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Sudáfrica, elecciones y
una grave crisis económica
por
Durval de Noronha Goyos
El Congreso Nacional Africano (CNA)
fue proclamado vencedor oficial de los comicios
generales celebrados el pasado miércoles en
Sudáfrica, con un 65,90 por ciento de votos y 264
legisladores de los 400 que componen la Asamblea
Nacional, según anunció la Comisión Electoral
Independiente (CEI)
El CNA fue proclamado vencedor
oficial con un 65,90 por ciento de votos y 264
legisladores de los 400 que componen la Asamblea
Nacional, según anunció
la
Comisión Electoral Independiente.
El
líder del CNA, Jacob Zuma, será investido como nuevo
presidente del país, en las que participó el 77,3
por ciento del electorado, y recordó que, por
primera vez, se había extendido el derecho
constitucional al voto.
La nota que sigue fue escrita antes
de conocerse estos resultados, pero por su valor
conceptual igualmente la publicamos
La
República de África del Sur, que tiene actualmente
44 millones de habitantes, está en proceso de una
vibrante campaña para las elecciones generales del
22 de abril, cuando se elegirá – inclusive – al
nuevo presidente, tanto en medio de una grave crisis
económica como de una gran tensión entre los
principales líderes de sus tradicionales movimientos
políticos.
Como la gran mayoría
de los países en desarrollo, África del Sur padece
la crisis económica mundial creada por los
irresponsables países desarrollados, como los
Estados Unidos y el Reino Unido que, no sólo
encubrieron el fraude generalizado en los mercados
financieros, sino que lo alentaron bajo la bandera
del neoliberalismo.
Todavía, como los
principales mercados de exportación de África del
Sur son precisamente los Estados Unidos y la Unión
Europea, las exportaciones del país cayeron cerca
del 25%. Por otro lado, el mercado interno (muy
dependiente del apalancamiento) fue afectado por la
retracción del crédito verificada en todos los
países en desarrollo, con la crisis financiera
global, más allá que el sector bancario de África
del Sur, como el brasileño, sea eminentemente
saludable.
En un país que aún
lucha arduamente para superar el legado devastador
del infame régimen del apartheid, una crisis
económica como la presente trae una gran reversión
de expectativas de la población general,
principalmente cuando entre sus efectos, está un
aumento masivo de las tasas de desempleo. Se estima
que el desempleo ya afecte el 18% de la fuerza de
trabajo del país. De octubre de 2008 a febrero de
2009, hubo 226.620 solicitudes de seguro de
desempleo, según datos del Departamento del Trabajo.
Las estimaciones para
la producción de la industria automovilística de
África del Sur en este año de 2009 proyectan una
caída de cerca del 35% con relación al año anterior,
que ya presentó una reducción con relación a la de
2007, considerándose que, aquí, la crisis se hizo
sentir desde octubre de 2008. Las proyecciones
macroeconómicas para este año indican una caída del
Producto Bruto Interno de aproximadamente 1,5%, lo
que implica serias consecuencias sociales.
El gobierno del país
procura combatir dichos efectos con un amplio
programa de construcciones civiles, incluyendo
importantes obras de infraestructura, como
carreteras y puertos. De ahí en más, las obras
relacionadas con el alojamiento de la copa del mundo
de fútbol en 2010, que están en un estado bastante
avanzado, ayudan a atenuar los problemas derivados
de la caída de la actividad económica.
Dentro de este marco,
una campaña electoral iría a presentarse, en teoría,
dificilísima en cualquier país. En África del Sur,
sin embargo, los problemas son minimizados por el
papel preponderante del partido ANC (Congreso
Nacional Africano), que lideró la lucha por la
democratización del país y tiene la mayoría absoluta
de las bancas en el parlamento.
Con todo, el partido
ANC, hoy liderado por Jacob Zuma, se dividió con el
derrocamiento, cuestionable desde el punto de vista
jurídico, del presidente Thabo Mbeki.
Las fuerzas
descontentas con los nuevos rumbos tomados por la
ANC formaron un nuevo partido, el COPE (Congreso del
Pueblo). Las previsiones apuntan hacia una victoria
importante de la ANC, pero no se sabe si con mayoría
absoluta.
Por consiguiente, la
probabilidad es que el controvertido líder, Jacob
Zuma, sea electo como nuevo presidente de África del
Sur. El Sr. Zuma estuvo involucrado en disputas
judiciales que, no obstante inconclusas o absueltas,
arrojaron máculas importantes sobre su persona
pública y privada. Sin embargo, el Sr. Zuma tiene un
alto grado de popularidad con las masas del país.
Hasta el momento, los cuadros del partido ANC
supieron, en el gobierno, realizar una transición
hacia el orden democrático de una manera eficiente y
que ha contribuido a la inclusión social de millones
de miembros de la mayoría de la población de África
del Sur, de una forma ejemplar para el continente
africano y para el mundo. Se espera que, con el
nuevo gobierno, dicha herencia no sea desperdiciada.
Brasil tiene a África
del Sur como un importante aliado en los distintos
foros internacionales y en la iniciativa IBAS
(India, Brasil y África del Sur), considerado uno de
los más relevantes bloques políticos del momento
actual. Para nosotros brasileños, la consolidación
de la democracia en África del Sur y la prosperidad
creciente de su pueblo, son de gran relevancia para
la alianza entre los dos países.
Traducido para LA ONDA digital por
Cristina Iriarte
LA
ONDA®
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