del Mar-
se realizó la VI Cumbre Progresista. Participaron
los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil),
Cristina Fernández (Argentina), Tabaré Vázquez
(Uruguay) y Michelle Bachelet (Chile), y los
primeros ministros Gordon Brown (Reino Unido), José
Luis Rodríguez Zapatero, Jens Stoltenberg (Noruega),
así como el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph
Biden.
Se sumaron más de doscientas personalidades de la
cultura y la economía junto a representantes de los
principales organismos internacionales que
discutieron durante dos días bajo el lema "Una
respuesta progresista a la crisis global".
La Cumbre Progresista se constituyó en 1999, y desde
entonces se han realizado cumbres en Berlín (2000),
Estocolmo (2002), Londres (2003 y 2008), Budapest
(2004) y Johannesburgo (2006). En esta oportunidad
causo sorpresa que el presidente de Estados Unidos,
Barack Obama se hiciera representar por
su vicepresidente Joe Biden.
De todas maneras la presencia del número dos del
gobierno norteamericano en la Cumbre en Chile, marca
una nueva fase en las relaciones internacionales de
EEUU con el Sur, ya que durante nueve años no
participó de estos encuentros.
Si bien el ex presidente Clinton fue uno de los
fundadores de la iniciativa, su sucesor George Bush
no fue invitado durante
sus ocho años de gobierno.
Michelle Bachelet, Presidenta de Chile, al cerrar la
Cumbre como anfitriona, destacó que la Cumbre
Progresista termina "con una mirada optimista",
precisando que para salir de la crisis internacional
es necesario "una cooperación internacional fuerte,
con instituciones que puedan funcionar bien para los
nuevos desafíos, con reglas claras y respetadas por
todos, y la construcción de una nueva economía",
que implique "generar las mejores condiciones de
vida, más digna y más decente para todos los
ciudadanos del mundo".
Declaración final de la VI
Cumbre Progresista
-
Poner a la gente primero
para evitar que la recesión económica se
transforme en una recesión social. Lo anterior
se puede lograr mediante políticas que reanuden
el crecimiento, refuercen la protección social y
estimulen la creación de empleo. Los líderes
enfatizaron la necesidad de dar un nuevo ímpetu
a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la
ONU.
-
Construir las bases de una
nueva economía que permita que la prosperidad
sea ampliamente compartida.
-
De reformar la regulación
doméstica de las instituciones financieras y de
coordinarse internacionalmente en dicha
regulación.
-
De evitar políticas
proteccionistas y concluir exitosamente la Ronda
de Doha de la OMC.
-
Que los países adopten
medidas para estimular la economía y adopten una
acción coordinada para una recuperación
equilibrada y sostenida. Que la reunión del G-20
es vista como una excelente oportunidad para
entregar una respuesta efectiva a la crisis.
-
Que las instituciones
financieras internacionales, incluyendo las
regionales, jueguen un importante rol en la
prevención de las desastrosas consecuencias
económicas para los países emergentes y en
desarrollo, y que se reformen esas
instituciones, lo que podría requerir un
incremento de los recursos para estas
instituciones.
-
Una recuperación verde.
Para emprender urgentemente una respuesta
coordinada al cambio climático y expandir las
inversiones en energías limpias, de manera de
establecer el camino para una economía global de
bajas emisiones. Se espera que la Conferencia de
Naciones Unidas sobre Cambio Climático en
Copenhague logre un acuerdo exitoso.
Los líderes reafirmaron su
compromiso con los valores progresistas enraizados
en una historia de libertades, de libertad
económica, de derechos humanos, de democracia y de
justicia social.
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