Calentando las internas,
del 28 de junio
por El Perro Gil
(elperrogil@gmail.com)

A medida que pasan los días y nos acercamos a junio, el clima político va aumentando la temperatura. Las encuestas de opinión inciden en los discursos de los candidatos según los resultados que ellas arrojan. Aquellos que la vienen remando de atrás hacen desesperados esfuerzos –por más que intentan disimularlo, no pueden- para volcar esas tendencias que lejos de cambiar parecen ir consolidándose cada día que pasa. Tanto es así que no respeta partidos ni intenciones de unidades preanunciadas.

 

La interna blanca –la que aparece más reñida según las “fotos” de hoy- muestra a un Lacalle muy seguro, luciendo un perfil de estadista. Mientras tanto, en la vereda de enfrente, Larrañaga anuncia sus propuestas (¿si fuera frenteamplista le dirían bolazos?), volcando su discurso hacia la derecha en un desesperado intento por lograr recuperar la punta. Es un presagio de lo que aparece como un secreto a voces en cuanto a la opción que se nos viene en octubre: la izquierda o la derecha en el poder. Si algo debemos agradecer es que de una buena vez se han quitado la careta y el disfraz de centro para asumir que están muy lejos de las políticas sociales y de hurgar en las causas estructurales para dar soluciones definitivas a los grandes y graves problemas de hoy como la inseguridad, por citar uno. Tema que a la postre es –y lo será más hacia octubre, no tengan la menor duda- el principal estandarte a flamear por éstos como si no fueran responsables de nada de lo que hoy padecemos.

 

Larrañaga lanzó su propuesta de una Guardia Nacional y la crítica no se hizo esperar desde su propio partido, dejándolo en offside e indicándole que lo nuevo que propone no tiene la calidad de tal. La edad de inimputabilidad es otro foco en el que los líderes blancos no se ponen de acuerdo; en lo que respecta a la economía, también se presentan como diferentes aunque no son muy creíbles que digamos. Mientras Lacalle habla de hacer más de lo mismo que ya hizo cuando fuera Presidente y endeudarse con el FMI, Larrañaga sumó a sus filas a un reconocido economista del herrerismo de aquella época.  En fin, pirotecnia que muestra a quien lidera seguro y terminante, y a quien viene atrás nervioso y respondón.

 

Pero el calentamiento interno no es solo propiedad blanca; en el Frente Amplio se pretende embarrar el clima en idéntica reacción pero con consecuencias distintas. La opinión de Mujica sobre la banca pública nacional ha generado la reacción de AEBU, quienes respondieron sobre lo que no dijo aquel como si lo hubiera dicho. Mujica nunca habló de desconfianza en el sistema financiero público, sino que habló de hacerlo más eficaz. Habló de derribar definitivamente la burocracia que enlentece lo que en el mundo de hoy se resuelve en tiempos más cortos. Habló de ser eficientes, nada dijo de su fortaleza financiera. Decirlo hubiera marcado una contradicción con su discurso en el que apela al permanente reconocimiento a la política económica del gobierno.  Reclamar una banca nacional más competitiva, ¿no es un objetivo razonable? Tampoco habló de levantar el secreto bancario, sino de no cerrarse a considerar negociarlo como un valor en un ámbito regional como el Mercosur. Asimismo habla persistentemente de la educación como un valor fermental que debemos fomentar para sacar a los gurises de la calle. Al que no quiera estudiar que aprenda un oficio. ¿Eso también es incoherente? Eso es lo de todos los días; son los problemas que vive a diario la sociedad uruguaya. Conformada por gente que encuentra en Mujica un cable a tierra, alguien que recoge sus dilemas  y les da dimensión de Estado. Quizás sea esa la razón de las preferencias que marcan las encuestas. El “Pepe” es un líder que se embarra los pies para conocer  y expresar las realidades como son, como la gente las vive y con un discurso que la gente entiende. No temamos por el después, porque después viene el Frente Amplio. Esa es la principal garantía y el mayor respaldo que tiene quien gane la interna. Una estructura, un equipo, un programa, y un pueblo que quiere renovar y profundizar el cambio.

 

Ya hablamos del voto rebelde en la anterior nota, y se ratifica hoy con expresiones como las descritas. Que no se ofenda la capacidad de entendimiento de los frenteamplistas apelando al miedo y esgrimiendo argumentos propios de la derecha. Debemos tener la suficiente madurez para saber que el 29 de junio hay que encolumnarse tras el vencedor en la interna. La gente –que no es tonta y que también piensa- se rebela cuando se le intenta hacer creer una cosa por otra. “Como te digo una cosa te digo la otra”, es aceptado por una porción cada vez más grande de la sociedad uruguaya; pero, ¡cuidado!, que esa gente no acepta un “dijo” donde no hubo un “digo”.

 

el hombre quería callar al perro,

pero igual siguió ladrando...

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