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Homenaje al
Ing. Luis Cincinato Bollo
que hace 90 años proyectó
el eje fluvial de América del Sur
por el
profesor Bernardo Quagliotti de Bellis (1)
En
cierta oportunidad, Friedrich Nietzhe expresó que:
“Solamente aquél que contribuye al futuro tiene
derecho a juzgar el pasado”. En este marco se
pueden recordar en Uruguay, los proyectos que se han
presentado en el Uruguay y más ampliamente en
Iberoamérica, respecto a proyectos de obras que
periódicamente se citan y, luego, se archivan en
los cajones del olvido.
Pasan las décadas, cambian los
políticos; se turnan democráticamente los partidos
políticos en el poder; más a menudo se suceden las
Cumbres presidenciales y, solo quedan, finalmente
buenas intenciones. En el próximo bicentenario
(2030) la historia de Uruguay por ratos refleja
tormenta y en otros días de esperanza.
Con el avance del tiempo, la
sociedad conoce nacen nuevos términos, en tanto,
lamentablemente, los símbolos y valores del ayer se
entierran.
Cabe la preguntas: ¿quo vadis
Uruguay ? En esta nueva campaña electoral oímos a
algunos pre-candidatos como también de voces
oficiales del gobierno que aun rige el destino
oriental, respecto a la necesidad de un proyecto de
país, pues ante la vorágine del acontecer mundial
de nuestro tiempo, el Uruguay debe concretar
nuevas utopías o resucitar algunas centenarias
como la descentralización, el puerto en aguas
profundas, la ley de frontera, “el país
productivo”- con el fin de continuar con la
conducta nacional e internacional que tanto han
honrado a su pueblo en el concierto de las
naciones.
Los títulos de tales
proyectos se escuchan, últimamente, en forma
permanentemente. Pero la realidad es que Uruguay se
ha quedado sin política internacional , carece de
claros objetivos nacionales, se contenta
infantilmente con sueños y buenos deseos.
Es importante tener muy en
cuenta que una acertada política del desarrollo
nacional no es independiente del accionar
diplomático regional y mundial, por lo cual para
que ello resulte positivo se hace imprescindible
formular y validar un proyecto de país que se
traduzca en políticas de Estado , donde adquieran
fuertes raíces todos los puntos vitales para el
desarrollo y fortalecimiento de la soberanía
nacional.
1919-2009: Proyectando la
articulación
fluvial sudamericana
Desde Perú, nos recuerda el
Ing. Tito A. Hernández -especialista en
planeamiento estratégico y desarrollo
organizacional- que ya en el período colonial
sudamericano se gesto la idea de comunicar entre sí
los grandes ríos interiores del continente
sudamericano, pues según las Naciones Unidas: La
accesibilidad y la movilidad son factores esenciales
para casi todo lo que requieren los países en busca
de su desarrollo. Por lo tanto la infraestructura
del transporte puede ser la clave del éxito o
fracaso de todo el esfuerzo para superar su
atrasado. Y como la mente humana es la que promueve
y coordina los múltiples esfuerzos y recursos
necesarios, es esencia también una adecuada
infraestructura de comunicaciones”.
La interconexión fluvial
comenzó a gestarse en el período colonial, cuando se
desarrolló la idea de comunicar entre sí las cuencas
del Río de la Plata, el Amazona y el Orinoco.
Hacia el comienzo del siglo XIX, tanto Humboldt
(“Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo
Continente), que estudió el Orinoco conjuntamente
con Bompland y años después Chaffaujon quien
precisó el recorrido del gran ríoTapajoz, afluente
de los ríos Amazonas y Paraguay, con vistas a la
unión del Amazonas y el Orinoco.
Posteriormente geógrafos y
exploradores realizaron serios estudios, como el
realizado por el explorador inglés W. Chandless,
(“Notas, Río de Janeiro 1868) al descubrir el
caudaloso río Peras en 1860 y proponer la conexión
del Amazonas y el Plata.
Pero fue el
geógrafo uruguayo Luis Cincinato Bollo quien
concretó positivamente, con mayor acierto técnico
la idea de intercomunicación de las tres grandes
cuencas hidrograficas sudamericanas Bollo recomendó
en su el libro “South America, past and present””,
(editado en Nueva York en 1919) la creación del eje
Orinoco-Amazonas-Plata, que inspirara en 1987 en
una reunión de la Cuenca del Plata, la elaboración
del Proyecto de la hidrovía Paraguay-Paraná
Colombia se articula fácilmente con Venezuela por el
Orinoco. Venezuela con Brasil por el Orinoco y el
Amazonas. Ecuador con Colombia y Perú por el
Putumayo amazonense. Perú y Bolivia por el Madre de
Dios y Madera. Bolivia con Brasil, Paraguay y
Argentina por el Paraná en la cuenca del Plata. Esta
entramada red fluvial concretaría el Canal
Sudamericano, una conexión con 50.000 kilómetros de
ríos navegables.
Participación de los diversos
medios de transporte regional
Por información extraída de la
Agenda Estratégica de Argentina, el total de
mercadería transportada en el año 2000 -última
estadística conocida- se utilizan los tres medios
de transporte citados en los espacios del MERCOSUR,
Estados Unidos y la Unión Europea, de la siguiente
forma:
MERCOSUR EE.UU. UNIÓN EUROPEA
____________________________________________________
Ferrocarril 21
% 35 % 45
%
Camión 65
% 25 % 25
%
Barcaza 2
% 30 % 30
%
De las cifras indicadas por el
Informe, se puede apreciar que tanto en los Estados
Unidos como en el espacio europeo, se ha optado por
el modo ferroviario y el fluvial, considerando los
bajos costos en comparación con los del camión. Es
evidente que surge una ventaja del transporte
fluvial sobre el ferroviario y el camión debido
a la gran capacidad del cargamento de la barcaza
-30 veces superior a la del vagón y 50 veces mayor a
la de un camión.
¿El proyecto hidrovía paraguay-paraná?
Este proyecto -tan olvidada su
historia fundacional - comenzó a tomar cuerpo real
a partir de la Resolución Nº 238 firmada en 1º de
setiembre de 1989 en Santiago de Chile, emitida
dentro del Tratado de Brasilia de la Cuenca del
Plata de abril del mismo año.
Los gobiernos firmantes
-Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay,- se
comprometieron a colaborar en la facilitación y
asistencia de materia de navegación, en el uso
racional del recurso agua, procurando promover el
desarrollo y la integración de la Cuenca del Plata y
de sus áreas de influencia.
El 26 de junio de 1992 dichos
países suscribieron el “Acuerdo de las Leñas”
(llamado también de Santa Cruz de la Sierra) que se
constituyó en el principal instrumento jurídico con
el que cuenta tal resolución. Si bien también los
representantes de cada país-Miembro crearon el
Comité Intergubernamental de la Hidrovía (CIH) que
funcionaría como instrumento político que debería
reunirse cada 90 días, trabajando coordinadamente
con los Ministerios de Transporte y Relaciones
Exteriores de los Estados parte , teniendo cada país
un voto y debiéndose tomar las decisiones por
unanimidad y con la presencia de todos.
Lamentablemente los buenos
propósitos de tales objetivos quedaron demorados en
su accionar desde hace unos años , sirviendo
irregularmente a intereses de ciertas compañías
navieras y para propósitos transitorios. América
sigue siendo el continente de proveeduría de los
grandes bloques. .
El gran tema en el marco de la
integración física regional es muy importante,
pues si bien los estudios DITIAS analizan los
corredores bioceánicos para servicio de ciertas
explotaciones (la mayoría de capital extranjero)
según el mapa de las “las provincias fisiográficas”
de C.F.Josnes, Worcester, 1928 quien dijo hace 80
años : “El inmenso y rico paisaje sudamericano
contiene en su embrión para un proceso civilizador
de siglos. Puede ser el escenario de una
transformación revolucionaria de la vida humana y el
poderío natural de la América Austral, alcanzada por
los métodos fecundos de la solidaridad”.
Es evidente, es lógico, es
imperioso, que Uruguay participe activamente en
este proyecto, pues no es tan solo un país pradera,
sino que con los ríos que lo bordean y el océano, es
el país llave de la Cuenca del Plata. El gobierno
Uruguay debe articular su geografía nacional con la
regional para volver a crear una unidad consistente
como lo fue en el pensamiento de José Artigas, con
su nunca olvidada “Liga Federal”.
1) Secretario General de la
Asociación Sudamericana de Geopolítica Presidente de
la Academia Uruguaya de Geopolítica y Estrategia
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